Crisis en Catamarca: cerró Dabra y 23 trabajadores exigen el 100% de indemnización
La fábrica de calzados anunció su cierre definitivo por falta de ventas y propuso abonar solo el 50% de las indemnizaciones. El conflicto se suma a los recientes cierres y reclamos en Neba, Camino y VVC Textil.

La crisis industrial en Catamarca sumó un nuevo capítulo con el cierre definitivo de la fábrica de calzados Dabra S.A., perteneciente al grupo Dexter Sociedad Anónima. La decisión dejó sin empleo a 23 trabajadores, quienes permanecen en la planta reclamando el pago del 100% de la indemnización, tras recibir la notificación de que la empresa abonaría únicamente el 50%.

El conflicto se desarrolla en la planta ubicada en Sumalao, departamento Valle Viejo, donde los operarios se concentraron luego de que la firma comunicara oficialmente el cese de actividades. Según denunciaron, la empresa fundamentó el cierre en una caída en las ventas, particularmente del calzado marca Lotto, que se fabricaba en el establecimiento.

El cierre de Dabra y el reclamo por indemnizaciones

De acuerdo con lo expresado por los trabajadores, desde la firma encuadraron la situación como un cierre por "fuerza mayor". Bajo ese argumento, propusieron abonar solo la mitad de las indemnizaciones correspondientes.

Los empleados sostienen que el planteo es inaceptable y reclaman el cumplimiento del 100% de la indemnización. La tensión se mantiene dentro de la planta, donde este jueves continúan las medidas de permanencia.

En cuanto a la actividad productiva, los operarios señalaron que el último ingreso de stock se produjo en diciembre. La producción se mantuvo hasta febrero, aunque reconocieron que durante el último mes ya se advertía una disminución en la actividad. Ese descenso habría anticipado el desenlace que finalmente se concretó con el cierre definitivo.

El impacto es inmediato: 23 familias quedaron sin su fuente laboral en un contexto de creciente incertidumbre en el sector industrial provincial.

El antecedente reciente de Neba

La situación de Dabra se inscribe en un escenario más amplio de cierres y conflictos laborales. La empresa Neba, con más de 50 años de historia en Catamarca, anunció este miércoles —por segunda vez— el cierre de sus puertas, dejando a todo su personal sin empleo.

La primera clausura se produjo en 2020, cuando sus dueños originales decidieron bajar las persianas. En aquella oportunidad, la firma Libson se hizo cargo de la compañía y logró retomar la actividad. Sin embargo, seis años después, la historia vuelve a repetirse.

En esta ocasión, 56 trabajadores quedaron en la calle y esperan cobrar el 100% de sus indemnizaciones. La incógnita que se abre es si aparecerá un nuevo inversor dispuesto a asumir la conducción de la empresa, como ocurrió en el pasado.

Reclamos en Camino y VVC Textil

El panorama industrial también incluye el conflicto en la fábrica Camino (ex ALCO). Sus trabajadores se manifestaron frente a Casa de Gobierno para reclamar el pago de haberes, aguinaldo y otros ítems adeudados desde hace varios meses.

Los empleados presentaron un escrito dirigido a los ministros de Gobierno y Desarrollo Productivo solicitando ser recibidos. Según informaron, no fueron atendidos. La situación salarial continúa sin resolverse y mantiene en vilo a los operarios.

Por su parte, en la fábrica VVC Textil, vinculada a Textilcom, el Ministerio de Trabajo dictó el martes la conciliación obligatoria luego de que los trabajadores iniciaran un paro en reclamo por el atraso en el pago de haberes y aguinaldo.

La medida fue adoptada tras la protesta de 17 operarios, quienes denunciaron incumplimientos salariales y la paralización de la producción en la planta. El conflicto se desarrolla en un contexto de creciente incertidumbre ante la posible amenaza de despidos.

Un escenario de incertidumbre laboral

El cierre de Dabra, sumado a los casos de Neba, Camino y VVC Textil, configura un escenario de fragilidad industrial en la provincia. En cada uno de los casos, el eje del conflicto gira en torno a:

Pérdida de puestos de trabajo.

Reclamos por el pago completo de indemnizaciones.

Atrasos salariales y deuda de aguinaldos.

Paralización de la producción.

En el caso puntual de Dabra, la empresa comunicó su decisión alegando falta de ventas y encuadrando la situación como fuerza mayor. Los trabajadores, en cambio, sostienen que corresponde el pago total de lo que establece la ley.

Mientras continúan las permanencias y protestas, decenas de familias aguardan definiciones en un contexto marcado por cierres sucesivos y negociaciones pendientes. La resolución de estos conflictos será determinante para el futuro inmediato de los trabajadores afectados y para el entramado industrial de Catamarca.