Transporte y bancos: ¿qué pasará en Catamarca ante el paro general de la CGT?
La UTA local y la Asociación Bancaria ratificaron su adhesión a la medida de fuerza de la CGT, garantizando un impacto masivo en la provincia ante el inminente tratamiento de la reforma laboral.

El panorama social y económico en la provincia de Catamarca atraviesa horas de alta incertidumbre y una creciente tensión gremial. A medida que el calendario legislativo se aproxima a un momento crítico en la Cámara de Diputados, las organizaciones sindicales locales han comenzado a alinear sus estrategias con las directivas nacionales. El foco de conflicto es claro: el rechazo absoluto al tratamiento de la reforma laboral, un proyecto que ha movilizado a la Confederación General del Trabajo (CGT) a convocar a una medida de fuerza de alcance nacional que promete paralizar los servicios fundamentales.

En este contexto, el esquema de servicios en Catamarca ha entrado en una fase de "alerta y vigilancia". La confirmación de que los gremios estratégicos acompañarán la huelga general sitúa a la provincia ante un escenario de inmovilidad casi total, afectando tanto la circulación ciudadana como la actividad financiera.

El transporte público: 24 horas sin servicio

Una de las mayores preocupaciones de la sociedad catamarqueña residía en el funcionamiento del transporte urbano. No obstante, las dudas se han disipado tras las últimas definiciones sindicales. Uno de los datos clave de este paro general es que el transporte público no funcionará durante 24 horas, una decisión que busca garantizar un impacto total de la protesta.

Esta parálisis será posible gracias al respaldo decisivo de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). La sede local de la UTA se sumará a la decisión de su sede central, lo que implica que los choferes de colectivos no prestarán servicio. Al ser un gremio que nuclea a la totalidad de los trabajadores del sector, la adhesión confirmada asegura que no habrá servicio de colectivos en todo el país, y por consiguiente en Catamarca, durante la jornada de paro.

La banca se suma al rechazo de la reforma

El sector financiero tampoco será ajeno a la medida de fuerza. La Asociación Bancaria ha anunciado formalmente su adhesión al paro nacional de la CGT, manifestando un enérgico rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno. El gremio, que mantiene una postura unificada tanto a nivel nacional como en su seccional de Catamarca, ha advertido que el proyecto representa un "retroceso en derechos laborales".

Como resultado de esta participación activa en el plan de lucha, se ha confirmado que en la fecha en que se lleve a cabo el tratamiento legislativo:

No habrá atención bancaria en ninguna de sus formas presenciales.

La medida afectará a todas las entidades privadas radicadas en la provincia.

El cese de actividades incluye de forma total al Banco Nación.

Cronograma de la huelga

La ejecución del paro general está intrínsecamente ligada a los tiempos políticos del Congreso de la Nación. La CGT ha definido que la huelga se realice exactamente el mismo día en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral en el recinto. Esto plantea dos escenarios posibles para la vida cotidiana de los catamarqueños:

Escenario inmediato: Si el oficialismo logra avanzar con la sesión parlamentaria esta misma semana, la huelga nacional y local tendrá lugar este jueves 19 de febrero.

Escenario postergado: En caso de que el debate se dilate debido a las negociaciones políticas entre los bloques, la fecha alternativa se trasladará a la semana siguiente. Bajo esta hipótesis, la medida de fuerza se concretaría, posiblemente, el 27 de febrero.

La incertidumbre sobre el día exacto mantiene a los sectores productivos y a la ciudadanía en vilo, a la espera de definiciones en el ámbito parlamentario que disparen de forma automática el cese de tareas en el transporte y los bancos. Con la media sanción de la reforma en la mira, los sindicatos catamarqueños refuerzan su postura de vigilancia, preparados para ejecutar un plan de lucha que, según advierten, busca proteger las conquistas laborales históricas frente a los cambios propuestos por la actual administración.