La Selección Argentina confirmó fechas, sedes y rivales de sus próximos dos amistosos
El equipo de Lionel Scaloni disputará dos encuentros de preparación en Buenos Aires y Córdoba, en el comienzo de una etapa marcada por la transición generacional y la reorganización del liderazgo. La camiseta número 10 continúa sin dueño y Cristian Romero aparece como primera opción para llevar la cinta de capitán tras la salida de Lionel Messi.

La Selección Argentina ya comenzó a delinear su calendario para el cierre de 2026 y el inicio formal de una nueva etapa deportiva. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) confirmó que el equipo dirigido por Lionel Scaloni disputará dos partidos amistosos durante la ventana FIFA de noviembre, con Uruguay y Costa Rica como rivales y con escenarios ubicados en Buenos Aires y Córdoba.

Los encuentros tendrán un significado particular para la Albiceleste, ya que serán los primeros después de la despedida de Lionel Messi y marcarán uno de los primeros pasos de la reconstrucción generacional del seleccionado. En ese contexto, Scaloni tendrá la oportunidad de probar alternativas, evaluar variantes tácticas y comenzar a definir cómo se organizará el equipo sin la presencia de quien fue una de sus principales referencias dentro y fuera de la cancha.

La doble fecha también estará atravesada por la reorganización del liderazgo del plantel. Mientras Cristian Romero fue señalado por el entrenador como el primer capitán después de Messi, la camiseta número 10 continúa sin un destinatario definido. La decisión sobre quién utilizará ese número emblemático permanece pendiente y el cuerpo técnico optó por no apresurar una elección cargada de simbolismo.

Uruguay, el primer desafío de una nueva etapa

De acuerdo con el detalle del calendario incluido en la información difundida, el primer amistoso será ante Uruguay el viernes 13 de noviembre, en Buenos Aires. El estadio todavía no fue anunciado oficialmente, aunque la principal posibilidad mencionada es que el clásico del Río de la Plata se dispute en la Bombonera.

La eventual vuelta de la Selección a la cancha de Boca tendría un antecedente significativo para el ciclo de Scaloni. Si finalmente se confirma ese escenario, Argentina regresará al estadio exactamente tres años después de una derrota que marcó un momento importante de su trayectoria reciente.

El 16 de noviembre de 2023, Uruguay venció por 2-0 a la Albiceleste en la Bombonera, en un encuentro correspondiente a la quinta fecha de las Eliminatorias Sudamericanas. Los goles del conjunto uruguayo fueron convertidos por Ronald Araújo y Darwin Núñez.

Aquella caída tuvo consecuencias relevantes para el seleccionado argentino. El equipo perdió una racha de 14 partidos sin derrotas y volvió a conocer la derrota después del inesperado 1-2 frente a Arabia Saudita en el debut del Mundial de Qatar 2022.

Además, el resultado ante Uruguay representó la primera derrota de Argentina después de consagrarse campeona del mundo y la primera del ciclo Scaloni en las Eliminatorias Sudamericanas.

El amistoso de noviembre tendrá, sin embargo, un contexto diferente. La ausencia de Messi marcará una nueva realidad para el equipo, que deberá encontrar otras referencias y distribuir responsabilidades entre los integrantes del plantel. El partido ante Uruguay será una oportunidad para comenzar a observar cómo responde la Selección frente a ese escenario.

Córdoba volverá a recibir al campeón del mundo

El segundo compromiso de la ventana FIFA está previsto para el martes 17 de noviembre, cuando Argentina se traslade a Córdoba para enfrentarse a Costa Rica.

El encuentro se disputará en el estadio Mario Alberto Kempes, un escenario que volverá a recibir al campeón del mundo durante el tramo final de la temporada. De esta manera, la agenda confirmada contempla dos presentaciones en territorio argentino, con una primera cita en Buenos Aires y una segunda en la provincia de Córdoba.

La continuidad entre ambos partidos permitirá que el cuerpo técnico trabaje con distintas alternativas en un período destinado a la preparación del equipo. La intención será aprovechar los dos amistosos para empezar a definir una estructura de juego y observar a los futbolistas que podrían asumir un papel más importante en el próximo ciclo.

La doble fecha se presenta así como una instancia de evaluación para Scaloni, que tendrá la posibilidad de probar jugadores y modificar aspectos de la formación entre un encuentro y otro. La información difundida señala que el entrenador ya explicó que utilizará distintas variantes tácticas, aunque sin abandonar los principios que caracterizaron a su equipo.

La identidad de juego seguirá basada en la posesión

La salida de Messi abre una etapa de cambios, pero no implica necesariamente una modificación de los fundamentos futbolísticos que el entrenador pretende sostener. Según lo expresado por Scaloni, la Selección continuará construyendo su identidad alrededor de la posesión y el cuidado de la pelota.

Ese principio será uno de los ejes de trabajo durante los amistosos de noviembre. La posibilidad de probar variantes tácticas permitirá evaluar cómo se adapta el equipo a una nueva distribución de funciones, sin perder la idea central que el cuerpo técnico busca preservar.

La transición generacional representa uno de los desafíos de esta nueva etapa. Varios integrantes del plantel deberán asumir responsabilidades diferentes, tanto en el funcionamiento colectivo como en el liderazgo del grupo. Los encuentros frente a Uruguay y Costa Rica servirán como primeras oportunidades para observar esa reorganización dentro del campo.

El entrenador tendrá que encontrar respuestas deportivas en un escenario distinto, con la ausencia de Messi como uno de los principales elementos que condicionarán la planificación. Al mismo tiempo, deberá sostener una identidad reconocible para el seleccionado, apoyada en el control de la pelota y en la capacidad de desarrollar su propuesta de juego.

Romero aparece como primera opción para la capitanía

La reorganización del liderazgo será otro de los asuntos centrales del nuevo ciclo. Scaloni señaló a Cristian Romero como el primer capitán después de Messi, en una estructura que también contempla a Nicolás Otamendi, Emiliano Martínez y Lautaro Martínez como referentes del plantel.

La transición de la cinta de capitán acompaña el proceso de cambios que atraviesa la Selección. La ausencia de Messi obliga a establecer nuevas referencias y a definir cómo se distribuirán las responsabilidades dentro del grupo.

Según el orden mencionado por el entrenador, Romero aparece en el primer lugar, seguido por Otamendi, Martínez y Lautaro Martínez. Esta organización constituye una de las decisiones vinculadas con la nueva etapa que comienza a tomar forma de cara a los próximos compromisos.

La capitanía, sin embargo, no es la única cuestión pendiente. La elección del jugador que utilizará la camiseta número 10 también concentra la atención, debido al significado que tiene ese dorsal para el seleccionado argentino.

La camiseta número 10 sigue sin un dueño definido

A diferencia de lo que ocurre con la capitanía, la camiseta número 10 todavía no tiene un destinatario confirmado. El cuerpo técnico decidió no apresurar la elección y mantiene pendiente una decisión que está cargada de simbolismo por la despedida de Messi.

La definición formará parte de las cuestiones que deberán resolverse durante el próximo ciclo, mientras Scaloni trabaja en la reorganización del equipo y en la distribución de responsabilidades entre los futbolistas disponibles.

Los amistosos de noviembre no solo permitirán evaluar el rendimiento colectivo, sino que también abrirán una primera instancia para observar cómo se desarrolla la transición después de la salida de Messi. En ese proceso confluyen la necesidad de probar variantes, preservar una identidad futbolística y establecer nuevas referencias dentro del plantel.