La Serna avanza con autoridad en Tigre y consolida su mejor momento en el circuito Challenger
El tenista de Catamarca superó un exigente debut en el Challenger II de Tigre y se metió en octavos de final. Con la mira puesta en el Top 300, afrontará un nuevo desafío ante el alemán Diego Dudera antes de emprender la gira europea.

El presente de Juan Manuel La Serna atraviesa un punto de madurez competitiva que encuentra respaldo en resultados concretos. Este lunes, en el marco de la segunda etapa de los Challengers 50 que se disputan en Tigre, provincia de Buenos Aires, el tenista catamarqueño dio un paso firme al clasificarse para los octavos de final del certamen tras superar una primera ronda de alta exigencia.

El torneo, correspondiente al circuito Challenger ATP, representa una plataforma clave para jugadores que buscan consolidarse en el ranking mundial. En ese escenario, La Serna ratificó su crecimiento sostenido y su capacidad para responder en momentos determinantes.

Un debut trabajado y de carácter

En su estreno en el Challenger II de Tigre, La Serna enfrentó al porteño Valerio Aboian, actual 470 del ranking ATP, en un cruce que demandó concentración y solidez mental desde el inicio.

El resultado final fue:

7-6 (9-7 en el tie break)

6-2

El primer set expuso la paridad del encuentro. El desempate, que se extendió hasta el 9-7, reflejó la tensión y la exigencia de un partido que se definió por detalles. Allí, el catamarqueño mostró temple para cerrar un parcial determinante y encaminar el desarrollo posterior.

Ya en el segundo set, con mayor confianza y dominio del ritmo, La Serna logró imponer condiciones y selló el triunfo por 6-2, consolidando una victoria que lo proyecta en el cuadro principal con argumentos deportivos sólidos.

Agenda cargada y estrategia en dobles

El calendario inmediato del tenista contempla una pausa en la modalidad individual este miércoles. Sin embargo, la actividad no se detiene: disputará la primera ronda de dobles junto al bonaerense Mateo del Pino.

Este paso por la competencia en parejas no solo amplía su presencia en el torneo, sino que también le permite sostener ritmo de juego antes del compromiso clave del jueves, cuando volverá al cuadro de singles para disputar los octavos de final.

La planificación responde a una lógica de competencia intensa propia de los torneos Challenger, donde cada jornada exige adaptación física y mental.

Próximo desafío: Diego Dudera, el verdugo del primer preclasificado

En la siguiente ronda, La Serna tendrá enfrente al alemán Diego Dudera, protagonista de uno de los resultados más resonantes del certamen.

Dudera viene de eliminar al primer cabeza de serie, el holandés Den Ouden, con el siguiente marcador:

6-4

2-0 y abandono

El retiro del principal preclasificado tras el inicio del segundo set no minimiza el impacto del triunfo del alemán, que se presenta como una exigente prueba para el catamarqueño.

El cruce adquiere especial relevancia en el contexto de una gira Challenger en la que La Serna viene afianzándose. Cada victoria no solo suma puntos, sino que fortalece su posicionamiento competitivo frente a rivales de distintas procedencias y estilos.

Un objetivo claro: romper la barrera del Top 300

El momento actual encuentra a Manu La Serna en las puertas de un logro histórico personal. La gira de Challengers lo tiene cerca de superar la barrera del puesto 300 del ranking ATP, lo que representaría su mejor posición histórica.

Este dato no es menor. En el circuito profesional, avanzar dentro del Top 300 implica mejorar accesos a torneos, optimizar condiciones de competencia y consolidar un estatus dentro del ranking mundial.

El desempeño en Tigre, en ese sentido, se inscribe en una estrategia más amplia: sumar puntos de manera consistente en torneos Challenger 50, donde cada ronda superada adquiere un valor estratégico.

Proyección internacional: rumbo a Europa

Una vez finalizada la gira sudamericana, el itinerario del catamarqueño contempla un nuevo desafío: la gira europea de torneos Challenger ATP de similares características.

El viaje a Europa representa una apuesta a expandir horizontes competitivos, medirse en otros contextos y sostener la evolución que viene mostrando en el circuito. El objetivo es claro: capitalizar el momento y continuar la progresión en el ranking.