Los mercados cierran una semana de pérdidas con el petróleo superando los U$S 100
Los mercados esperan que el conflicto fuera más acotado y con menos impaacto económico, lo que no está sucediendo. Por el contrario, el crudo oscilaba este viernes se ubica entre un mínimo de 105 dólares y un máximo de US$ 111,22.

La guerra en Irán atraviesa su tercer tramo con más de 20 días de duración, y sus efectos comienzan a consolidarse en los mercados internacionales. Lo que inicialmente muchos inversores proyectaban como un enfrentamiento breve se ha transformado en un factor persistente de inestabilidad que impacta directamente sobre las cadenas de suministro de energía y reaviva los temores inflacionarios.

En este contexto, los mercados financieros cerraron la semana con pérdidas generalizadas. La combinación de tensiones geopolíticas, incertidumbre energética y ajustes en las expectativas económicas configura un escenario complejo que se traduce en movimientos significativos en activos clave.

El petróleo supera los US$ 100 

El comportamiento del petróleo se convirtió en el principal termómetro de la crisis. Este viernes, el barril se mantuvo por encima de los US$ 100, con una marcada volatilidad a lo largo de la jornada:

Mínimo: 105 dólares

Máximo: 111,22 dólares

Cotización del Brent: en torno a 107 dólares por barril

En Europa, el Brent registraba una suba del 0,22 %, alcanzando los 108,85 dólares, mientras que el rango intradiario reflejaba la incertidumbre del mercado energético.

Este nivel de precios está directamente vinculado a la persistencia del conflicto y a la alteración de los flujos de suministro, en un escenario donde los operadores monitorean cada movimiento en la región.

Caídas en Wall Street y presión sobre los bonos

Los mercados estadounidenses se encaminan a cerrar su cuarta semana consecutiva de caídas, evidenciando el impacto sostenido de la crisis. Los indicadores muestran una tendencia negativa que se consolida:

Los futuros del S&P 500 cayeron un 0,3 %

El rendimiento de los bonos del Tesoro a dos años subió cinco puntos básicos, hasta el 3,84 %

Este comportamiento refleja un cambio en la percepción de riesgo, donde los inversores ajustan posiciones ante la posibilidad de un conflicto prolongado.

Además, el mercado se enfrenta a un evento técnico relevante: el vencimiento de opciones por un valor aproximado de 5,7 billones de dólares, vinculadas a acciones individuales, índices y fondos cotizados. Se trata del mayor vencimiento registrado en marzo desde que Citigroup Inc. recopila datos desde 1996.

Presión sobre el suministro energético

En el plano internacional, la situación continúa escalando. Irán prosiguió con sus ataques contra los estados del Golfo, incluso después de que Israel indicara que se abstendría de atacar las operaciones energéticas de la República Islámica.

En paralelo, el medio Axios informó que Estados Unidos evalúa la posibilidad de tomar el control de la isla iraní de Kharg, un enclave estratégico para la exportación de petróleo. El objetivo de esta medida sería presionar a Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz, un punto clave para el tránsito energético global.

Estos movimientos incrementan la incertidumbre y refuerzan el impacto del conflicto sobre los mercados.

Europa: subas moderadas en medio de la volatilidad

Las bolsas europeas mostraron un comportamiento dispar, condicionado principalmente por la evolución del precio del petróleo y la caída de los futuros estadounidenses.

Entre las principales plazas se registraron variaciones moderadas:

Madrid: +0,8 %

Milán: +0,38 %

Euro Stoxx 50: +0,19 %

París: +0,15 %

Fráncfort: +0,01 %

Londres: sin cambios

El comportamiento del Euro Stoxx 50, que sigue la evolución de medio centenar de empresas de elevada capitalización de la zona euro, reflejó una jornada de altibajos, marcada por la incertidumbre energética.

El gas y el oro, entre presiones y ajustes

El impacto del conflicto también se trasladó a otros mercados clave. El gas natural en Europa, medido en el mercado TTF de Países Bajos, registró una suba del 0,24 %, con un valor de 60,965 euros por megavatio hora (MWh).

En paralelo, el oro se mantuvo estable por encima de los 4650 dólares la onza, aunque se encaminaba a su peor caída semanal desde el inicio de la pandemia. El metal precioso acumula una baja cercana al 7 % en la semana, la mayor desde marzo de 2020, impulsada por la reducción de expectativas de recortes de tasas de interés por parte de los bancos centrales.

Un escenario dominado por la incertidumbre

El conjunto de variables —precio del petróleo elevado, mercados en retroceso, tensiones geopolíticas y cambios en las expectativas financieras— configura un panorama de alta fragilidad.

Con el conflicto en Irán superando los 20 días, los mercados internacionales enfrentan una nueva etapa marcada por la volatilidad, donde cada movimiento en el frente geopolítico se traduce en reacciones inmediatas en los activos globales.