El petróleo superó a la soja y al maíz como principal producto de exportación argentino
En un hecho inédito para la economía argentina, las ventas externas de petróleo crudo lideraron las exportaciones durante mayo y desplazaron a los tradicionales productos agropecuarios. El crecimiento de Vaca Muerta y el contexto internacional explican el fenómeno.

Las exportaciones argentinas alcanzaron en mayo un nuevo récord al totalizar US$9.537 millones, con un superávit comercial superior a los US$3.500 millones, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Sin embargo, más allá de los números históricos, el dato más relevante fue el cambio en la composición de las ventas al exterior: por primera vez, el petróleo crudo se convirtió en el principal producto de exportación del país, superando al maíz y a la soja incluso en plena temporada de cosecha gruesa.

El dato surge del informe del Intercambio Comercial Argentino (ICA) difundido por el Indec y fue destacado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien celebró tanto el crecimiento de las exportaciones como el avance del sector energético en la economía nacional.

El petróleo desplazó a los productos del campo

Durante mayo, las exportaciones del rubro Combustibles y Energía alcanzaron los US$1.745 millones, lo que representó un incremento interanual del 167,1%.

Dentro de ese segmento, el petróleo crudo explicó US$1.172 millones, con un crecimiento del 322% respecto del mismo mes del año anterior.

Gracias a ese desempeño, el crudo concentró el 12,3% del total exportado por la Argentina, ubicándose por encima del maíz, que representó el 9%, y de la harina de soja, con el 8,8%.

Los datos acumulados entre enero y mayo también muestran al petróleo como el principal producto exportado del país, con una participación del 9,3% sobre el total de las ventas externas.

El rol clave de Vaca Muerta

El crecimiento de la producción energética tiene como principal motor el desarrollo de Vaca Muerta, formación ubicada en Neuquén que se consolidó como uno de los principales yacimientos no convencionales del mundo.

La expansión de la producción, junto con nuevas inversiones en infraestructura para el transporte y la exportación de hidrocarburos, permitió aumentar significativamente los envíos al exterior.

Entre las obras estratégicas figura el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que conectará Neuquén con la costa de Río Negro y ampliará la capacidad exportadora a partir de fines de este año.

El impacto del conflicto en Medio Oriente

El salto exportador también estuvo influenciado por factores internacionales.

La guerra entre Estados Unidos e Irán y los sucesivos cierres del estrecho de Ormuz generaron tensiones en el mercado energético global y provocaron fuertes aumentos en los precios del petróleo.

En ese contexto, numerosos países buscaron diversificar sus fuentes de abastecimiento y aumentaron la demanda de crudo proveniente de otras regiones, entre ellas la Argentina.

Según los datos oficiales, las exportaciones de petróleo pasaron de US$278 millones en mayo de 2025 a US$1.172 millones en mayo de este año, impulsadas tanto por una mejora de los precios internacionales como por un incremento en los volúmenes exportados.

Perspectivas para los próximos años

Si bien el reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán provocó una baja en las cotizaciones internacionales del petróleo, desde el sector energético sostienen que el interés por los recursos argentinos se mantendrá firme.

Analistas e integrantes de la industria consideran que la necesidad de diversificar proveedores energéticos continuará favoreciendo a la Argentina, especialmente por su ubicación geográfica y por el crecimiento sostenido de su producción.

Las proyecciones del sector estiman que las exportaciones de petróleo y gas podrían superar los US$36.000 millones anuales hacia 2030, impulsadas por nuevas inversiones en exploración, infraestructura y exportación.

En ese escenario, Vaca Muerta aparece como uno de los pilares del crecimiento económico argentino y como el principal motor de una transformación histórica en la matriz exportadora del país.