El Gobierno nacional se dispone a extender, al menos hasta fin de año, la emergencia en el sector de la energía eléctrica, una medida que busca otorgar mayor margen de maniobra al Ejecutivo mientras avanzan las obras destinadas a fortalecer el sistema y disminuir el riesgo de cortes de suministro.
La prórroga de la emergencia eléctrica, que venció el pasado 9 de julio, sería oficializada entre este lunes y el martes mediante su publicación en el Boletín Oficial. En cambio, la emergencia del sistema de transporte y distribución de gas continuará vigente hasta finales de 2026.
Según trascendió, el decreto ya se encuentra prácticamente listo y tiene como objetivo brindar el tiempo necesario para completar una serie de proyectos que permitirán, a partir del próximo año, comenzar a abandonar el esquema de emergencia.
Obras para fortalecer el sistema eléctrico
Las iniciativas contemplan inversiones financiadas por el sector privado para incrementar la capacidad de generación, ampliar el transporte de energía y desarrollar infraestructura de almacenamiento eléctrico.
Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, el Gobierno declaró y prorrogó en dos oportunidades la emergencia energética con el objetivo de avanzar hacia la normalización del mercado eléctrico y gasífero.
La última extensión, establecida mediante el Decreto 370/2025, justificó la medida por la necesidad de garantizar la continuidad de los servicios públicos frente al estado crítico del sistema, marcado por problemas en la infraestructura, dificultades de financiamiento y falta de incentivos para la inversión.
En ese proceso, el Ejecutivo destaca la implementación de la revisión integral de tarifas, un cronograma de actualización mensual, nuevas obligaciones de inversión para las empresas distribuidoras y transportistas, además del reemplazo del esquema de subsidios por ingresos (RASE) por un sistema de subsidios focalizados.
También sobresalen la desregulación del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), la reconcesión de las represas del Comahue y la privatización de Transener, la principal empresa transportadora de energía eléctrica del país.
Inversiones millonarias para reducir el riesgo de cortes
Uno de los ejes centrales de la estrategia oficial es la incorporación de infraestructura que permita responder a los picos de demanda.
Para ello, el Gobierno prevé que hacia diciembre comiencen a operar obras de almacenamiento eléctrico en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con una inversión cercana a los 650 millones de dólares.
Además, la Secretaría de Energía adjudicó recientemente proyectos por otros 700 millones de dólares destinados a instalar más de 700 megavatios de capacidad de almacenamiento mediante baterías en siete regiones del país.
En paralelo, avanzan las licitaciones para ejecutar obras de transporte eléctrico por unos 6.600 millones de dólares, financiadas íntegramente por el sector privado.
Los proyectos contemplan la construcción de más de 5.600 kilómetros de líneas eléctricas de alta tensión, con el objetivo de fortalecer la red nacional, reducir el riesgo de interrupciones del servicio y eliminar cuellos de botella que hoy limitan el traslado de energía desde los centros de generación hacia las zonas de mayor consumo.
Entre las obras prioritarias figuran el proyecto AMBA I —que abastece a la región donde se concentra cerca del 40% de la demanda eléctrica del país— y dos nuevas líneas de transmisión de 500 kV que conectarán Mendoza y Chubut con la provincia de Buenos Aires para reforzar el sistema interconectado nacional.
Este contenido fue elaborado con la asistencia de inteligencia artificial en su redacción y edición.