Caen los bonos argentinos y el riesgo país toca el valor más alto en tres meses
Mientras la guerra eleva los precios energéticos y reaviva temores inflacionarios, los activos argentinos muestran comportamientos divergentes: suben las acciones, pero cae la deuda y aumenta el riesgo país.

La guerra en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo de tensión con ataques coordinados contra infraestructuras energéticas clave en Qatar, Kuwait y Arabia Saudita. Este recrudecimiento del conflicto tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales: el precio del petróleo volvió a dispararse durante la madrugada del jueves, lo que reactivó los temores de una aceleración inflacionaria a escala global.

El barril de Brent, referencia clave para el mercado energético, llegó a tocar los US$110, aunque finalmente cerró la jornada en US$102. Este comportamiento se inscribe en una tendencia alcista más amplia: acumula una suba superior al 50% en lo que va del año, en un contexto donde el estrecho de Ormuz opera apenas al 35% de su flujo histórico, mientras que el gas natural europeo se negocia en niveles comparables a los de la crisis ucraniana de 2022.

Desde Invertir Online señalaron que este escenario representa el quinto shock de oferta relevante para la macro global en cinco años, aunque destacaron una diferencia clave respecto de episodios anteriores:

Expectativas de inflación ancladas

Bancos centrales con mayor margen de maniobra

Bolsas en rojo, pero Argentina a contramano

En una jornada marcada por caídas en las principales bolsas del mundo, el mercado argentino mostró una dinámica opuesta. El índice S&P Merval avanzó 2,8%, hasta alcanzar las 2.768.681 unidades (equivalente a US$1872 al ajustar por dólar CCL).

Este comportamiento se explicó principalmente por la fortaleza del sector energético, beneficiado por el nuevo escenario de precios internacionales:

Sociedad Comercial del Plata: +10,8%

Edenor: +5,9%

BBVA: +5,8%

YPF: +4,8%

En paralelo, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street (ADR) también registraron subas, incluso en un contexto donde los principales índices estadounidenses cerraron en terreno negativo. Entre las principales alzas se destacaron:

BBVA: +6,4%

Edenor: +6%

YPF: +5,3%

Este desacople parcial refleja cómo ciertos activos locales encuentran impulso en factores específicos, particularmente el vínculo directo con los precios de la energía.

Deuda bajo presión y riesgo país en alza

A contramano del desempeño accionario, la deuda soberana argentina volvió a resentirse en un contexto global de aversión al riesgo. El riesgo país subió cuatro unidades hasta ubicarse en 614 puntos básicos (+0,66%), según datos de Rava Bursátil.

Este nivel no se observaba desde mediados de diciembre del año pasado y marca un alejamiento significativo de los mínimos registrados a fines de enero, cuando el indicador había descendido a 484 puntos básicos, el valor más bajo desde 2018.

Desde entonces, el incremento es contundente:

+130 puntos básicos

+26,8% de suba

Este deterioro se explica por la caída sostenida de los bonos soberanos en dólares, tendencia que volvió a evidenciarse en la jornada:

Globales: retroceso de hasta 1,59% (GD46D)

Bonares: caída del 0,46% (AL41D)

A pesar de que el Banco Central mantiene una racha de compra de reservas iniciada el 5 de enero, el contexto internacional adverso terminó imponiéndose sobre la dinámica local.

El foco del mercado: energía e inflación

El conflicto bélico domina la agenda de los inversores a nivel global. Según Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, el mercado sigue de cerca no solo la evolución del enfrentamiento, sino su impacto sobre variables clave:

Precios de commodities energéticas

Costo de vida global

Estabilidad macroeconómica de los países

"El ida y vuelta de novedades tiene alto impacto en los activos de riesgo", señaló el especialista, subrayando la sensibilidad de los mercados ante cada desarrollo del conflicto.

Dólar estable en medio de la volatilidad

En el mercado cambiario local, la dinámica fue considerablemente más estable en comparación con la volatilidad observada en otros activos.

El tipo de cambio oficial mayorista cerró en $1394,87, con una leve baja de $1,28 (-0,09%), manteniendo una brecha del 17,3% respecto del techo de la banda de flotación, fijado en $1637,01.

Por su parte:

Dólar oficial minorista (Banco Nación): $1415 (sin cambios tras una suba inicial de $5)

Promedio del mercado (BCRA): $1416,66

En cuanto a los tipos de cambio financieros:

Dólar MEP: $1421,08 (+0,1%)

Contado con liquidación (CCL): $1478,64 (+0,5%)

La estabilidad cambiaria contrasta con la tensión en otros frentes, reflejando un mercado que, al menos en este segmento, aún no internaliza completamente el impacto del shock externo.