Récord: hubo 90% de ocupación hotelera durante el finde largo en el país
El fin de semana se consolidó con grandes marcas en los principales destinos, impulsado esto por rituales ancestrales, festivales masivos y un flujo de transporte sin precedentes.

El calendario turístico de la Argentina ha marcado un hito en este febrero de 2026. El fin de semana largo de Carnaval volvió a consolidarse como uno de los principales motores del turismo interno, movilizando a miles de personas que aprovecharon los feriados para realizar escapadas cortas a distintos puntos del país. Este fenómeno no solo representó un respiro recreativo, sino que generó un fuerte impacto económico en las economías regionales, revitalizando sectores que dependen directamente del flujo de visitantes.

En este marco, la ocupación hotelera promedio alcanzó el 90% en los principales destinos turísticos, una cifra que superó las previsiones iniciales de los operadores. Según un relevamiento exhaustivo de organismos provinciales y municipales, realizado por la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación junto al Observatorio Argentino de Turismo de la Cámara Argentina de Turismo, el éxito fue masivo: de las 121 localidades y áreas turísticas analizadas, el 31% superó el 90% de reservas en diversas categorías de alojamiento.

El Norte y el Litoral

El ritual del carnaval de Jujuy continúa siendo uno de los principales atractivos del fin de semana largo de febrero, atrayendo a turistas nacionales e internacionales por igual. En la provincia jujeña, muchas localidades registraron ocupación plena, mientras que en la zona de la Quebrada se alcanzó un contundente 95%. Por su parte, en la provincia de Salta, la ocupación promedio fue del 70%, aunque con picos significativos que superaron el 85% en Cafayate.

El movimiento en el litoral argentino también fue muy intenso, con el brillo de las comparsas como eje central. Gualeguaychú, consagrada como el epicentro del carnaval, alcanzó una ocupación cercana al 86%. Sin embargo, otras ciudades de la provincia de Entre Ríos llegaron incluso al 100% de su capacidad. En Corrientes, la actividad turística promedió un sólido 81%, reafirmando la relevancia de esta región en el mapa festivo nacional.

Ranking de destinos 

La Costa Atlántica y las zonas de relax lideraron el ranking de ocupación con cifras envidiables. El podio de las preferencias estuvo encabezado por:

Mar de las Pampas: 94% de ocupación.

Mar Azul: 93% de ocupación.

Las Gaviotas: 91% de ocupación.

La Patagonia se destacó nuevamente entre los destinos más elegidos, con Tierra del Fuego por encima del 90% de plazas ocupadas. En la misma región, destinos como Villa La Angostura, San Martín de los Andes y Villa Traful sobrepasaron el 70%. En la región de Cuyo, los principales puntos turísticos de Mendoza superaron el 80%, mientras que en San Luis el promedio rondó el 81%, evidenciando el carácter federal del fenómeno turístico.

Festivales regionales

Las fiestas regionales resultaron determinantes para el movimiento turístico masivo. En La Rioja, la Fiesta Nacional de la Chaya elevó la ocupación por encima del 90%, convirtiéndose en un polo de atracción ineludible. De igual manera, en la provincia de Córdoba, el Cosquín Rock impulsó el promedio provincial a más del 85%, registrando un volumen de arribos superior al del año pasado.

Rutas y cielos colmados

El impacto del Carnaval se tradujo en rutas colmadas y un despliegue logístico de gran magnitud. En la terminal de Tres Cruces, se aguarda el tránsito de un total de 11.000 unidades (ómnibus), reflejando el intenso movimiento por tierra.

En materia de transporte aéreo y fluvial, las cifras de las operadoras son elocuentes:

Aerolíneas Argentinas: Prevé trasladar a 220.000 pasajeros.

Jet Smart: Operará más de 450 vuelos con una oferta de 93.000 asientos.

Flybondi: Reportó una ocupación del 90%.

Buquebus: Informó un incremento del 27% en la venta de pasajes desde Uruguay respecto al mismo período del año anterior.

Este escenario de alta ocupación y flujo constante confirma que el Carnaval de 2026 no solo fue una celebración cultural, sino un pilar fundamental para el sostenimiento de la industria turística argentina.