Malestar en Confecat: no pagaron las vacaciones "por problemas financieros"
Con el acompañamiento de los tres gremios que representan a los más de quinientos empleados, se realizó una asamblea para analizar los pasos a seguir. Silencio de la empresa.

Un nuevo conflicto laboral se abrió en los últimos días en el sector industrial de la provincia, luego de que trabajadores denunciaran la falta de pago del ítem vacaciones, pese a haber iniciado su período de licencia a partir del pasado 5 de enero. La situación generó un creciente malestar entre los empleados y motivó la intervención de los gremios que los representan, quienes aseguran que, hasta el momento, no existe una fecha concreta para la regularización de los haberes adeudados.

Según manifestaron desde las organizaciones sindicales que acompañan el reclamo, los trabajadores comenzaron sus vacaciones en tiempo y forma, pero al día de la fecha no han podido percibir el pago correspondiente a ese concepto, lo que afecta directamente la planificación económica de las familias en pleno período estival.

De acuerdo con lo expresado por uno de los representantes gremiales, existieron conversaciones con los empresarios responsables, quienes reconocieron la demora en el pago y atribuyeron la situación a dificultades financieras. "Nos dijeron que se les complicó bastante por el tema del pago en diciembre de los sueldos, el aguinaldo y las cargas sociales, y que por eso no llegaron a cancelar las vacaciones", señalaron desde el sector sindical.

Según esta versión, el cúmulo de obligaciones asumidas a fin de año habría generado un desfasaje económico que impidió cumplir con el pago del ítem vacaciones en los plazos establecidos. Los empresarios, siempre de acuerdo a lo transmitido por los gremios, adujeron un problema financiero coyuntural que estaría afectando la operatoria administrativa.

No obstante, desde los sindicatos remarcaron que, si bien se habló de una posible solución "en los próximos días", lo cierto es que hasta ahora no existe una fecha precisa ni un compromiso formal que garantice el pago. "No hay nada concreto, no hay un día definido ni un cronograma claro", advirtieron en diálogo con Radio Valle Viejo.

Producción en marcha y regreso de empleados

El conflicto involucra a aproximadamente 500 trabajadores, representados por los gremios SOECCCA y SOIVA. Desde ambas organizaciones aseguraron que la empresa CONFECAT continúa produciendo con normalidad y que incluso este lunes comenzará a reincorporarse el primer tramo de empleados que había salido de licencia.

Sin embargo, señalaron que el regreso a las tareas se dará en un contexto de incertidumbre, ya que los trabajadores volverán a sus puestos sin haber percibido aún el dinero correspondiente a las vacaciones. "Están volviendo a trabajar, pero sin haber cobrado un derecho que ya les corresponde", indicaron desde el ámbito gremial.

Esta situación profundizó el malestar entre los empleados, que ven cómo se extiende la demora mientras la actividad productiva se mantiene activa. Para los sindicatos, este punto resulta especialmente sensible, ya que entienden que la continuidad de la producción debería garantizar también el cumplimiento de las obligaciones salariales.

Malestar, incertidumbre y posible judicialización

"El sentimiento general es de incertidumbre", expresaron los representantes gremiales en declaraciones a Radio Valle Viejo. Según relataron, los trabajadores atraviesan el período de vacaciones —o el regreso de las mismas— sin certezas sobre cuándo cobrarán el dinero adeudado, lo que genera preocupación y enojo.

Desde los sindicatos advirtieron que, de no obtener una respuesta favorable en el corto plazo, no descartan avanzar con acciones legales para exigir el cumplimiento de los derechos laborales. "Estamos evaluando los pasos a seguir. Si no hay una solución concreta, vamos a tener que recurrir a las vías legales", adelantaron.

El conflicto permanece abierto y a la espera de definiciones. Mientras tanto, los gremios continúan en estado de alerta, acompañando a los trabajadores y reclamando una pronta regularización de los pagos, en un contexto económico complejo que vuelve aún más sensible cualquier retraso salarial.