Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas volvieron a mostrar señales de deterioro durante abril y consolidaron un escenario de retracción sostenida para el sector comercial. Según el relevamiento elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas retrocedieron un 3,2% interanual en el cuarto mes del año y acumulan una caída del 3,5% en el primer cuatrimestre de 2026.
El dato se inscribe en una secuencia de doce meses consecutivos de resultados negativos para la actividad minorista pyme, reflejando un escenario marcado por la debilidad del consumo y las dificultades para recuperar niveles de ventas. La caída de abril se suma a las registradas en los meses anteriores: 0,6% en marzo, 5,6% en febrero, 4,8% en enero, 5,2% en diciembre, 4,1% en noviembre, 1,4% en octubre, 4,2% en septiembre, 2,6% en agosto, 2% en julio, 0,5% en junio y 2,9% en mayo, mes en el que se había interrumpido una racha previa de cinco meses de mediciones positivas.
Un consumo concentrado en lo esencial
El informe de CAME indicó que durante abril la actividad comercial se orientó principalmente hacia "rubros esenciales y de recambio estacional", en un contexto donde el comportamiento de compra estuvo atravesado por la búsqueda de financiamiento y bonificaciones por parte de los consumidores.
La entidad también señaló que el aumento de las erogaciones operativas y de los servicios básicos afectó directamente la capacidad de maniobra de los comercios y redujo sus márgenes de rentabilidad. En ese marco, el desempeño del sector continuó condicionado por un escenario de cautela tanto en el consumo como en las decisiones empresariales.
En la comparación mensual desestacionalizada, el Índice de Ventas Minoristas Pymes registró además una baja del 1,3% respecto de marzo, profundizando la tendencia descendente observada desde hace un año.
La situación económica de los comercios
El relevamiento reflejó también cómo perciben los comerciantes la situación económica de sus negocios. Según el informe, el 53,3% de los propietarios aseguró que su situación se mantiene estable respecto del año anterior. Ese porcentaje implicó un incremento de 2,5 puntos porcentuales en comparación con marzo.
En cuanto a las perspectivas hacia los próximos doce meses, el estudio mostró un escenario dividido entre estabilidad y expectativas moderadas de mejora:
- 49% de los encuestados considera que la situación continuará en las mismas condiciones.
- 37,2% espera una mejora.
- 13,8% proyecta un retroceso.
El informe destacó además que la expectativa de mejora registró una disminución de 2,5 puntos porcentuales frente al relevamiento anterior, mientras que la percepción de estabilidad avanzó un punto porcentual respecto de marzo.
Inversión y cautela empresarial
Otro de los aspectos abordados por el relevamiento estuvo vinculado con la disposición a realizar inversiones. En ese sentido, el informe reflejó una marcada cautela entre los comerciantes pyme.
Los resultados mostraron que:
- 58,7% considera que el contexto actual no es propicio para realizar desembolsos.
- 12,6% entiende que el escenario sí ofrece oportunidades.
- 28,7% manifestó no tener una posición definida.
Estos indicadores muestran un nivel elevado de incertidumbre en torno al desempeño futuro de la actividad comercial y las posibilidades de expansión o renovación de los negocios.
El crecimiento online no logra compensar la caída general
El relevamiento también analizó el desempeño de las ventas online realizadas por comercios con local a la calle. En ese segmento se registró un incremento del 8% interanual y una suba desestacionalizada del 0,7% respecto del mes anterior.
Sin embargo, CAME aclaró que ese crecimiento no alcanzó para revertir la caída general del índice minorista. De este modo, el avance del comercio digital convivió con un escenario general de menor consumo y retracción de ventas presenciales.
Los rubros más afectados
La caída de abril impactó en seis de los siete rubros relevados por CAME, confirmando una tendencia descendente extendida a la mayor parte de la actividad comercial. Los sectores con mayores retrocesos fueron:
- Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles: -12,3%
- Perfumería: -7,2%
- Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción: -4,2%
La única excepción fue el rubro Farmacia, que mostró un crecimiento interanual del 6,1%.
El desempeño sector por sector
El informe detalló además el comportamiento específico de cada actividad relevada durante abril:
- Alimentos y bebidas: caída interanual del 3,1% y retroceso acumulado del 4,6% en el año. En la comparación mensual desestacionalizada bajó 0,3%.
- Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles: descenso interanual del 12,3% y caída acumulada del 13,1%. En la medición mensual retrocedió 1,8%.
- Calzado y marroquinería: baja interanual del 0,5% y caída acumulada del 1,1%. En el intermensual descendió 0,8%.
- Farmacia: incremento interanual del 6,1% y crecimiento acumulado del 3%. En la comparación mensual avanzó 1,8%.
- Perfumería: caída interanual del 7,2% y declive acumulado del 7,4% en el primer trimestre. En el intermensual bajó 2,4%.
- Ferretería, materiales eléctricos y materiales de la construcción: retroceso interanual del 4,2%, aunque con crecimiento acumulado del 0,7% en el año. En la medición mensual cayó 2,5%.
- Textil e indumentaria: descenso interanual del 3,7% y caída acumulada del 5,6%. En la comparación mensual retrocedió 1,3%.
El conjunto de los datos reflejó un escenario de persistente debilidad para el comercio minorista pyme, con consumo concentrado en productos esenciales, márgenes operativos condicionados y expectativas moderadas respecto de la evolución futura de la actividad.