El escenario económico de la Argentina al cierre de 2025 arroja datos preocupantes respecto a la capacidad de consumo de la población y la estabilidad del salario real. Según el reciente informe del Índice de salarios elaborado por el INDEC, las remuneraciones promedio de los trabajadores, integrando tanto al sector formal como al informal, registraron un aumento del 1,6% durante diciembre. Esta cifra cobra relevancia crítica al contrastarla con el nivel de inflación del mismo mes, que se ubicó en el 2,8%, evidenciando una brecha de 1,2 puntos porcentuales en contra del bolsillo de los trabajadores en el último tramo del año.
A nivel estructural, el balance anual muestra una dinámica compleja donde la variación interanual de los salarios se posicionó en un 38,2%, la misma cifra que acumuló la suba de ingresos durante todo el ejercicio 2025. Sin embargo, al desglosar el comportamiento mensual de diciembre, se observa que el crecimiento del promedio general estuvo traccionado por rendimientos muy dispares. El sector privado registrado lideró las subas con un 2,5%, mientras que el sector público registró un incremento del 1% y el sector privado no registrado mostró un estancamiento casi total con apenas un 0,1% de variación.
El comportamiento del sector registrado frente a la suba de precios
Al profundizar en el análisis del empleo formal, el organismo estadístico detalló que los trabajadores del sector registrado percibieron un incremento conjunto del 2% en sus remuneraciones durante el último mes del año. No obstante, este número se compone de realidades distintas: mientras que el sector privado logró un ajuste del 2,5%, el sector público quedó rezagado con un 1%, cifra que se divide en un 1,0% para la administración nacional y un 1,1% para las órbitas provinciales. Frente a la inflación de ese mes, que fue del 2,8%, todos los salarios bajo esta modalidad volvieron a perder poder adquisitivo en el corto plazo.
En el balance anual, el promedio de los salarios registrados acumuló una suba de 28,8% en todo 2025, lo que representa un saldo de 2,7 puntos por debajo de la inflación anual, que se situó en el 31,5%. Al interior de este dato, las remuneraciones del sector público avanzaron un 28,9% y las del sector privado registrado un 28,7%, moviéndose prácticamente en línea entre sí, pero resultando ambas insuficientes para proteger el ingreso frente al costo de vida. Esta tendencia se ratifica en la comparación interanual de los últimos doce meses, donde el aumento del 28,8% confirma que este grupo de trabajadores quedó sistemáticamente por detrás de la evolución de los precios.
Uno de los datos más llamativos del informe oficial corresponde al sector privado no registrado, el cual volvió a mostrar una evolución muy distinta respecto del empleo formal. Los sueldos informales crecieron un 87,9% a lo largo de 2025, una cifra que se ubica muy por encima de los registrados y de la propia inflación. Según el informe, esto refleja un proceso de recomposición que sufrieron estos ingresos tras el fuerte deterioro previo, aunque el INDEC advirtió que la mejora mensual de 0,1% y la interanual de 87,9% informadas para diciembre corresponden en realidad a meses previos por el desfase estadístico habitual del indicador.
En conclusión, el 2025 finaliza como un año de retos significativos para la masa salarial argentina. Mientras los trabajadores formales pierden terreno frente a la escalada de precios y cierran el ciclo con una caída real del 2,7%, el sector informal intenta recuperar posiciones con subas nominales elevadas que se enfrentan a la volatilidad de una economía que aún no permite la estabilización definitiva del salario. El informe del INDEC deja en claro que, para la mayoría de los trabajadores, el año terminó con un poder de compra más debilitado que al inicio del calendario.