El argentino Tomás Etcheverry concluyó su participación en el Abierto de Australia luego de caer en la tercera ronda ante el kazajo Aleksandr Bublik (10° del ranking ATP), quien se impuso en sets corridos tras un duelo exigente y de alto nivel. Pese a la derrota, el balance para el platense es positivo, ya que mostró solidez, carácter competitivo y un rendimiento que lo proyecta con optimismo para el resto de la temporada.
El encuentro se disputó en una de las canchas principales del complejo de Melbourne y se extendió durante 2 horas y 37 minutos, con parciales de 7-6(4), 7-6(5) y 6-4 a favor de Bublik. El resultado refleja la paridad que marcó buena parte del desarrollo del partido, especialmente en los dos primeros sets, donde Etcheverry logró sostener su servicio en todos sus turnos y llevó ambas mangas al tie-break.
En esos momentos decisivos, el kazajo hizo valer su mayor experiencia en instancias importantes y su jerarquía en los puntos clave. Con un tenis agresivo, variedad de recursos y un servicio determinante, Bublik logró inclinar la balanza a su favor en las "muertes súbitas", donde mostró mayor precisión y audacia para cerrar los parciales iniciales.
Ya en el tercer set, el desarrollo fue similar hasta el comienzo, pero un rápido quiebre en el primer game terminó siendo determinante. A partir de allí, Bublik administró la ventaja con inteligencia, sin conceder oportunidades de quiebre y sosteniendo su saque con autoridad, hasta sellar el triunfo que le permitió avanzar a la siguiente ronda.
Más allá del resultado, Etcheverry, quien llegaba al torneo ubicado en el puesto 62 del ranking mundial, dejó una imagen positiva. Su desempeño ante un jugador del top 10 ratificó el crecimiento de su juego, la consistencia desde el fondo de la cancha y una fortaleza mental que le permitió competir de igual a igual durante largos pasajes del encuentro.
Para Bublik, de 28 años, el triunfo confirmó el gran momento que atraviesa. El kazajo inició la temporada con el título en el ATP 250 de Hong Kong, logro que le permitió ingresar por primera vez al top 10 del ranking ATP. Con este envión anímico y deportivo, se ilusiona con llegar a las instancias finales del primer Grand Slam del año. En la próxima ronda enfrentará un exigente desafío ante el australiano Alex de Miñaur (6°), quien viene de superar con autoridad al estadounidense Frances Tiafoe (29°).
En cuanto al balance para el argentino, esta actuación en Melbourne representa un paso adelante. Gracias a los puntos obtenidos, Etcheverry ascenderá hasta el puesto 53 del escalafón mundial, un avance significativo que lo posiciona mejor de cara a los próximos torneos del circuito y refuerza sus aspiraciones de consolidarse entre los mejores del mundo.
Así, aunque la aventura australiana llegó a su fin, Etcheverry se despide del Abierto de Australia con la certeza de haber estado a la altura del desafío y con señales claras de crecimiento en su carrera profesional.