Desde las vacunas y la insulina hasta los alimentos sin lactosa, los detergentes enzimáticos y los biocombustibles, la biotecnología atraviesa silenciosamente la vida cotidiana. Aunque muchas veces pase desapercibida, está detrás de productos y procesos clave que impactan en la salud, la industria y el cuidado del ambiente.
Lejos de la ciencia ficción o de conceptos futuristas abstractos, la biotecnología es una herramienta concreta que, bien aplicada, permite mejorar la calidad de vida, optimizar recursos y desarrollar soluciones frente a problemas urgentes como enfermedades, contaminación o escasez de alimentos.
En términos simples, la biotecnología consiste en utilizar elementos de la naturaleza —como bacterias, levaduras, enzimas o células— para desarrollar productos útiles para las personas. Es, en esencia, aprovechar el "trabajo invisible" de los seres vivos para crear vacunas, hormonas, semillas resistentes a la sequía, detergentes más eficientes o microorganismos capaces de descontaminar ríos y suelos.
Así lo explica Fernando Baidanoff, doctor en Ciencia y Tecnología y director de la carrera de Ingeniería en Biotecnología que el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) lanzará a partir de 2026. Se trata de una especialidad que viene creciendo con fuerza, impulsada por la demanda global de soluciones científicas aplicadas.
"La carrera toma la base biológica de la biotecnología y le suma un componente clave: la mirada de la ingeniería. Eso implica cálculo, diseño de procesos y la capacidad de llevar lo que funciona en un laboratorio a una planta industrial o a un producto real que llegue a la sociedad", señala Baidanoff.
¿En qué consiste la Ingeniería en Biotecnología?
Según detallan desde el ITBA, el plan de estudios combina una sólida formación científica con herramientas propias de la ingeniería. Incluye un tronco común con matemática, física, química y análisis, al nivel de cualquier carrera de ingeniería, junto a un núcleo fuerte en biotecnología: biología de microorganismos, genética, microbiología, ingeniería genética, bioprocesos y purificación de productos.
Además, el plan contempla un 25 % de materias electivas que permiten orientar el perfil profesional hacia áreas como salud, industria o medio ambiente, según los intereses de cada estudiante.
Una confusión habitual es asociar esta carrera con la bioquímica. Si bien ambas comparten bases en química y biología, no son lo mismo. "El bioquímico está más ligado al ámbito clínico y al trabajo en laboratorios de análisis, interpretando estudios y asistiendo al médico en diagnósticos. Usa productos desarrollados por la biotecnología, pero no necesariamente los diseña ni los produce", explica Baidanoff.
El biotecnólogo, en cambio, investiga y desarrolla nuevos productos biológicos, como vacunas, enzimas, hormonas o semillas mejoradas. Y el ingeniero en biotecnología suma un diferencial clave: es quien diseña cómo escalar esos desarrollos a nivel industrial, con criterios de calidad, eficiencia y costos.
¿Quiénes pueden estudiar esta carrera?
La Ingeniería en Biotecnología está abierta a cualquier estudiante que haya finalizado el secundario y cumpla con los requisitos de ingreso. Sin embargo, suele atraer especialmente a jóvenes interesados en las ciencias naturales, que disfrutan de la biología y la química pero no se imaginan trabajando en un consultorio o atendiendo pacientes.
También convoca a perfiles curiosos por la genética, los microorganismos y los procesos biológicos, con vocación de aplicar ese conocimiento para resolver problemas concretos, desde enfermedades hasta desafíos ambientales o productivos. No es casual que muchos estudiantes tengan además un perfil emprendedor, interesado en crear startups de base científica y llevar productos innovadores al mercado.
Amplia salida laboral y demanda en crecimiento
Las posibilidades laborales para los ingenieros en biotecnología son amplias y siguen en expansión. Pueden desempeñarse en investigación académica, en universidades y organismos como el Conicet, así como en la industria farmacéutica, el desarrollo de vacunas, terapias biológicas y diagnósticos.
También encuentran oportunidades en la industria alimenticia, la química, las energías renovables, el tratamiento de efluentes, la remediación ambiental y el ecosistema de startups tecnológicas. En Argentina, el sector biotecnológico crece año a año, con empresas que patentan desarrollos y exportan tecnología al mundo.
Dónde estudiar Ingeniería en Biotecnología
En el país, la carrera se dicta en instituciones como el ITBA, donde comenzará en marzo de 2026; la Universidad de San Andrés, con foco en investigación y bioprocesos; y la Universidad Nacional de Río Negro, con orientación al desarrollo tecnológico y productivo.
Una carrera del futuro
La Ingeniería en Biotecnología es considerada una de las "carreras del futuro" porque permite desarrollar herramientas que aún no existen, acercar soluciones para enfermedades genéticas y crónicas, producir de manera más eficiente y sustentable, y articular ciencia, tecnología, salud, industria y ambiente en un solo perfil profesional.