Desde el lunes cambia el bono de ANSES para jubilados: cómo impacta según el haber
El refuerzo de hasta $70.000 dejará de ser completo para todos y pasará a ser proporcional. La medida alcanza a quienes cobran más de la mínima y forma parte del esquema vigente para marzo.

El calendario de pagos de marzo de la ANSES entra en una nueva etapa desde este lunes, cuando comienza el turno de cobro para jubilados y pensionados que perciben más de un haber mínimo. En ese tramo se empieza a reflejar un cambio clave: el bono extraordinario ya no se paga completo en todos los casos.

Durante marzo de 2026, la jubilación mínima se ubicó en $369.600,88. A ese monto se suma un bono previsional de hasta $70.000, lo que permite alcanzar un ingreso total de $439.600,88 para quienes perciben el haber más bajo. El esquema fue oficializado mediante el Decreto 109/2026.

La particularidad del refuerzo es que no se distribuye de manera uniforme. Quienes cobran un monto igual o inferior a la mínima reciben el bono completo. En cambio, para quienes superan ese piso pero no alcanzan el tope establecido, el adicional se reduce y se paga solo la diferencia necesaria para llegar a los $439.600,88.

Por ejemplo, un jubilado que percibe $369.600,88 cobra los $70.000 completos. Pero si su haber es de $400.000, el bono se reduce a $39.600,88. En tanto, quienes ya superan los $439.600,88 no reciben ningún refuerzo.

Este cambio no implica una modificación normativa reciente, sino la aplicación progresiva del esquema ya vigente. Hasta ahora, la mayoría de los pagos correspondía a beneficiarios que cobran la mínima, por lo que recibían el bono completo. Desde el lunes, al comenzar los pagos para quienes tienen ingresos superiores, el adicional pasa a ser parcial o directamente deja de aplicarse.

El objetivo oficial es garantizar que ningún jubilado incluido en este esquema cobre menos de $439.600,88 entre haber y bono, siempre que su ingreso previsional esté por debajo de ese umbral.

La dinámica del refuerzo se viene aplicando en los últimos meses y también impacta en provincias como Catamarca, donde una parte importante de los jubilados depende de estos ingresos para sostener su poder adquisitivo frente a la inflación.