Boca Juniors retomó este martes los entrenamientos en el Centro de Entrenamiento de Ezeiza luego de haber disfrutado un lunes de descanso, y lo hizo en medio de un clima de entusiasmo creciente tras la sólida victoria por 2-0 ante Talleres, que le permitió avanzar a los cuartos de final del Torneo Clausura. El equipo dirigido por Claudio Úbeda atraviesa un momento de regularidad tanto en rendimiento como en resultados, lo que alimenta la ilusión de los hinchas de cara al tramo decisivo del certamen.
El triunfo frente a la "T" en la Bombonera no solo consolidó la buena racha del conjunto azul y oro, sino que reafirmó la profundidad del plantel y la eficacia de un funcionamiento que viene mostrando mejoras progresivas. Con un equipo compacto, una defensa firme y una delantera que capitaliza las oportunidades, Boca llega a esta instancia con confianza y con la expectativa de seguir avanzando.
Pensando en el duelo frente a Argentinos Juniors, que también se disputará en la Bombonera, Úbeda cuenta con prácticamente toda la plantilla a disposición. El regreso a las prácticas se dio con normalidad, sin jugadores con molestias físicas de consideración y con el plantel en condiciones óptimas. Sin embargo, el entrenador mantiene una única duda en la previa del partido, aunque desde el entorno del cuerpo técnico prefieren no adelantar detalles hasta completar las últimas sesiones tácticas.
Si bien Úbeda no lo confirmó públicamente, la incógnita estaría centrada en uno de los sectores clave del campo, donde dos futbolistas pelean por el mismo lugar a partir del rendimiento demostrado en los últimos encuentros. La decisión final dependerá de la evolución de cada jugador durante la semana y de la estrategia que el técnico considere más adecuada para enfrentar al Bicho, un rival que suele proponer partidos intensos y de mucha presión.
Por lo pronto, el plantel trabajó en grupos reducidos, alternando ejercicios físicos con tareas tácticas específicas. Los delanteros hicieron énfasis en definición, mientras que los mediocampistas trabajaron sobre la circulación rápida y los cambios de orientación, dos aspectos que Úbeda considera fundamentales para romper líneas ante un equipo que suele cerrar bien los espacios. La defensa, por su parte, hizo ejercicios de coordinación y posicionamiento, enfocados en sostener la solidez mostrada en los últimos duelos.
El cuerpo técnico planifica intensificar los trabajos a medida que avance la semana, con al menos dos prácticas formales donde se buscará perfilar el once titular. Argentinos Juniors llega con buenos antecedentes recientes y suele complicar a Boca con su presión alta y su dinámica en el mediocampo, por lo que se espera un partido exigente desde lo táctico.
En la Bombonera, el clima será nuevamente determinante. El Xeneize ha fortalecido su localía y acumula una racha positiva que se apoya tanto en el juego del equipo como en el aliento constante del público. Con el objetivo claro de meterse entre los cuatro mejores del torneo, Boca afronta una semana clave en la que intentará pulir detalles y sostener la confianza que lo viene acompañando.
El encuentro frente a Argentinos Juniors se perfila como una prueba de carácter para un plantel que ha ido de menor a mayor y que ahora busca ratificar ese crecimiento en un cruce decisivo. Úbeda lo sabe y por eso afina cada aspecto del equipo mientras analiza la única duda que aún tiene por resolver. La expectativa crece y la Bombonera se prepara para otra noche definitoria.