Para contener el precio de la nafta, postergan el aumento de los impuestos al combustible
La actualización del ICL y del IDC prevista para este 1° de abril fue pasada hasta principios de mayo mediante el decreto 217. La medida apunta a evitar una nueva presión sobre los precios de naftas y gasoil en medio de la escalada internacional del petróleo, que ya superó los US$100.

En un nuevo movimiento orientado a morigerar el impacto de la suba internacional del crudo sobre los precios internos, el Gobierno nacional resolvió postergar por 30 días el aumento de los impuestos a los combustibles, una actualización que estaba prevista para entrar en vigencia este miércoles 1° de abril y que suele trasladarse de manera directa a los valores en surtidor.

La decisión fue oficializada mediante el decreto 217 publicado en el Boletín Oficial, donde se dispuso aplazar hasta principios de mayo la actualización correspondiente al Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). La medida llega en un contexto marcado por la escalada de los precios del petróleo, que en marzo superó los US$100 en medio de la guerra en Medio Oriente, y busca evitar que esa presión externa se combine con un nuevo componente impositivo en los precios al consumidor.

Sin suba impositiva en abril para naftas y gasoil

Con la postergación definida por el Ejecutivo, durante abril no habrá aumentos en naftas y gasoil derivados de la actualización impositiva, al menos en lo que respecta al componente fiscal.

El ajuste estaba previsto originalmente para este 1° de abril, luego de que a comienzos de marzo la Secretaría de Energía aplicara un alza de 1,1% en el gravamen. La importancia de esta decisión radica en que el ICL y el IDC se trasladan habitualmente de forma directa al surtidor, impactando sobre los precios finales que pagan los consumidores.

El petróleo 

La decisión oficial se produce luego de un marzo particularmente intenso para el mercado energético. Según la información base, durante ese mes las naftas y el gasoil acumularon un aumento superior al 20%, impulsado por la fuerte suba del petróleo, en un escenario internacional condicionado por la guerra en Medio Oriente.

Desde la Secretaría de Energía explicaron el fundamento de la medida con una definición centrada en la sostenibilidad macroeconómica. El organismo señaló: "Con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible, resulta necesario, para los productos en cuestión, volver a diferir los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones".

La postergación, por lo tanto, se inscribe en la estrategia que el Ejecutivo viene sosteniendo desde mediados de 2024, cuando comenzó a desdoblar en más de una docena de oportunidades la actualización de estos impuestos para atenuar su efecto inflacionario.

Más biocombustibles para contener costos

En paralelo con el aplazamiento impositivo, el Gobierno avanzó con otra herramienta para intentar moderar el costo de producción de combustibles.

La medida permite que las petroleras incrementen voluntariamente el corte de naftas y gasoil con biocombustibles, siempre bajo los parámetros de calidad establecidos.

Los nuevos márgenes habilitados son:

  • Hasta 15% de bioetanol
  • Hasta 20% de biodiésel

Según entiende el Ejecutivo, con el crudo internacional por encima de US$100, tanto el bioetanol como el biodiésel pueden contribuir a reducir el costo de producción, limitando así el traslado al consumidor final.

Qué puede pasar en mayo con los impuestos

La postergación vigente rige hasta el 1 de mayo. A partir de esa fecha, y salvo una nueva prórroga, la Secretaría de Energía aplicará el aumento total del remanente pendiente de 2024 y de los primeros tres trimestres de 2025.

Ese componente viene siendo diferido en sucesivas oportunidades, acumulando un ajuste pendiente que podría tener un impacto significativo sobre los valores en surtidor si finalmente se aplica en una sola instancia.

El propio decreto 217 establece ese horizonte, dejando abierta la posibilidad de una nueva definición oficial según evolucione el mercado internacional del petróleo y la política de contención inflacionaria.

Así, abril transcurrirá sin cambios impositivos sobre los combustibles, mientras el foco queda puesto en principios de mayo, cuando el Gobierno deberá resolver si mantiene la estrategia de diferimientos o avanza con la actualización total acumulada.