El Gobierno rechazó un atraso cambiario y descartó volatilidad con el dólar en el 2027
El secretario de Finanzas, Federico Furiase atribuyó la suba del riesgo país a la crisis internacional y sostuvo que no existen indicadores objetivos de atraso cambiario. Destacó el superávit fiscal, la recuperación de las reservas y las herramientas disponibles para afrontar los vencimientos de deuda del próximo año.

El secretario de Finanzas, Federico Furiase, aseguró que la Argentina no enfrentará episodios de volatilidad cambiaria ni de tasas de interés durante 2027 y atribuyó el incremento del riesgo país a la crisis internacional. Durante su exposición en la tercera Cumbre Aseguradora Argentina, el funcionario defendió el programa económico del Gobierno, destacó la acumulación de reservas y sostuvo que el país fue "castigado de más" por los mercados financieros.

En un contexto de incertidumbre internacional y de cuestionamientos sobre la evolución del dólar, Furiase buscó transmitir previsibilidad respecto del próximo año y planteó que las condiciones macroeconómicas actuales son diferentes de las que caracterizaron otros períodos electorales.

"Hoy hay un ruido en el mercado de que va a haber volatilidad el año que viene. Olvídense de la volatilidad cambiaria y de tasas de interés del año que viene. El momento para invertir es ahora", afirmó el funcionario, al referirse a las expectativas financieras para 2027.

La exposición estuvo centrada en los fundamentos que, según su evaluación, permitirían sostener la estabilidad cambiaria y monetaria. Entre ellos mencionó el equilibrio de las cuentas públicas, el saneamiento del balance del Banco Central, la acumulación de reservas y la disponibilidad de recursos para afrontar los compromisos financieros.

Furiase también sostuvo que el programa de financiamiento del Gobierno está cerrado para el próximo año y que existen herramientas para responder ante eventuales tensiones en los mercados.

La crisis internacional y la suba del riesgo país

El secretario de Finanzas atribuyó el deterioro de los indicadores financieros argentinos a un escenario externo que definió como "hiperadverso". Según explicó, la combinación de problemas de sostenibilidad de la deuda en las economías desarrolladas, tasas de interés elevadas y aumentos en los precios de las materias primas genera presiones sobre los mercados emergentes.

En su análisis, las condiciones financieras internacionales constituyen el principal factor detrás del incremento del riesgo país argentino.

"Las tasas de EE.UU. son las más altas desde el año 2007 y las de Japón, las más altas desde 1980. Hay tasas de interés que se pusieron de punta y precios de commodities, energía y alimentos que meten presión inflacionaria", señaló.

El funcionario consideró que este escenario repercute sobre los activos financieros de los países emergentes y encarece las condiciones de financiamiento. Sin embargo, afirmó que la evolución de los bonos argentinos no guarda una relación directa con el comportamiento de otras variables de la economía local.

"El riesgo país no se condice con la estabilidad cambiaria y en las tasas de interés", sostuvo.

En ese sentido, remarcó que el peso argentino registró una de las mejores performances en medio de las turbulencias internacionales. Para Furiase, esa evolución constituye un elemento que debe considerarse al analizar las perspectivas cambiarias y la reacción de los mercados frente a la situación argentina.

El equilibrio fiscal como eje 

Uno de los principales argumentos presentados por el funcionario fue la situación de las cuentas públicas. Furiase destacó que el Gobierno se encamina a completar cuatro años consecutivos con superávit primario y financiero, una condición que consideró central para sostener la estabilidad económica.

"El año que viene va a ser el cuarto año con superávit primario y financiero. Este es el corazón de la estabilidad macroeconómica", afirmó.

El superávit primario refleja el resultado de las cuentas públicas antes del pago de intereses de la deuda, mientras que el superávit financiero contempla ese componente. En su exposición, el secretario de Finanzas destacó ambos resultados como parte de los fundamentos que diferencian la situación actual de otros períodos electorales.

También defendió el ajuste fiscal implementado por la administración nacional y señaló que, según su evaluación, se llevó adelante en un contexto de crecimiento económico y con medidas destinadas a cuidar a los sectores más vulnerables. En paralelo, indicó que el Gobierno redujo más de tres puntos porcentuales de impuestos, otro de los aspectos que incluyó entre las medidas adoptadas dentro de su programa económico.

La combinación de equilibrio fiscal, menor presión monetaria y una política orientada a fortalecer las cuentas públicas forma parte de los argumentos que Furiase utilizó para sostener que el país dispone de condiciones diferentes para atravesar el año electoral de 2027.

Las reservas del Banco Central 

Otro de los ejes de la exposición fue el saneamiento del balance del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Para Furiase, la mejora de la posición de reservas constituye una condición necesaria para sostener la estabilidad monetaria y continuar con la reducción de la inflación.

"Las reservas netas pasaron de US$12.000 millones negativas a US$12.000 millones positivas", indicó.

