El índice elaborado por JP Morgan registraba una caída de 12 puntos y mostraba una mejora en la percepción de los inversores respecto de la situación financiera argentina.
La baja del indicador se produjo en medio de una combinación de factores internacionales y locales que contribuyeron a mejorar las expectativas del mercado sobre la capacidad del Gobierno para afrontar los próximos vencimientos de deuda y sostener los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional. La última vez que el riesgo país había operado por debajo de las 500 unidades fue a fines de enero, cuando el indicador osciló entre 484 y 496 puntos básicos.
El impacto de la tensión internacional
Luego de alcanzar aquellos mínimos en enero, el escenario internacional modificó el comportamiento del indicador. El inicio de la guerra en Medio Oriente a fines de febrero provocó una fuerte suba del riesgo país, que llegó a superar los 630 puntos básicos hacia fines de marzo.
Posteriormente, el índice comenzó a retroceder cuando Estados Unidos e Irán iniciaron negociaciones, situación que fue interpretada por los mercados como una señal de posible distensión internacional. La mejora en el clima financiero global permitió una recuperación parcial de los bonos argentinos y favoreció el descenso del indicador de confianza de los inversores.
El acuerdo con el FMI y las señales del Gobierno
El impulso bajista del riesgo país se reforzó además con la aprobación técnica de la segunda revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, anunciada el 15 de abril.
A esto se sumó la confirmación de que el ministro de Economía, Luis Caputo, negoció apoyo financiero con organismos internacionales para afrontar los vencimientos de deuda de este año sin recurrir a las reservas del Banco Central. Las señales provenientes del Gobierno ayudaron a despejar parte de las dudas existentes en torno a dos aspectos centrales:
- El cumplimiento del cronograma de pagos de deuda.
- La meta de acumulación de reservas acordada con el FMI.
El mercado interpretó esos movimientos como una muestra de mayor previsibilidad financiera, lo que impactó favorablemente en los bonos soberanos y, de manera inversa, en el riesgo país.
Bonos en alza y mejora de la calificación
La semana pasada también influyó en el mercado la mejora en la calificación de la deuda argentina realizada por una de las principales empresas del segmento.
Ese movimiento impulsó nuevamente la cotización de los bonos soberanos, favoreciendo la caída del indicador elaborado por JP Morgan. En los mercados financieros, el comportamiento del riesgo país mantiene una relación directa con el precio de los bonos: cuando los títulos de deuda suben, el indicador tiende a bajar.
En este contexto, los analistas comenzaron a observar con atención la posibilidad de que Argentina recupere gradualmente condiciones más favorables para acceder nuevamente a los mercados internacionales.
Qué implica un riesgo país debajo de 500 puntos
La caída del indicador por debajo de las 500 unidades mejora las condiciones financieras para el gobierno de Javier Milei en caso de optar por refinanciar vencimientos en el mercado internacional.
Sin embargo, desde el equipo económico encabezado por Luis Caputo señalaron en reiteradas oportunidades que, por el momento, no buscarán volver a emitir deuda externa y que priorizarán alternativas consideradas "más baratas" para refinanciar compromisos.
Aun así, distintos analistas consideran que el regreso al mercado internacional aparece como una de las herramientas posibles frente a los vencimientos previstos para los próximos años. La firma GMA Capital calculó que entre 2026 y 2027 se concentran vencimientos por US$14.522 millones correspondientes a Bonares y Globales.
Por su parte, los analistas de PPI estimaron que la zona que permitiría un acceso más claro de Argentina a los mercados internacionales se ubica entre las 400 y 450 unidades de riesgo país.
Cómo reaccionaron el dólar, las acciones y los bonos
La mejora del indicador también tuvo impacto en el resto de las variables financieras. Durante este lunes:
- El dólar oficial se mantuvo estable.
- En el Banco Nación se vendía a $1420.
- El dólar blue subía $5 y cotizaba a $1405.
- Los bonos argentinos que cotizan en el exterior mostraban mejoras de hasta 1%.
En paralelo, las acciones argentinas que operan en Nueva York iniciaron la semana con fuertes alzas.
Las compañías energéticas encabezaron el repunte en Wall Street en un contexto internacional marcado por la renovada tensión en Medio Oriente y por el regreso del petróleo Brent a valores superiores a los US$100.
Entre las principales subas se destacaron:
- YPF: +3%.
- Pampa Energía: +2,6%.
- Edenor: +2,4%.
- Tenaris: +2,3%.
La evolución del riesgo país quedó así en el centro de la atención financiera, en una jornada donde el mercado interpretó como positivas las últimas señales económicas y políticas vinculadas a la deuda argentina y al escenario internacional.