La morosidad de las familias registró una leve contracción durante agosto, luego del incremento observado en julio. Aunque el indicador dejó de crecer, el descenso fue limitado y no modificó el elevado nivel de incumplimiento de las obligaciones financieras que muestra el sector de los hogares.
De acuerdo con el último informe sobre bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el atraso en los pagos de las deudas familiares se ubicó en el 12,81%. En comparación con julio, el indicador disminuyó 0,13 puntos porcentuales (p.p.), una variación que marcó un freno en la tendencia ascendente, pero que todavía deja la morosidad en valores significativamente superiores a los registrados un año atrás.
La comparación interanual evidencia la magnitud del cambio. Entre agosto de 2025 y agosto de 2026, la morosidad de las familias aumentó 6,21 puntos porcentuales, al pasar del 6,6% al 12,81%. En un período de doce meses, el indicador prácticamente se duplicó.
Por eso, el resultado de agosto presenta dos dimensiones diferentes: por un lado, una moderación mensual que interrumpió el avance registrado en julio; por otro, un deterioro interanual que refleja el fuerte incremento acumulado de los atrasos en el pago de las obligaciones financieras de los hogares.
El informe del organismo monetario permite observar que la reducción mensual no estuvo asociada a una variación significativa del financiamiento total en términos reales. Según explicó la entidad que preside Santiago Bausili, la dinámica del indicador respondió a una caída del saldo real en situación irregular, mientras que el volumen total de financiamiento permaneció prácticamente sin cambios de magnitud.
El BCRA explicó las razones de la caída mensual
En su análisis sobre la evolución de la irregularidad crediticia, el Banco Central señaló que durante agosto se produjo una reducción del saldo real de las financiaciones que se encontraban en situación irregular. La entidad precisó que el saldo real en situación irregular cayó un 0,98%, mientras que el financiamiento total no presentó cambios de magnitud en términos reales. Esa combinación explicó la disminución mensual de la morosidad familiar.
La explicación del BCRA permite distinguir entre la evolución del monto de los créditos que presentan atrasos y el comportamiento del financiamiento total. En agosto, el descenso del saldo irregular se produjo sin una modificación relevante del volumen general de préstamos en términos reales.
El organismo expresó: "La dinámica mensual se explicó por una caída de 0,98% en el saldo real en situación irregular, mientras que el financiamiento total no presentó cambios de magnitud en términos reales".
De esta manera, la baja de 0,13 puntos porcentuales en el indicador de mora de las familias estuvo acompañada por una reducción del saldo irregular, aunque el resultado no alcanzó para revertir el incremento registrado durante los doce meses anteriores.
De la estabilidad de junio al nuevo descenso de agosto
La evolución de la morosidad familiar durante los últimos meses mostró cambios en la tendencia. El indicador venía de mantenerse estable durante los meses previos y, en junio, había frenado la escalada que acumulaba desde finales de 2024. Sin embargo, ese comportamiento se interrumpió en julio, cuando la morosidad volvió a subir 0,1 puntos porcentuales. En agosto, la trayectoria volvió a modificarse, esta vez con una reducción de 0,13 puntos porcentuales.
La secuencia reciente puede resumirse en tres momentos:
Junio: el indicador frenó la escalada que arrastraba desde finales de 2024.
Julio: la morosidad volvió a aumentar 0,1 puntos porcentuales.
Agosto: se registró una contracción de 0,13 puntos porcentuales, que llevó el indicador al 12,81%.
El comportamiento muestra que la desaceleración mensual no se consolidó de manera lineal. Después de la estabilidad de junio, el indicador volvió a subir en julio y recién en agosto registró una nueva disminución.
Aun con esa baja, el contraste entre la variación mensual y la interanual continúa siendo significativo. Mientras que el último registro mostró una reducción limitada, el incremento de 6,21 puntos porcentuales frente a agosto de 2025 confirma que la morosidad familiar permanece muy por encima de los niveles de un año atrás.
La morosidad de las empresas aumentó al 3,8%
El informe del Banco Central también analizó la situación de las financiaciones destinadas a las empresas. En este segmento, la morosidad de los préstamos se ubicó en 3,8% durante agosto, lo que representó un incremento de 0,18 puntos porcentuales respecto de julio.
A diferencia de lo ocurrido con las familias, cuyo indicador retrocedió durante el mes, las empresas registraron un aumento de la irregularidad crediticia. La variación, sin embargo, no provocó un cambio significativo en el indicador general correspondiente al conjunto del sector privado.
La diferencia entre ambos segmentos se observa tanto en los niveles de morosidad como en su evolución mensual. La tasa correspondiente a las familias llegó al 12,81%, mientras que la de las empresas se ubicó en el 3,8%. Los principales datos de agosto fueron los siguientes:
Morosidad de las familias: 12,81%, con una baja mensual de 0,13 puntos porcentuales.
Morosidad de las empresas: 3,8%, con una suba mensual de 0,18 puntos porcentuales.
Irregularidad del crédito al sector privado: 7,75%, frente al 7,73% registrado en julio.
La evolución diferenciada entre hogares y empresas contribuyó a que el indicador agregado se mantuviera prácticamente estable. Mientras las familias mostraron una leve mejora mensual, el segmento empresarial registró un incremento de la morosidad.
La irregularidad crediticia permaneció estable
Al considerar el conjunto de las financiaciones al sector privado, el BCRA informó que el ratio de irregularidad del crédito no presentó cambios significativos respecto del mes anterior. En agosto, el indicador se situó en 7,75%, apenas por encima del 7,73% registrado en julio. La diferencia fue de 0,02 puntos porcentuales, una variación reducida en comparación con los movimientos observados en los indicadores específicos de familias y empresas.
Este resultado sintetiza el comportamiento de los dos segmentos analizados: la disminución de la morosidad familiar coincidió con un incremento en los préstamos a las empresas. En conjunto, esas variaciones dejaron prácticamente sin cambios la proporción de crédito al sector privado en situación irregular.
La estabilidad del indicador general no implica que todos los componentes hayan mostrado el mismo comportamiento. Por el contrario, las cifras del informe exhiben diferencias entre los hogares y las empresas, tanto en la magnitud de la morosidad como en el sentido de su variación mensual.
La probabilidad de incumplimiento cayó
Otro de los datos incluidos en el informe del Banco Central fue la evolución de la probabilidad de default estimada (PDE), un indicador que refleja la posibilidad de que los deudores incumplan sus obligaciones. En agosto, la probabilidad de que no se paguen las deudas se redujo por tercer mes consecutivo. El indicador general cayó 0,1 puntos porcentuales y se ubicó en 2,26%.
Al diferenciar entre los tipos de deudores, el comportamiento volvió a mostrar resultados distintos. Para las familias, la probabilidad de default estimada descendió a 3,71%, con una reducción mensual de 0,24 puntos porcentuales. En el caso de las empresas, en cambio, la PDE se mantuvo prácticamente sin cambios, en torno al 1,1%.
Los datos muestran que, aunque la morosidad familiar continuó en niveles elevados, la probabilidad estimada de incumplimiento de ese segmento registró una nueva disminución mensual. En las empresas, tanto el aumento de la morosidad como la estabilidad de la PDE reflejaron una evolución diferente.
El detalle de los indicadores fue el siguiente:
PDE general: 2,26%, con una caída mensual de 0,1 puntos porcentuales.
PDE de las familias: 3,71%, con una baja de 0,24 puntos porcentuales.
PDE de las empresas: 1,1%, prácticamente sin cambios.