El funcionario vinculó esa evolución con la fortaleza que, según su análisis, mostró el peso argentino pese al contexto internacional adverso. También destacó las compras de divisas realizadas por la autoridad monetaria y su relación con el comportamiento de las cuentas externas.

En particular, afirmó que el Banco Central ya compró US$15.000 millones y consideró que esa acumulación de dólares respalda la estrategia cambiaria del Gobierno.

"Si lo dejáramos flotar libremente, el dólar va a la baja. Ese es un seguro que estamos comprando para el año que viene", agregó. Furiase también rechazó las críticas de economistas que advierten sobre un posible atraso cambiario y plantean la necesidad de una devaluación.

"No hay ningún indicador objetivo que hable de atraso cambiario. Superávit comercial récord, exportaciones récord y un Banco Central comprando dólares", sostuvo.

De esta manera, el secretario de Finanzas defendió el esquema cambiario vigente a partir de tres elementos: los resultados comerciales, el desempeño de las exportaciones y las compras de divisas del BCRA. Desde su perspectiva, esos indicadores no respaldan los planteos que anticipan la necesidad de una corrección cambiaria.

Menos pesos disponibles para presionar sobre el dólar

Furiase señaló que una de las diferencias respecto de otros períodos electorales reside en la cantidad de pesos que podrían volcarse al mercado cambiario para presionar sobre el dólar. Según explicó, el equilibrio fiscal y la situación del Banco Central reducen la disponibilidad de pesos que podrían generar tensiones cambiarias. En ese marco, afirmó que el volumen potencial de recursos para impulsar una corrida contra la moneda local es limitado en términos históricos.

"Hay poca munición para correr contra el dólar en el año electoral", expresó.

El funcionario también destacó la posición financiera del Tesoro, que dispone de recursos en pesos para afrontar vencimientos y evitar que las necesidades de financiamiento se traduzcan en presiones sobre las tasas de interés.

De acuerdo con el detalle que presentó, el Tesoro cuenta con $9 billones depositados en el Banco Central y más de $10 billones en el resto del sistema financiero.

"Eso es una munición muy importante que va a permitir comprarle los dólares al BCRA y pagar vencimientos de deuda o cancelar deuda en pesos y no convalidar volatilidad de tasas", explicó. Estos recursos, según su planteo, constituyen una herramienta para administrar los compromisos financieros sin depender exclusivamente de nuevas colocaciones de deuda ni generar presiones adicionales sobre el mercado cambiario.

El programa financiero de 2027 

Otro de los puntos centrales de la exposición fue la estrategia de financiamiento para 2026 y 2027. Furiase aseguró que el programa en dólares para ambos años está cerrado y que no depende del regreso de la Argentina a los mercados internacionales de capitales.

Como parte de esa estrategia, explicó que el Gobierno se reserva la posibilidad de colocar alrededor de US$5.000 millones en el mercado local para refinanciar vencimientos de capital de los Bonares previstos para el próximo año. Además, mencionó la alternativa de utilizar un tramo del swap con China para refinanciar compromisos correspondientes a 2027.

El funcionario enumeró distintas herramientas disponibles para afrontar eventuales tensiones financieras y cambiarias: 

Los acuerdos de intercambio de monedas con China y Estados Unidos.

Las operaciones en los mercados de futuros.

Las compras de divisas del Banco Central.

El superávit comercial.

Los recursos previstos para cubrir las necesidades del programa financiero.

Las reservas en pesos disponibles para atender vencimientos y administrar las obligaciones del Tesoro.

Al sumar distintas fuentes de respaldo financiero y cambiario, Furiase mencionó una "munición" superior a US$125.000 millones. Según explicó, el cálculo comprende los recursos disponibles para el programa financiero, los instrumentos de cobertura y la capacidad de generación de dólares de la economía.

El planteo del secretario apunta a mostrar que el Gobierno cuenta con diferentes mecanismos para responder ante eventuales dificultades, tanto en el mercado de cambios como en el financiamiento de la deuda pública.

Energía, minería y perspectivas

Furiase también vinculó las perspectivas comerciales de la Argentina con el desempeño de las exportaciones de energía y minería. Según las proyecciones que presentó durante la cumbre, ambos sectores registrarían un superávit comercial conjunto de US$24.000 millones durante este año.

La estimación contempla, además, que ese saldo positivo podría aumentar hasta alcanzar US$51.000 millones en 2030, incluso bajo supuestos que el funcionario calificó como conservadores. Estas proyecciones forman parte de los argumentos utilizados para respaldar las perspectivas de generación de divisas de la economía argentina. En el análisis presentado, el desarrollo exportador de esos sectores se vincula con la capacidad de obtener dólares y fortalecer las cuentas externas.

La evolución de la balanza comercial, junto con las compras de divisas del Banco Central, fue uno de los elementos que Furiase destacó al rechazar la existencia de un atraso cambiario y defender la continuidad de la estrategia económica.