Peabody dejó de fabricar en Argentina y despidió a 47 trabajadores
La histórica marca de electrodomésticos dejó de producir en el país y avanza hacia un modelo basado en importaciones y comercialización. La empresa, que atraviesa un concurso preventivo con un pasivo superior a $39.234 millones, redujo su plantilla de 158 a 111 trabajadores.

La crisis de Peabody profundizó su impacto sobre la producción y el empleo. Los últimos informes presentados por la sindicatura en el concurso preventivo de Goldmund S.A., controlante de la histórica marca de electrodomésticos, confirman que la empresa ya no cuenta con capacidad instalada para fabricar en la Argentina.

Según la información incorporada al proceso concursal, toda la maquinaria fue desmontada y trasladada a un depósito ubicado en San Martín, mientras que las oficinas administrativas fueron trasladadas a una nueva sede en la Ciudad de Buenos Aires.

La compañía funciona actualmente bajo un esquema de comercialización e importación, mientras intenta reestructurar un pasivo que supera los $39.234 millones.

47 trabajadores menos desde el inicio del concurso

El ajuste también tuvo un fuerte impacto sobre la plantilla laboral.

Al momento de la apertura del concurso preventivo, el 20 de abril, Goldmund había informado una dotación de 158 empleados. Durante mayo se produjeron 10 bajas, principalmente entre trabajadores encuadrados en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), y la nómina pasó a 121 personas.

En junio se concretaron otras 12 desvinculaciones, nuevamente concentradas en personal metalúrgico. Según los informes, se realizaron mediante retiros voluntarios que demandaron casi $89 millones.

De esta manera, la empresa terminó junio con 111 empleados, es decir, 47 trabajadores menos que al comienzo del proceso concursal.

La sindicatura también dejó constancia de que Goldmund no incorpora personal desde octubre de 2025.

La producción se trasladó fuera del país

El abandono de la fabricación local consolida un cambio de estrategia que la empresa había comenzado antes de ingresar en concurso preventivo.

En una presentación judicial, Goldmund explicó que parte de su producción ya había sido trasladada a Paraguay, bajo el régimen de maquila, principalmente para la línea de climatización.

Según la compañía, fabricar allí resulta entre 30% y 35% más barato, debido a menores costos laborales, beneficios fiscales y un esquema tributario más liviano.

La empresa también había planteado ante la Justicia que avanzaba hacia un modelo basado en importaciones, al considerar que la fabricación en la Argentina había dejado de resultar competitiva.

El propio dueño de la compañía, Dante Choi, había anticipado públicamente ese cambio de estrategia y señalado que no tenía previsto retomar la producción en el país.

Las ventas se desplomaron

A la crisis productiva se sumó un fuerte deterioro de la actividad comercial.

Después de vender 62.545 unidades y facturar $3.360 millones en diciembre de 2025, la actividad comenzó a desacelerarse.

Los informes correspondientes a junio muestran un marcado retroceso. Las ventas gravadas pasaron de $2.737,8 millones en mayo a $1.324,5 millones en junio, una caída superior al 52% en apenas un mes.

La propia empresa explicó el comportamiento al señalar que durante los últimos seis meses se había reducido a la mitad el precio promedio de sus productos, debido a las condiciones del mercado, con un impacto directo sobre la facturación.

La caída de la actividad también se reflejó en las compras, que pasaron de $2.579,3 millones en mayo a $1.830,3 millones en junio.

Un déficit operativo de $1.500 millones

La situación financiera continuó deteriorándose durante junio.

La empresa registró ingresos por ventas por $824,3 millones, mientras que los egresos alcanzaron los $2.326,3 millones. El resultado fue un déficit operativo de aproximadamente $1.501,9 millones.

Para sostener la operatoria, Goldmund volvió a recurrir a financiamiento de corto plazo, mediante préstamos y descuento de cheques, además de afrontar obligaciones con proveedores locales y del exterior.

El escenario deja a Peabody frente a una transformación profunda: la histórica marca dejó de fabricar en la Argentina, redujo significativamente su plantilla y busca sostener su actividad mediante importaciones y comercialización, mientras avanza la negociación con sus acreedores dentro del concurso preventivo.

El impacto de la crisis no se limita al proceso financiero de la empresa: también alcanza a los 47 trabajadores que dejaron la compañía desde el inicio del concurso y a sus familias.

 

 

Este contenido fue elaborado con la asistencia de inteligencia artificial en su redacción y edición.