Casi la mitad de las personas que acuden a templos religiosos en la Argentina en busca de ayuda lo hace movilizada por necesidades económicas, alimenticias y laborales, según los resultados del Tercer Informe 2026 del Barómetro de las Religiones y las Creencias en Argentina.
El estudio fue elaborado por el Observatorio de las Creencias (OCREAR) del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires (CBC-UBA) y permite observar el lugar que las instituciones religiosas ocupan en la vida cotidiana de quienes atraviesan diferentes situaciones de dificultad.
De acuerdo con los datos relevados, el 35,5% de los argentinos manifestó haber concurrido durante los últimos doce meses a una institución religiosa para solicitar algún tipo de contención. Aunque la búsqueda de acompañamiento no responde exclusivamente a cuestiones materiales, dentro de quienes solicitan asistencia existe un componente significativo vinculado con las dificultades económicas y sociales.
El 45% de quienes solicitan asistencia manifestó que recurrió a estos espacios para pedir ayuda económica, conseguir alimentos o acceder a oportunidades de capacitación y búsqueda de trabajo.
Los resultados muestran así que el papel de iglesias y templos trasciende la dimensión estrictamente espiritual. Estas instituciones aparecen también como redes de contención social frente a situaciones de vulnerabilidad, especialmente para determinados grupos de la población.

Apoyo espiritual, salud y necesidades económicas
La asistencia solicitada en las instituciones religiosas presenta distintas características. La mayoría de los asistentes concurre en busca de apoyo espiritual para atravesar momentos difíciles o por problemas de salud, pero las necesidades materiales representan una parte importante de las demandas.
La investigadora participante del estudio, Gabriela Irrazábal, explicó que "en un contexto social desafiante, los templos continúan siendo lugares de referencia para miles de personas que buscan desde consuelo emocional hasta apoyo material". La definición permite observar la amplitud de las demandas que confluyen en estos espacios. La asistencia religiosa aparece asociada tanto con cuestiones vinculadas al acompañamiento emocional y espiritual como con necesidades concretas relacionadas con la alimentación, los ingresos, el empleo y la capacitación.
En la misma línea, la investigadora Mariela Mosqueira señaló que "hoy vemos que 16% del total de la población encuestada se apoya en instituciones religiosas para la resolución de problemas de base material o económica y laboral, donde la problemática se acentúa fuertemente en segmentos con menor nivel de formación".
De esta manera, los resultados permiten identificar una relación entre la búsqueda de asistencia y las condiciones educativas de quienes recurren a los templos.
Quiénes piden ayuda
El trabajo de campo también identifica diferencias significativas según la edad de los encuestados. Las personas de 50 años o más constituyen el grupo que más recurre a estos espacios, alcanzando el 45% de solicitudes de ayuda durante el último año.
El porcentaje se ubica por encima del registrado entre los jóvenes de 16 a 29 años, que alcanza el 34%, y también supera al correspondiente al segmento de personas de 30 a 49 años, donde se registra un 27,6%. Entre los adultos mayores, además, se observa una mayor búsqueda de acompañamiento espiritual y asistencia ante problemas de salud. El 32,8% recurre a estos espacios en busca de acompañamiento espiritual, mientras que el 16,2% lo hace ante problemas de salud. Según el informe, ambas cifras duplican a las registradas entre los sectores más jóvenes.
La diferencia por edades constituye uno de los elementos destacados de la investigación y permite observar que la relación con las instituciones religiosas no se presenta de la misma manera en todos los grupos etarios.

El nivel educativo también marca diferencias
La investigación incorpora además el nivel de instrucción como una variable relevante para analizar la concurrencia a templos en busca de ayuda. Los datos muestran una mayor utilización de estos espacios entre las personas con menor nivel educativo. Entre quienes tienen secundario incompleto, el 42,8% acudió a templos a pedir ayuda durante el último año. Dentro de ese grupo, los motivos aparecen distribuidos de la siguiente manera:
- 26,9% por apoyo espiritual.
- 14,9% por problemas de salud.
- 12,5% por asistencia económica o alimentaria.
En contraste, entre las personas que poseen estudios superiores, la concurrencia a instituciones religiosas en busca de auxilio desciende al 26,6%. Los porcentajes evidencian una diferencia en el nivel de utilización de estos espacios según la formación educativa. La asistencia adquiere mayor presencia entre quienes cuentan con niveles inferiores de instrucción, un fenómeno que los investigadores vinculan con las condiciones de vulnerabilidad económica, social y educativa.
Apoyo comunitario para los sectores más vulnerables
A partir de los resultados obtenidos, los investigadores sostienen que las instituciones religiosas continúan ocupando un lugar central como espacios de apoyo comunitario, fundamentalmente entre los sectores con menores recursos económicos, sociales y educativos.
La información reunida permite advertir que las necesidades que llevan a las personas a acercarse a los templos exceden el ámbito de las creencias. La búsqueda de alimentos, ayuda económica, capacitación, oportunidades laborales, acompañamiento espiritual y asistencia frente a problemas de salud conforma un conjunto amplio de demandas.
En ese escenario, los templos aparecen como lugares a los que diferentes grupos de la población recurren para encontrar algún tipo de respuesta ante situaciones difíciles. El peso de esta función comunitaria se expresa especialmente en los sectores que presentan menores niveles de formación y, de acuerdo con los datos del estudio, entre las personas de 50 años o más.