La Administración de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) dio a conocer en las últimas horas las nuevas tablas del monotributo que regirán durante 2026, despejando dudas entre trabajadores independientes, pequeños comerciantes y prestadores de servicios que integran el régimen simplificado. La publicación se realizó antes del inicio del período obligatorio de recategorización y establece los valores que comenzarán a aplicarse a partir de febrero.
La actualización de las escalas se definió en función de la inflación acumulada durante el segundo semestre de 2025 (julio-diciembre), que fue del 14,28%, de acuerdo con los datos oficiales. Este ajuste impacta directamente en los topes de facturación anual, así como en los importes del impuesto integrado y de los aportes previsionales y de salud, manteniendo la estructura general del régimen, pero con números más elevados.
Uno de los cambios más relevantes es la suba de los límites máximos de facturación permitidos. Con la nueva escala, la Categoría A, la más baja del monotributo, pasa de un tope anual de $ 8.992.597 a $ 10.277.988, mientras que la Categoría K, la más alta, se incrementa de $ 94.805.682 a $ 108.357.083 anuales. Esto implica un aumento superior a los $ 13,5 millones en el tope máximo del régimen.
Desde ARCA explicaron que el objetivo del ajuste es evitar que los monotributistas queden excluidos del sistema únicamente por el efecto de la inflación, una de las principales críticas que el sector venía planteando en los últimos años. En ese sentido, remarcaron que la actualización busca preservar la lógica del régimen simplificado como una alternativa de previsibilidad fiscal frente al régimen general.
Además de los ingresos brutos, continúan vigentes los parámetros tradicionales para determinar la categoría correspondiente: la superficie afectada a la actividad, el consumo eléctrico anual y los alquileres devengados. Todos estos valores también fueron ajustados, al igual que los montos mensuales que cada contribuyente debe abonar.
Si bien en las categorías más bajas el aumento es menor en términos absolutos, en las categorías intermedias y altas el salto resulta más significativo. Aun así, el monotributo sigue siendo uno de los regímenes más elegidos por trabajadores independientes y pequeños emprendimientos, debido a la simplicidad administrativa y la menor carga burocrática.
Recategorización: qué hacer y cuándo
La recategorización del monotributo se realiza dos veces al año y toma como referencia los últimos doce meses de actividad. Con las nuevas escalas ya publicadas, ARCA habilitó el trámite a través de su sitio web oficial.
El procedimiento es sencillo: el contribuyente debe ingresar con clave fiscal, revisar sus ingresos facturados y los parámetros correspondientes, y confirmar la categoría que le corresponde. Aquellos que no hayan tenido modificaciones en sus niveles de facturación o en los demás criterios no deben realizar ningún trámite, ya que el sistema considera la situación como una ratificación automática.
Distinto es el caso de quienes hayan superado o quedado por debajo de los límites establecidos: en esos casos, la recategorización es obligatoria. Desde el organismo advirtieron que no cumplir con este paso puede derivar en ajustes, recargos o sanciones, por lo que recomiendan revisar la situación con antelación.
Con esta actualización, comienza un nuevo año para el régimen simplificado, con valores más altos y la expectativa de brindar mayor estabilidad a los contribuyentes en un contexto de inflación aún presente.