INDEC: la desocupación subió al 7,5% en el segundo año de Milei
Los datos oficiales del cuarto trimestre de 2025 revelan una fuerte tensión social en medio de un programa económico que busca la transición al libre mercado. Se perdieron 200.000 empleos en el último año.

El escenario laboral en la Argentina atraviesa un período de profunda transformación y fragilidad. Según los datos oficiales publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la tasa de desocupación escaló al 7,5% al cierre del cuarto trimestre de 2025. Este salto estadístico se traduce en una realidad social crítica que indica que se perdieron cerca de 200.000 puestos de trabajo durante el segundo año de la administración de Javier Milei. El informe surge en un contexto de marcada tensión, caracterizado por el cierre continuo de empresas y una sangría de empleos que pone bajo revisión los resultados del programa económico libertario, aunque cabe destacar que este rumbo fue convalidado en las urnas durante las elecciones de octubre de 2025.

Hasta el momento, el silencio oficial ha sido la respuesta predominante ante estas cifras. Ningún funcionario se ha pronunciado sobre la situación actual, ya que el Gobierno considera que este fenómeno es parte de un proceso de transición necesario. Desde la óptica oficial, se busca pasar del antiguo modelo económico hacia uno asentado sobre reglas de libre mercado, las cuales, según su visión, generarán prosperidad a largo plazo. Sin embargo, el aumento del desempleo al 7,5% a nivel nacional representa un alza de 1,1 puntos con relación al último período de 2024 y un incremento de 0,9 puntos frente al tercer período de 2025, lo que evidencia una tendencia que se ha acelerado en los últimos meses.

Radiografía de la crisis y el impacto regional

El panorama se nutre de diversos informes que dan cuenta de la pérdida sistemática de empleos debido a la caída de la actividad económica y del consumo masivo, fenómenos estrechamente vinculados a la retracción del poder adquisitivo de los salarios. Además, la subocupación también mostró signos de deterioro, aumentando al 11,3%, lo que representa 0,4 puntos más en la comparación intertrimestral. Cuando se desglosa la información geográficamente, las disparidades territoriales evidencian dónde golpea con más fuerza la recesión, siendo el AMBA la región con la peor situación relativa al registrar un 8,6% de la fuerza laboral sin trabajo. Este dato implica un marcado salto de 1,8 puntos respecto al trimestre previo, explicado fundamentalmente por la salida del mercado de numerosas compañías.

La región pampeana sigue de cerca en nivel de gravedad, con una tasa de desempleo que trepó al 7,7%. Dentro de este núcleo productivo, resaltan cifras alarmantes en localidades específicas como el Gran Córdoba, con un desempleo del 8,8%, y ciudades como La Plata y Mar del Plata, donde alcanzó el 9,5%. En la misma línea, San Nicolás registró un 9,4% y Río Cuarto un 8,6%. En contraposición a la crisis del centro del país, otras regiones mostraron una dinámica diferente, logrando reducir sus índices de desocupación respecto al trimestre anterior. En el noreste, el desempleo se situó en el 5,6%, mientras que en el noroeste fue del 4,2%.

Contrastes y el escenario del interior

Por su parte, la región de Cuyo vio descender la desocupación al 4,9% desde el 5,1% verificado anteriormente. En la Patagonia, la tasa se redujo al 4,8% frente al 5% del tercer trimestre, aunque la región presenta contrastes internos extremos. Mientras que Río Gallegos comparte el peor escenario nacional con un 9,5%, la zona de Viedma-Carmen de Patagones ostenta la mejor situación del país con apenas un 1,3%, cifra que comparte con el Gran San Luis. Este mapa heterogéneo refleja una Argentina que, en medio de la transición hacia el libre mercado, enfrenta el desafío de contener una desocupación que ya afecta a cientos de miles de familias.