La confianza del consumidor repuntó en octubre
El Índice de Confianza del Consumidor alcanzó los 41,52 puntos y avanzó un 0,81% respecto de septiembre, aunque mostró una caída interanual del 1,9%. El comportamiento fue dispar según la región, el nivel de ingresos y los componentes que integran el indicador.

La confianza del consumidor registró una mejora durante octubre de 2026, aunque el avance mensual todavía no alcanza para recuperar el nivel que presentaba el indicador un año atrás. De acuerdo con el relevamiento elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en 41,52 puntos, con una variación positiva respecto de septiembre y un resultado negativo en la comparación interanual.

En términos mensuales, el índice experimentó un incremento del 0,81%, una evolución que refleja una recuperación frente al período inmediatamente anterior. Sin embargo, al comparar el resultado con el de octubre del año pasado, el indicador mostró una disminución del 1,9%.

Los dos datos permiten observar comportamientos diferentes según el período de referencia. Por un lado, la medición mensual registró una mejora de la confianza de los consumidores. Por otro, la comparación interanual evidenció que el índice permanece por debajo del valor alcanzado doce meses antes.

El informe presenta, además, diferencias entre las distintas regiones del país y entre los hogares según su nivel de ingresos. También identifica variaciones contrapuestas en los componentes internos del indicador, con un crecimiento en la percepción vinculada con los bienes durables e inmuebles y retrocesos en las mediciones de situación personal y macroeconómica.

De esta manera, el resultado general de octubre reúne movimientos diversos que permiten examinar la evolución de la confianza de los consumidores desde distintas perspectivas.

Diferencias regionales

El comportamiento territorial del Índice de Confianza del Consumidor no fue uniforme. Según el relevamiento de la Universidad Di Tella, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) registró un aumento, mientras que el Gran Buenos Aires (GBA) y el Interior mostraron disminuciones. La variación más destacada entre las regiones consideradas se produjo en CABA, donde el indicador avanzó un 6,77%. En contraste, el GBA registró una baja del 0,14%, mientras que en el Interior la disminución fue del 0,25%.

Los resultados muestran que la recuperación mensual del índice general no se distribuyó de la misma manera en todas las áreas relevadas. Mientras la medición correspondiente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presentó una variación positiva, las otras dos regiones exhibieron retrocesos.

No obstante, la región que mantiene el valor más elevado del indicador continúa siendo el Interior, con 46 puntos. El GBA, en cambio, presenta el valor más bajo entre las regiones analizadas.

Estos datos permiten distinguir entre la evolución mensual y el nivel alcanzado por cada región. CABA tuvo el mayor incremento porcentual durante octubre, pero el Interior conservó el índice más alto en términos absolutos. El Gran Buenos Aires, por su parte, combinó una variación mensual negativa con el registro más bajo del conjunto regional.

Los hogares de ingresos altos mejoraron su indicador

El análisis por nivel de ingresos también reflejó diferencias entre los grupos de hogares incluidos en la medición. En octubre, las familias de ingresos altos registraron una mejora en el Índice de Confianza del Consumidor, mientras que aquellas pertenecientes al segmento de ingresos bajos experimentaron una disminución.

En concreto, el ICC correspondiente a los hogares de ingresos altos aumentó un 1,99% respecto del período anterior. En los hogares de ingresos bajos, en cambio, el indicador retrocedió un 1,30%.

La comparación de los valores alcanzados por ambos segmentos muestra una diferencia en favor de los hogares de mayores ingresos. El informe señala que estos últimos exhiben un índice de 41,76 puntos, levemente superior a los 40,75 puntos registrados entre los hogares de ingresos bajos.

La distancia entre ambos valores es de 1,01 puntos. Aunque los resultados se mantienen relativamente próximos, la evolución mensual fue diferente: el segmento de ingresos altos avanzó, mientras que el de ingresos bajos registró una caída.

Este comportamiento constituye otro de los aspectos relevantes del relevamiento de octubre, ya que evidencia que la mejora del índice general coexistió con trayectorias distintas entre los grupos socioeconómicos considerados.

Bienes durables e inmuebles

Al desagregar el índice en sus componentes internos, el informe identifica una evolución diferenciada entre las variables que conforman la medición. El subíndice de Bienes Durables e Inmuebles registró un incremento del 8,77% en octubre, convirtiéndose en el componente con la mayor variación positiva informada.

En cambio, los restantes componentes mostraron disminuciones durante el mismo período. Entre ellos, la mayor caída correspondió a Situación Personal, cuyo indicador retrocedió un 2,59%. En segundo lugar se ubicó Situación Macroeconómica, con una disminución del 1,57%.

La comparación entre estos resultados muestra que los componentes del ICC no evolucionaron de manera homogénea. Mientras Bienes Durables e Inmuebles presentó un crecimiento significativo, las mediciones vinculadas con la situación personal y macroeconómica registraron variaciones negativas.

El informe consigna estas diferencias como parte del análisis de los subíndices que integran la confianza del consumidor. De este modo, el avance del indicador general en octubre estuvo acompañado por un comportamiento dispar entre sus componentes, con un aumento en uno de ellos y retrocesos en los restantes.

Retrocedieron las expectativas futuras

La división temporal del relevamiento ofrece otra perspectiva sobre la evolución de la confianza durante octubre. En este apartado, la Universidad Di Tella distingue entre las Condiciones Presentes y las Expectativas Futuras, dos componentes que mostraron resultados contrapuestos.

Según el reporte, las Condiciones Presentes registraron un incremento del 5,88%, mientras que las Expectativas Futuras experimentaron una disminución del 2,61%. La diferencia entre ambas variaciones vuelve a poner de manifiesto el carácter desigual de los resultados del mes. Por una parte, el indicador relacionado con las condiciones presentes mostró una mejora. Por otra, la medición de las expectativas hacia el futuro retrocedió.

Esta divergencia se suma a las diferencias observadas entre regiones, niveles de ingresos y subíndices. En conjunto, los datos describen un escenario en el que el índice general logró recuperarse frente a septiembre, aunque persistieron caídas en distintas dimensiones de la medición.