La inflación de septiembre pone a prueba el plan económico de Milei
El INDEC difundirá el índice de precios de septiembre y las estimaciones privadas anticipan una posible aceleración. La evolución de los ingresos, el endeudamiento de las familias y las dudas sobre la estabilización económica suman presión al Gobierno de cara a 2027.

El Gobierno de Javier Milei enfrenta una nueva prueba para su programa económico: el dato de inflación de septiembre, que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundirá la próxima semana. Las proyecciones anticipan que el índice podría volver a ubicarse en torno al 2% mensual, un resultado que pondría en discusión la capacidad del Ejecutivo para profundizar la desaceleración de los precios.

En medio de las tensiones financieras y las expectativas por las elecciones presidenciales de 2027, la Casa Rosada suele atribuir parte de la incertidumbre económica al denominado "riesgo kuka", una expresión utilizada por el Presidente y el ministro de Economía, Luis Caputo, para referirse a los temores del mercado ante un eventual regreso del kirchnerismo al poder.

Sin embargo, el comportamiento de los precios plantea un desafío que no se explica únicamente por las expectativas políticas. La persistencia de la inflación, las dificultades para recuperar los ingresos y el aumento de la morosidad configuran un escenario complejo para el programa libertario.

Las proyecciones anticipan una inflación cercana al 2%

El anticipo de septiembre llegó con el índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires, que registró una suba del 1,8%, frente al 1,7% del mes anterior.

A nivel nacional, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectó una inflación del 1,9%. Algunas consultoras privadas, en cambio, estimaron que podría ubicarse entre el 2% y el 2,1%.

Una nueva aceleración alejaría al Gobierno de su objetivo de reducir progresivamente la inflación mensual. El horizonte más ambicioso del oficialismo es alcanzar una tasa compatible con una inflación anual de un solo dígito.

Para conseguir ese resultado, la suba mensual de los precios debería ubicarse de manera sostenida cerca del 0,79%. Con una variación de ese nivel durante doce meses, la inflación acumulada quedaría por debajo del 10%.

Hasta ahora, el programa económico de Milei no logró sostener registros mensuales tan bajos. El mínimo mencionado en el análisis original fue del 1,5%, correspondiente a mayo de 2025.

La comparación con la Convertibilidad

La experiencia de la Convertibilidad, impulsada por el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo durante la presidencia de Carlos Menem, aparece como referencia para dimensionar el desafío de estabilizar los precios.

El plan comenzó en abril de 1991 y alcanzó una inflación mensual del 0,4% en noviembre de ese año. Sin embargo, la inflación anual recién descendió a un dígito en 1993, cuando cerró en el 7,4%.

Durante los años siguientes, los precios continuaron desacelerándose y llegaron a registrar variaciones nulas o negativas desde 1996. El sistema, que mantenía una paridad fija entre el peso y el dólar, terminó colapsando en diciembre de 2001, en medio de una profunda crisis económica, financiera y política.

La comparación muestra tanto la velocidad que puede alcanzar una estabilización de precios como los riesgos de los esquemas económicos que dependen de un ancla cambiaria. En el caso actual, la desaceleración inflacionaria todavía no alcanzó niveles compatibles con una variación anual de un solo dígito.

La emisión monetaria y las tasas de interés, bajo la lupa

Uno de los cuestionamientos al programa económico se concentra en la evolución de la base monetaria y los mecanismos utilizados para evitar que los pesos se vuelquen al dólar.

Según los datos citados en el análisis original, la base monetaria pasó de aproximadamente 10 billones a 50 billones de pesos desde la asunción de Milei. El incremento constituye uno de los elementos de la discusión sobre el funcionamiento del esquema monetario.

El Gobierno sostiene que dejó de financiar el déficit fiscal mediante emisión monetaria. Sin embargo, el debate económico también contempla el efecto de los instrumentos utilizados para administrar la liquidez y contener la presión cambiaria.

En ese contexto, las tasas de interés cumplen un papel central para intentar evitar que los pesos disponibles se dirijan hacia el dólar. El costo de esa estrategia, no obstante, puede trasladarse al financiamiento de empresas y familias, en particular cuando el crédito se encarece.

El endeudamiento de las familias suma presión

Las dificultades económicas también se reflejan en el aumento de la morosidad. El artículo original señala que alrededor de seis millones de argentinos se encuentran en una situación de endeudamiento de difícil recuperación.

Milei sostuvo que se trata de un problema entre privados, pero esa posición generó cuestionamientos en torno al papel del Estado frente al deterioro de la capacidad de pago de los hogares.

Según una encuesta de Zentrix citada en el material, el 29% de los consultados coincide con que el endeudamiento es un asunto privado en el que el Estado no debería intervenir. El relevamiento también indica que el 67% considera que el INDEC subestima la inflación y que el 82% siente que sus ingresos no le ganan a los precios.

Estos datos reflejan una distancia entre la evolución de los indicadores macroeconómicos y la percepción cotidiana de los consumidores. Aunque la inflación haya perdido posiciones entre las principales preocupaciones declaradas, la pérdida de poder adquisitivo continúa siendo un factor relevante.

La economía y el desafío electoral de 2027

La evolución de los precios se combina con las dudas sobre la recuperación económica y el impacto de las tasas de interés sobre la actividad. Para el Gobierno, el desafío consiste en consolidar la estabilidad sin profundizar las dificultades que enfrentan los hogares y las pequeñas empresas.

En paralelo, Milei impulsa la eliminación de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), previstas para agosto de 2027. El oficialismo considera que el calendario electoral puede influir en las expectativas económicas, aunque las elecciones provinciales anteriores a esa fecha también podrían generar movimientos en los mercados.

De cara al próximo año, el resultado de la política económica no dependerá solamente de la inflación que mida el INDEC. La recuperación de los ingresos, el acceso al crédito y la capacidad de las familias para afrontar sus deudas también serán factores centrales para evaluar cómo evoluciona la situación económica.

 

 

Este contenido fue elaborado con la asistencia de inteligencia artificial en su redacción y edición.