• Dólar
  • BNA $1385 ~ $1435
  • BLUE $1395 ~ $1415
  • TURISTA $1800.5 ~ $1800.5

22 C ° ST 22.45 °

Unión Radio 91.3 en vivo

Crisis productiva

Cataclismo industrial: la economía argentina retrocede a niveles de hace 90 años

Un informe de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA revela que el peso del sector industrial en el PBI cayó al 13,7%, arrastrando consigo la pérdida de 100.000 empleos y una desindustrialización sin precedentes en décadas

7 Marzo de 2026 10.38

El tejido productivo argentino atraviesa una transformación regresiva que no registra antecedentes en casi un siglo. Según un reciente informe elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el proceso de desindustrialización consolidado durante los dos últimos años ha retrotraído la participación de la industria en la economía nacional a niveles previos a la Segunda Guerra Mundial. La gravitación industrial en el Producto Bruto Interno (PBI) descendió desde el 16,5% registrado en 2023 hasta un crítico 13,7% en 2025, una marca estadística que nos remonta a la estructura económica de la Argentina de hace 90 años.

Un diagnóstico de colapso productivo y laboral

La magnitud del retroceso es palpable en la actividad agregada, que acumula una caída del 8,3% en el bienio analizado. Este deterioro se manifiesta en una capacidad instalada ociosa que actualmente supera el 40%, lo que evidencia un sistema fabril funcionando a media máquina. El correlato social de este fenómeno es alarmante: desde noviembre de 2023 se han perdido 100.000 puestos de trabajo en el sector industrial, lo que equivale a un promedio de 160 empleos destruidos por día. El informe de la UBA identifica que la recesión, motorizada por el atraso cambiario y un desplome sostenido del consumo interno, ha afectado a 22 de las 24 ramas manufactureras del país. Solo el sector de alimentos y el energético muestran dinamismo, consolidando un patrón que apunta hacia una creciente reprimarización de la economía argentina. Esta tendencia se observa también en el perfil exportador: mientras las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) se han mantenido estables entre el 33% y el 37% desde 2011, las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) se redujeron del 35% en 2011 al 28% en 2024.

El impacto de la apertura y el sector de bienes de capital

El esquema de apertura comercial recrudecido desde 2024 ha golpeado con especial severidad al sector de bienes de capital, cuya producción sufrió un retroceso de casi el 24% entre 2023 y 2025. En contrapartida, las importaciones en ese mismo rubro se dispararon al 77%. Luis Manini, presidente de la Cámara de Industriales de Proyectos e Ingeniería de Bienes de Capital (Cipibic), graficó la crisis señalando que las importaciones metalúrgicas aumentaron un 60%, con un crecimiento mensual del 5%. Manini advirtió que es imposible para el empresario pyme sostener este proceso de pérdida de competitividad.

La apertura indiscriminada ha generado escenarios de cataclismo en diversas ramas. En el sector de la maquinaria agrícola, entre mayo y octubre de 2025, las importaciones de maquinaria usada se multiplicaron por ocho, afectando directamente a los fabricantes nacionales. Un ejemplo es la histórica fábrica Pauny en Las Varillas, Córdoba, hoy en crisis, mientras a diez cuadras opera una ensambladora de maquinaria india. Otros sectores presentan desplomes críticos: rubros como curtiembre, marroquinería, calzado, la industria metalúrgica y la fabricación de productos minerales no metálicos —este último afectado por el fin de la obra pública— tuvieron un desplome de entre el 20% y el 25%. En el rango del 15% al 20% de caída se encuentran la fabricación de maquinaria de uso general, especial y doméstico, además de la industria del plástico y caucho, con el caso de la firma Fate como exponente central. Finalmente, con retrocesos de entre el 10% y el 15%, se encuentran la industria editorial, la fabricación de muebles, el sector papelero, la electrónica de consumo y la actividad textil, esta última con casos paradigmáticos como Textiliana en Mar del Plata, planta productora de la firma Mauro Sergio que volvió a suspender a sus 175 trabajadores, simbolizando la fragilidad de un entramado productivo que lucha por su supervivencia frente a la actual política económica.