El tenista catamarqueño, Juan Manuel La Serna (22), logró este jueves por la tarde una de las victorias más importantes de su carrera profesional al clasificarse a los cuartos de final del Challenger 50 que se disputa en el Club Nautico Hacoaj, en Tigre, provincia de Buenos Aires.
En lo que representa la mejor victoria de su trayectoria, "Manu" superó nada menos que al primer cabeza de serie del certamen, el ecuatoriano Alvaro Guillén Meza, en un encuentro que se extendió durante casi tres horas. El marcador final fue 1-6, 6-3 y 6-1, en una remontada que expuso carácter, resistencia física y fortaleza mental.
El inicio del partido fue adverso para el catamarqueño, que cedió el primer set por 1-6. Sin embargo, lejos de desmoronarse ante el máximo favorito del torneo, La Serna ajustó su juego, elevó la intensidad y comenzó a imponer condiciones desde el fondo de la cancha. El segundo parcial, ganado por 6-3, marcó el quiebre anímico del encuentro. Ya en el tercer set, con mayor confianza y dominio, selló el 6-1 definitivo para concretar un triunfo resonante.
Una semana de batallas maratónicas
La clasificación a cuartos no fue producto de un solo partido destacado. La Serna ya había protagonizado otra extensa jornada el día anterior. En la ronda previa derrotó al brasileño Nicolas Zanellatto por 6-2, 6-7 y 6-4, en otro duelo de alta exigencia.
Ese partido también tuvo características similares:
Desarrollo prolongado y cambiante.
Alternancia de dominio en los sets.
Definición en un tercer parcial cargado de tensión.
El triunfo ante Zanellatto, sumado al conseguido frente a Guillén Meza, configura una semana de enorme desgaste físico pero también de gran crecimiento competitivo. Ambas victorias se dieron en contextos de alta presión y ante rivales de jerarquía, lo que realza el mérito del jugador catamarqueño.
Un comienzo de año prometedor
El presente de La Serna no es casualidad. El catamarqueño viene de un comienzo de año muy prometedor en la gira de challengers y también tuvo participación en su primer ATP 250 en Buenos Aires, dentro del circuito de la ATP.
Ese recorrido inicial en la temporada le permitió sumar experiencia, roce internacional y confianza. La adaptación progresiva al nivel de los torneos challenger y la posibilidad de medirse en un ATP 250 en Buenos Aires forman parte de un proceso de consolidación que hoy encuentra un punto alto en Tigre.
El rendimiento mostrado esta semana confirma esa evolución. No solo por los resultados, sino por la forma en que fueron construidos: remontadas, resistencia en partidos largos y capacidad para sostener la intensidad durante casi tres horas ante el primer preclasificado.
Próximo desafío: Lautaro Midón
El camino de La Serna en Tigre continuará este viernes con un nuevo desafío de relevancia. Por los cuartos de final se enfrentará al correntino Lautaro Midón, ubicado en el puesto 220 de la ATP.
El cruce entre ambos argentinos definirá a uno de los semifinalistas del certamen y representa una oportunidad concreta para que el catamarqueño siga avanzando en un torneo que ya le entregó la mejor victoria de su carrera.
Continuidad en la gira sudamericana
La agenda de La Serna no se detiene en Tigre. La semana siguiente disputará otro Challenger 50 en la misma sede, dando continuidad a su calendario dentro de la gira sudamericana de estos torneos.
El recorrido previsto incluye competencias en:
Paraguay
Brasil
Chile
México
Este itinerario confirma la apuesta del jugador por consolidarse en el circuito challenger, sumando rodaje y puntos en distintos escenarios de la región.
Un paso firme hacia la consolidación
La clasificación a cuartos de final en el Challenger 50 del Club Náutico Hacoaj no es un hecho aislado, sino el resultado de una progresión sostenida. Con 22 años, Juan Manuel La Serna atraviesa un momento clave de su desarrollo profesional.
En Tigre, el catamarqueño no solo avanzó de ronda: dejó una señal concreta de crecimiento competitivo. Y con el duelo ante Lautaro Midón en el horizonte inmediato, su presente invita a seguir de cerca una campaña que ya comenzó a escribir uno de los capítulos más destacados de su joven carrera.