El Gobierno nacional avanzó con una nueva etapa de su estrategia para fortalecer la infraestructura energética al adjudicar una serie de obras destinadas a ampliar la capacidad de almacenamiento de electricidad en distintas regiones del país. La medida busca enfrentar los históricos "cuellos de botella" del sistema eléctrico y mejorar la capacidad de respuesta durante los momentos de mayor demanda, con el objetivo de disminuir la posibilidad de interrupciones en el suministro.
La iniciativa se concretó mediante la adjudicación de la licitación "Alma SADI", un programa orientado a incorporar sistemas de almacenamiento de energía que permitan disponer de electricidad durante los picos de consumo. Según informó el Gobierno, el conjunto de proyectos adjudicados contempla una inversión estimada de US$700 millones y permitirá incorporar más de 700 MW de capacidad de almacenamiento.
La decisión quedó formalizada mediante la Resolución 155, publicada este martes en el Boletín Oficial, por la cual la Secretaría de Energía adjudicó un total de 20 proyectos distribuidos entre cinco empresas del sector.
Una respuesta a los desafíos del sistema eléctrico
Desde el Gobierno señalaron que esta nueva etapa forma parte de las acciones impulsadas para resolver las limitaciones estructurales que presenta el sistema eléctrico argentino y avanzar, en el mediano plazo, hacia una situación que permita dejar atrás la emergencia que continúa vigente.
La incorporación de infraestructura de almacenamiento busca fortalecer el funcionamiento de la red eléctrica mediante la utilización de baterías de última generación, capaces de suministrar energía cuando la demanda alcanza sus niveles máximos.
De acuerdo con la información difundida oficialmente, estos sistemas permitirán responder con rapidez frente a las variaciones en el consumo, aportar mayor flexibilidad al despacho de energía y sumar reservas que contribuyan a una operación más segura del sistema.
Distribución federal de las obras
La Secretaría de Energía destacó que la distribución territorial de los proyectos refleja el carácter federal de la iniciativa, ya que los nodos de almacenamiento estarán ubicados en las regiones donde existe una mayor demanda de energía y donde resulta necesario reforzar el funcionamiento del sistema eléctrico.
Las obras se desarrollarán en siete regiones del país:
- Provincia de Buenos Aires: 185 MW.
- NOA: 150 MW.
- NEA Chaco-Formosa: 161,5 MW.
- NEA Misiones-Corrientes: 50 MW.
- Litoral Entre Ríos: 50 MW.
- Litoral Santa Fe: 36 MW.
- La Pampa: 68 MW.
Según remarcó la cartera energética, la localización de estos nodos permitirá fortalecer la capacidad de respuesta en áreas donde el sistema requiere mayores refuerzos para garantizar el abastecimiento eléctrico durante los momentos de mayor exigencia.
Cinco empresas estarán a cargo de los proyectos
La licitación fue adjudicada a cinco compañías que tendrán a su cargo el desarrollo de las distintas obras previstas dentro del programa. Las empresas adjudicatarias son:
- Genneia: 7 proyectos.
- DQD Energy: 8 proyectos.
- 360 Energy Solar: 3 proyectos.
- Aluar: 1 proyecto.
- Intermepro: 1 proyecto.
Desde el área que conduce María Tettamantti señalaron que la convocatoria despertó una amplia participación del sector privado, tanto nacional como internacional. En ese sentido, destacaron que para esta etapa del programa "Alma SADI" se recibieron 235 ofertas técnicas que, en conjunto, representaron 8.338 MW, un volumen que calificaron como once veces superior al objetivo inicialmente previsto por el Gobierno para esta licitación.
La amplia cantidad de propuestas presentadas fue resaltada por la Secretaría de Energía como una muestra del interés generado por el proyecto entre las empresas vinculadas al sector energético.
El antecedente de Alma-GBA
Las obras adjudicadas constituyen una nueva etapa dentro de la estrategia de incorporación de sistemas de almacenamiento energético impulsada por el Gobierno. Como antecedente inmediato aparece la licitación "Alma-GBA", realizada en septiembre de 2025, cuyo objetivo fue reforzar el sistema eléctrico en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Según la información oficial, esas obras ya se encuentran en ejecución y se prevé que puedan estar operativas durante el próximo verano.
En aquella oportunidad fueron adjudicados 660 MW de almacenamiento, una cifra que representó un 30% más de la capacidad inicialmente prevista. Además, el Gobierno estimó que esos proyectos implicaban inversiones privadas por US$540 millones.
Con la adjudicación de los nuevos proyectos correspondientes al programa "Alma SADI", el Gobierno busca ampliar la capacidad de almacenamiento eléctrico en distintas regiones del país mediante inversiones orientadas a reforzar el sistema, mejorar la respuesta frente a los picos de demanda y reducir la probabilidad de cortes de suministro para usuarios residenciales, comerciales e industriales.