La causa judicial por la expropiación de YPF en 2012 sumó este lunes un nuevo paso favorable para la Argentina en los tribunales de los Estados Unidos. La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York resolvió suspender todas las apelaciones relativas al caso, una decisión que reconfigura el escenario procesal luego del fallo que dejó sin efecto la condena que obligaba al país a pagar US$ 16.000 millones más intereses acumulados desde septiembre de 2023.
La medida implica que, mientras ese pronunciamiento no adquiera firmeza, el tribunal entiende que no tiene sentido avanzar con otros reclamos relacionados, por lo que dejó en pausa todos los recursos pendientes vinculados al expediente.
Un freno a los reclamos derivados del juicio
La decisión de la Cámara tuvo un efecto inmediato sobre la agenda judicial del caso. Como consecuencia directa, quedó cancelada la audiencia prevista para este jueves, instancia en la que Burford, financiador de los fondos litigantes, tenía previsto insistir con uno de sus principales planteos: la transferencia de acciones de la petrolera para avanzar sobre activos que pudieran ser embargados.
Ese pedido formaba parte de la estrategia sostenida por el fondo a lo largo del litigio para intentar ejecutar la sentencia de primera instancia que había resultado multimillonaria para la Argentina.
En términos procesales, la resolución implica:
- Suspensión de todas las apelaciones pendientes
- Cancelación de la audiencia fijada para el jueves
- Pausa del recurso argentino contra la orden de entregar acciones de YPF
- Congelamiento de los reclamos accesorios hasta que el fallo quede firme
El especialista y exprocurador del Tesoro, Sebastián Soler, explicó que la Cámara de Nueva York "deja en suspenso todas las demás apelaciones relativas al caso", incluyendo la presentada por la Argentina contra la orden de la jueza Loretta Preska para entregar acciones de YPF, hasta que el fallo principal quede firme.
El peso del fallo que revirtió la condena
La nueva resolución se apoya en la trascendencia del fallo dictado por ese mismo tribunal el 27 de marzo, cuando tres jueces del Segundo Circuito resolvieron revocar la condena de US$ 16.100 millones que pesaba sobre el Estado argentino.
Aquel pronunciamiento representó un punto de inflexión en una causa de alto impacto internacional, al considerar que no correspondía sostener la sentencia de primera instancia vinculada a la expropiación de la petrolera.
Ahora, con la suspensión de los demás recursos, la Cámara refuerza la centralidad de ese fallo y busca evitar decisiones paralelas que puedan resultar contradictorias mientras se define su estabilidad definitiva.
Burford aún conserva una vía de revisión
Pese a este nuevo revés, Burford todavía conserva la posibilidad de solicitar la revisión del fallo favorable a la Argentina. El camino disponible es el denominado hearing en banc, un recurso excepcional mediante el cual se pide que un plenario ampliado de jueces de la Cámara vuelva a analizar la sentencia.
Sin embargo, se trata de una herramienta procesal extraordinaria y que puede ser rechazada sin trámite adicional.
El fondo contaba con 14 días corridos desde la sentencia para realizar esa presentación, por lo que el plazo original vencía la semana pasada. No obstante, según el escrito presentado ante la Justicia estadounidense, solicitó una prórroga de 28 días, extendiendo el límite hasta el 8 de mayo para preparar formalmente la solicitud.
La explicación del pedido de prórroga
En la presentación, Burford argumentó que su abogado principal, Paul Clement, enfrenta "obligaciones profesionales y personales en las próximas semanas", circunstancia que, según expuso, le impediría elaborar una presentación adecuada dentro del plazo inicialmente previsto.
Ese planteo aparece ahora como el próximo movimiento procesal relevante, en un contexto en el que la Cámara ya decidió poner en pausa el resto de las derivaciones del expediente.
Otro precedente positivo
La suspensión general de las apelaciones marca otro precedente positivo para la posición argentina en el litigio internacional por la expropiación de YPF. El tribunal no solo ratifica la relevancia del fallo favorable emitido a fines de marzo, sino que además ordena todo el proceso alrededor de esa decisión, postergando cualquier otra discusión hasta que la sentencia alcance firmeza.
De este modo, la causa ingresa en una etapa de espera procesal estratégica, con la mirada puesta en si Burford avanzará con el pedido de revisión interna y, en una instancia posterior, si el caso puede escalar eventualmente hacia la Corte Suprema de los Estados Unidos.