El dólar profundiza su caída y cierra la semana perforando pisos clave: las razones detrás del "verano financiero"
La divisa norteamericana registró su cuarta baja consecutiva este viernes 16 de enero. El dólar blue se acerca a romper la barrera psicológica de los $1.500 hacia abajo, mientras el Banco Central continúa acumulando reservas y el mercado celebra el superávit fiscal.

El mercado cambiario argentino cerró la segunda semana de enero con una tendencia que sorprende a los analistas más conservadores: una marcada apreciación del peso y un retroceso generalizado de todas las cotizaciones del dólar. Este viernes, la divisa informal y los tipos de cambio financieros profundizaron su caída, en una jornada marcada por la falta de pesos y una fuerte intervención del Banco Central en la compra de divisas.

Las pizarras del viernes

El Dólar Blue, termómetro de la economía informal, cerró la rueda cotizando a $1.505 para la venta, registrando una baja de 10 pesos respecto al cierre de ayer. Con este movimiento, la divisa paralela acumula un retroceso de casi $35 pesos en lo que va del mes, acercándose peligrosamente al piso de los $1.500, una barrera que muchos operadores veían como un "piso de hormigón" hace tan solo un mes.

Por su parte, el Dólar Oficial en el Banco Nación acompañó la tendencia con una corrección significativa, cerrando a $1.455 para la venta. Esta baja de 15 pesos representa uno de los ajustes diarios a la baja más fuertes desde el último trimestre de 2025, comprimiendo aún más la brecha cambiaria, que hoy se ubica en mínimos históricos.

En el segmento bursátil, el Dólar MEP no fue la excepción y finalizó la jornada en torno a los $1.481, consolidando la pax cambiaria.

Las tres claves de la baja

Los analistas del mercado coinciden en que no hay un solo factor, sino una "tormenta perfecta" a favor del peso que explica este comportamiento:

El "Efecto Aspiradora" del BCRA: La autoridad monetaria continúa con su racha compradora. Se estima que en esta última rueda el Central se hizo con más de USD 80 millones, acumulando cerca de USD 700 millones en lo que va de enero. Esto genera una señal de solvencia que desincentiva la corrida contra el peso.

El retorno del Carry Trade: Ante un dólar planchado y tasas en pesos que, aunque moderadas, le ganan a la nula evolución de la divisa, los inversores han vuelto a apostar a la "bicicleta financiera": vender dólares para colocarse en instrumentos en pesos, aumentando la oferta de billetes verdes en la plaza.

La señal fiscal: La confirmación por parte del Ministerio de Economía sobre el cumplimiento de las metas de superávit fiscal para el cierre de 2025 ha inyectado una dosis de confianza extra. El mercado lee que el "grifo" de la emisión para financiar al Tesoro sigue cerrado, eliminando el combustible principal de la inflación y la devaluación.

Expectativa para la próxima semana

La gran incógnita para la semana entrante será si el dólar blue logrará romper el piso de los $1.500. De hacerlo, podríamos estar ante un escenario de overshooting a la baja (una apreciación exagerada) que, si bien ayuda a contener los precios en góndola, podría empezar a generar reclamos de atraso cambiario por parte de los sectores exportadores.

Por ahora, en la city y en las cuevas del interior, la frase se repite: "No hay pesos, y el que tiene dólares, los tiene que vender".