Economía evalúa usar un fondo de la ANSES para impulsar créditos hipotecarios
El Gobierno analiza utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES para que los bancos cuenten con liquidez de largo plazo y puedan ampliar la oferta de créditos hipotecarios. Federico Furiase también defendió la flexibilización de los préstamos en dólares para empresas y descartó una intervención estatal sobre la morosidad.

El Gobierno evalúa utilizar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES como una herramienta para impulsar los créditos hipotecarios y favorecer el acceso a préstamos para la compra de viviendas a tasas más bajas.

La posibilidad fue anticipada por el secretario de Finanzas, Federico Furiase, quien explicó que el objetivo es encontrar mecanismos que permitan ampliar las líneas de financiamiento destinadas a la vivienda. La propuesta se vincula con una de las dificultades que actualmente enfrenta el mercado: la necesidad de contar con mayor liquidez para incrementar la oferta de préstamos hipotecarios y, al mismo tiempo, generar condiciones de financiamiento más favorables.

El esquema en análisis contempla que el organismo estatal pueda licitar plazos fijos de largo plazo entre los bancos. De esa manera, las entidades financieras dispondrían de liquidez suficiente para otorgar créditos hipotecarios.

La iniciativa apunta a que el Estado pueda cubrir el denominado bache de financiamiento que, según la explicación oficial, actualmente limita una mayor oferta de préstamos para adquirir propiedades y dificulta que las tasas puedan ubicarse en niveles más bajos.

El FGS como fuente de liquidez de largo plazo

El eventual uso de los recursos del FGS se plantea a partir de su objetivo de inversión a largo plazo. La disponibilidad de esos fondos permitiría que los bancos puedan contar con recursos con plazos adecuados para ofrecer mejores condiciones de financiamiento.

Durante la presentación de la medida, el jefe de Hacienda, Luis Caputo, confirmó que el Gobierno analiza distintas alternativas y señaló que las conversaciones involucran al Ministerio de Capital Humano, al FGS y a los bancos. "Estamos viendo formas que creemos que son más efectivas. Lo estamos hablando con el Ministerio de Capital Humano, el FGS y los bancos. Creemos que es una vía mucho mejor para todos los bancos", sostuvo Caputo.

El planteo oficial busca, de esta manera, establecer un circuito que permita conectar recursos de largo plazo con la oferta de préstamos destinados a la vivienda.

El circuito de los dólares y el crédito para las empresas

La intervención de Furiase también estuvo vinculada con otra de las medidas impulsadas por el Gobierno: la flexibilización de los créditos en dólares para las empresas. El secretario de Finanzas defendió los cambios en los requisitos para que los bancos puedan prestar moneda extranjera a firmas de la denominada economía real.

Furiase destacó la importancia de que "se genere el circuito de los dólares" y explicó que la medida busca canalizar una mayor proporción del ahorro en moneda extranjera hacia la actividad económica.

Según los datos aportados por el Gobierno, los depósitos en dólares aumentaron de US$23.000 millones a US$40.000 millones. De ese total, actualmente los bancos prestan cerca del 60% de esos fondos.

La flexibilización busca que una mayor parte de ese ahorro pueda transformarse en financiamiento para las empresas y la actividad productiva.

Entre los sectores mencionados como ejemplo aparece la construcción, que podría recibir una mayor canalización de esos recursos en dólares bajo las nuevas condiciones.

La discusión sobre los recursos disponibles

El planteo oficial parte de la existencia de un volumen mayor de depósitos en dólares dentro del sistema bancario. El Gobierno sostiene que esos depósitos pasaron de US$23.000 millones a US$40.000 millones, mientras que las entidades actualmente prestan alrededor del 60% de esos recursos.

La modificación de los requisitos apunta, según explicó Furiase, a facilitar que una proporción mayor de ese ahorro pueda llegar a las empresas de la economía real. La intención es generar un circuito de financiamiento que permita utilizar esos recursos para actividades productivas, con la construcción como uno de los ejemplos señalados por el secretario de Finanzas.

En paralelo, el Gobierno analiza un mecanismo diferente para el crédito hipotecario, basado en la posibilidad de utilizar recursos del FGS para otorgar liquidez de largo plazo a los bancos.

Ambas iniciativas se presentan así como alternativas destinadas a ampliar el financiamiento, aunque cada una se apoya en mecanismos diferentes: por un lado, la canalización del ahorro en dólares hacia las empresas y, por otro, la utilización de recursos de largo plazo para favorecer los préstamos hipotecarios.

El Gobierno y la morosidad

En relación con las familias y personas endeudadas, Furiase descartó que el Estado vaya a intervenir directamente para mejorar la situación de los deudores morosos.

El secretario de Finanzas sostuvo que la mora debe resolverse entre las partes privadas involucradas y cuestionó una intervención estatal directa. "La mora es algo que se tiene que resolver entre privados. Si el Estado se mete en ese contexto, está usando la plata de los impuestos para beneficiar a un sector en particular y en detrimento de otro o recursos que podrían destinarse a otro sector", explicó.

La definición establece una diferencia entre las medidas que el Gobierno analiza para ampliar el financiamiento y una eventual intervención sobre las deudas existentes.

Mientras se estudian mecanismos para generar mayor liquidez y facilitar nuevos créditos, la postura oficial es que la situación de morosidad debe resolverse dentro del ámbito privado.

La estabilidad macroeconómica 

Para el equipo económico, el objetivo no se limita a generar mecanismos específicos de financiamiento. Furiase sostuvo que resulta necesario crear condiciones para que las tasas de interés bajen de manera sostenida. En esa línea, vinculó la posibilidad de mejorar las condiciones del crédito con una serie de variables macroeconómicas que el Gobierno considera centrales.

La estrategia planteada por el secretario de Finanzas parte de la idea de que la reducción de las tasas debe ser sostenida y estar acompañada por condiciones macroeconómicas determinadas.