El Gobierno nacional realizó el pago de alrededor de US$800 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI) correspondiente a un vencimiento de principios de mes. Si bien el Ministerio de Economía confirmó la operación, evitó precisar la fecha exacta del giro ni el origen de los fondos utilizados.
Las reservas del Banco Central registraron una caída de US$753 millones el último viernes, perforando el umbral de US$41.000 millones y cerrando la semana en US$40.260 millones, según datos oficiales.
Ante la falta de claridad sobre el financiamiento del pago, distintos economistas y consultoras privadas coinciden en que la Argentina habría activado el swap con Estados Unidos para cumplir con el compromiso.
De acuerdo con la información pública del FMI, al cierre de octubre la Argentina incorporó 640 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), mientras que EE.UU. registró una pérdida por el mismo monto, lo que refuerza la hipótesis del swap.
Analistas y señales del mercado
El economista Fernando Marull, socio de FM&A, señaló que el país no contaba con DEG disponibles, ya que en abril el FMI entregó dólares en lugar de esa moneda. "Imagino que debe ser un préstamo de corto plazo y que en breve se devolverá", explicó en su cuenta de X, recordando que el Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro estadounidense ya había intervenido en operaciones anteriores, como la compra de pesos en la previa electoral.
Por su parte, Gabriel Caamaño, de la consultora Outlier, sostuvo: "Huele a que seguimos activando el swap con EE.UU.: antes para darle salida a Bessent, ahora para pagarle al FMI. El nivel de opacidad es total, incluso con las condiciones del acuerdo". El analista estimó que, tras esas operaciones, las reservas netas ya se ubican por debajo de US$3000 millones.
Reservas y metas con el FMI
El fortalecimiento de las reservas netas es una de las principales metas del acuerdo vigente con el FMI. Según la consultora Portfolio Personal Inversiones (PPI), el organismo exige que el país sume US$8500 millones para la revisión de diciembre y US$12.700 millones para la auditoría de junio de 2026.
En ese marco, el Tesoro inició pequeñas compras de divisas, mientras que el Banco Central anticipó que reforzará esa estrategia el próximo año. Sin embargo, los pagos de deuda ponen presión sobre el cumplimiento de los objetivos: además del reciente pago al FMI, el Gobierno enfrenta un vencimiento por US$1000 millones del bono Bopreal serie 3 a fin de mes y otro por US$4300 millones a bonistas en enero.
La expectativa oficial es acceder al mercado internacional para refinanciar parte de esos vencimientos o, al menos, recomprar títulos. En tanto, las proyecciones privadas advierten que el margen financiero del Gobierno sigue siendo limitado y dependerá de la evolución de la relación con Washington y los organismos multilaterales.
El impacto de la caída de reservas y de las negociaciones con el FMI también repercute en las provincias, incluida Catamarca, que mantiene proyectos productivos e industriales dependientes del financiamiento nacional y de los flujos de divisas para obras públicas y exportaciones mineras. El escenario de menor disponibilidad de dólares podría ralentizar la llegada de recursos a sectores estratégicos como la minería y la infraestructura energética, claves para el desarrollo provincial.