El emocionante gesto de un árbitro con un nene de 12 años que se largó a llorar tras errar un penal decisivo

El hecho ocurrió en una final infantil de la Liga de Pergamino. Jorge Sabas, juez del partido, tuvo una actitud paternal con el pequeño en un momento de total conmoción.

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14 Septiembre de 2021 14.05

En las finales de campeonato afloran muchos sentimientos, que van más allá de un partido de fútbol. Los nervios, las tensiones, el miedo y las ansiedades son moneda corriente en este tipo de partidos en los que solo uno festejará. Esto toma otra dimensión cuando se trata de chicos que están teniendo sus primeras experiencias y que muchas veces no están preparados para enfrentar estos momentos.

En la final de la categoría sub-12 de Liga de Pergamino ocurrió algo que retrata de manera concreta la presión a la que están sometidos muchos chicos que juegan al fútbol. En el choque entre Douglas Haig y Provincial, uno de ellos erró un penal clave que les hizo perder el torneo y se puso a llorar desconsoladamente.

Allí apareció la figura del árbitro, Jorge Eduardo Sabas, que lejos de hacer solo su trabajo, ocupó un rol casi paternal para contener al pequeño que estaba desconsolado.

“Los chicos festejaron de manera respetuosa y se saludaron entre ellos, pero el que había errado el penal se quedó llorando en el piso, hasta que llegó su entrenador y lo intentó calmar”, relató el referí al medio Primera Plana de esa ciudad.

Cuando los protagonistas debían retirarse, el chico, aún desconsolado, no quería hacerlo por lo que el árbitro se acercó y lo contuvo: “Se apoyó en mi hombro y siguió llorando. Le acaricié la cabeza y no paraba de llorar. Lo abracé fuerte, le sequé las lágrimas, me abrazó y se fue con sus compañeros”, relató.

Jorge Eduardo Sabas es un hombre que tiene más de 38 años de experiencia en el arbitraje y es uno de los más reconocidos en la liga de Pergamino. Su gesto con el pequeño fue muy elogiado. “Lo hice porque es mi condición, mi vida siempre fue así”, dijo.

El juez consideró que esta experiencia le servirá en la vida al joven y que logrará recuperarse: “En el deporte va a tener muchas más experiencias alegres que tristes. Ojalá esto le haya servido. Esto sigue. Es un gran ser humano y tiene que disfrutar”.

Por otro lado, señaló que desde hace un largo tiempo entiende que en el fútbol formativo no se puede tener la rigidez que se tiene en el fútbol profesional: “El fútbol de inferiores son chicos que está apareciendo, que están teniendo sus primeras experiencias, por lo que valoro mucho más lo humano que lo reglamentario”, finalizó.