Franco Colapinto tuvo una jornada intensa y altamente positiva en el circuito de Barcelona-Cataluña, donde participó de una nueva tanda de ensayos de pretemporada de la Fórmula 1 con el equipo Alpine. Más allá de un contratiempo técnico que interrumpió momentáneamente la actividad en pista, el piloto argentino logró completar su programa de trabajo, mejorar vuelta tras vuelta y finalizar tercero entre los autos en pista, dejando buenas sensaciones dentro de la escudería francesa.
El episodio más llamativo del día se produjo cuando el Alpine A526 de Colapinto se detuvo en plena pista, lo que obligó a los comisarios a neutralizar la sesión con bandera roja. La situación generó expectativa en boxes y en el paddock, ya que se trató de la primera interrupción oficial registrada bajo el nuevo reglamento técnico 2026, que comenzó a ponerse a prueba en estas jornadas privadas.
Sin embargo, el inconveniente no pasó a mayores. El propio Colapinto logró regresar por sus propios medios a los boxes, donde el equipo realizó una rápida revisión del monoplaza. Tras los chequeos correspondientes, Alpine confirmó que se trató de un problema menor, habitual en jornadas de desarrollo, y dio luz verde para que el argentino continuara con el plan previsto.
Desde la escudería francesa relativizaron el incidente y remarcaron que este tipo de situaciones son comunes en los primeros ensayos, donde el foco está puesto en la fiabilidad de los sistemas, la recopilación de datos y la adaptación al nuevo marco reglamentario, más que en la búsqueda de tiempos rápidos.
Lejos de verse afectado por el contratiempo, Colapinto retomó la actividad con una tanda progresiva y consistente, en la que fue mejorando sus registros de manera constante. El argentino mostró una rápida adaptación al nuevo auto y a las exigencias aerodinámicas del reglamento 2026, que introduce modificaciones sustanciales en el comportamiento de los monoplazas y obliga a un trabajo fino de puesta a punto.
A lo largo de la jornada, el piloto argentino completó 28 vueltas al trazado de Montmeló y registró como mejor tiempo 1:21.348, marca que lo ubicó en el tercer puesto entre los siete autos que participaron de la sesión. Si bien estos ensayos no tienen carácter competitivo ni buscan establecer clasificaciones oficiales, los números reflejaron una evolución clara en el ritmo y una jornada productiva para Alpine.
Las pruebas en Barcelona forman parte de una serie de test cerrados, sin transmisión oficial ni cronometrajes homologados, cuyo objetivo principal es validar componentes, evaluar el comportamiento general del monoplaza y ajustar detalles técnicos antes del inicio formal del calendario. En ese contexto, cada kilómetro recorrido resulta clave para el desarrollo del proyecto.
Para Colapinto, la jornada representó además una instancia importante de consolidación dentro del equipo, sumando experiencia en pista y afianzando su rol en un proceso de desarrollo que será central en los próximos meses. El piloto argentino no solo respondió con solvencia ante un escenario imprevisto, sino que también logró transformar un día que arrancó con incertidumbre en un cierre positivo.
El balance final dejó una señal alentadora: el primer susto quedó atrás, el trabajo se completó según lo previsto y Alpine cerró la jornada con datos valiosos y un piloto que respondió con madurez. En el exigente camino hacia la nueva era técnica de la Fórmula 1, Colapinto dio un paso firme y volvió a demostrar su potencial en el máximo nivel del automovilismo mundial.