Por falta de pago, choferes de colectivos van al paro por 48 horas en Catamarca
La UTA Seccional Catamarca-La Rioja confirmó una medida de fuerza desde la medianoche de este miércoles. El gremio reclama el pago de los salarios de marzo de 2026, cuyos plazos de acreditación ya se encuentran vencidos.

La crisis en el sistema de transporte público sumará un nuevo capítulo con el paro total de actividades por 48 horas anunciado por la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Seccional Catamarca-La Rioja, en respuesta a la falta de pago de salarios correspondientes al mes de marzo de 2026.

La medida fue comunicada formalmente por el gremio a través de una nota dirigida a las autoridades del Ministerio de Trabajo y la Dirección de Inspección Laboral  y se inscribe en un escenario de creciente tensión entre trabajadores y empresas, luego del incumplimiento en la acreditación de haberes bajo la escala salarial vigente.  Esto sin dejar de lado la existente crisis que sobrellevan los usuarios por la restricción horaria, lo que se mantiene vigente y sigue generando malesar.

Un reclamo por salarios vencidos

Según precisó la entidad conducida por Juan Vergara, la decisión de avanzar con la huelga se adoptó a partir de que los plazos legales y habituales para el pago ya fueron ampliamente superados.

De acuerdo con lo establecido, la cancelación de salarios debe concretarse entre el 1 y el 5 de cada mes. Sin embargo, al no haberse cumplido con esa obligación respecto de los sueldos de marzo, el gremio resolvió activar una medida de fuerza de fuerte impacto.

Desde la UTA remarcaron que el conflicto responde exclusivamente al atraso en el pago de haberes y al incumplimiento por parte de las patronales.

Cómo será la medida de fuerza

La protesta consistirá en un paro total sin asistencia a los lugares de trabajo, una modalidad que implica la paralización completa del servicio por parte de los choferes.

El cronograma anunciado establece que la medida comenzará desde la medianoche de este miércoles, tendrá una duración de 48 hora y tendrá como modalidad la no asistencia a los lugares de trabajo. Esto supone que durante dos jornadas consecutivas no habrá presencia de conductores en las cabeceras ni salida regular de unidades, salvo que en las horas previas se produzca una instancia de negociación que modifique el escenario.

Desde la organización sindical señalaron que la resolución no fue unilateral, sino que surgió de un trabajo conjunto con la representación interna de los trabajadores. En ese sentido, explicaron que la decisión fue tomada junto al cuerpo de delegados, en el marco del reclamo por la deuda salarial que afecta a los choferes.

Ese dato refuerza la dimensión interna del conflicto, ya que expone un consenso entre la conducción gremial y los representantes de base respecto de la necesidad de profundizar la protesta ante la ausencia de respuestas.

¿Conciliación obligatoria y presión empresaria?

Mientras se acerca la hora de inicio de la medida, el conflicto aún podría atravesar nuevas instancias. Fuentes consultadas por La Unión no descartaron que pueda interponerse una conciliación obligatoria, herramienta que en otras oportunidades fue utilizada para suspender o postergar medidas de fuerza en servicios sensibles.

Sin embargo, también se advirtió sobre otro escenario posible que ya tuvo antecedentes en conflictos similares.

Entre las alternativas que no se descartan aparecen:

  • Presión de las patronales sobre los trabajadores
  • Promesas de pago de último momento
  • Intentos para forzar la salida de unidades
  • Negociaciones contrarreloj antes de la medianoche

Según trascendió, no sería la primera vez que las empresas busquen destrabar el conflicto mediante compromisos informales de pago o acciones orientadas a garantizar que algunas unidades salgan a la calle pese al paro.