Se desploma al petróleo: Brent y WTI caen más del 10% y perforan los US$ 100
El acuerdo de dos semanas anunciado por Donald Trump con mediación pakistaní provocó un derrumbe inmediato en los mercados energéticos. Mientras el crudo y el gas europeo retroceden con fuerza, en Argentina se reabre la atención sobre la estabilidad transitoria del precio de los combustibles.

La confirmación de una tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán provocó una reacción fulminante en los mercados internacionales de energía. Apenas minutos después de que se conociera el entendimiento para frenar los bombardeos y continuar con las negociaciones hacia un alto al fuego definitivo, el precio del petróleo se derrumbó y tanto el barril de Brent como el WTI perforaron la barrera de los US$ 100, con retrocesos superiores al 10%.

La caída no se limitó al crudo. En Europa, el gas natural también registró una baja abrupta del 19%, reflejando cómo la distensión geopolítica impactó de manera inmediata sobre activos extremadamente sensibles al riesgo en Medio Oriente. En paralelo, en Argentina vuelve a tomar relevancia la decisión adoptada por YPF y otras petroleras a inicios de abril, cuando acordaron mantener estable durante 45 días el precio de los combustibles.

El acuerdo que desactivó la presión sobre el mercado

El movimiento bajista comenzó apenas se conoció el pacto alcanzado entre Washington y Teherán, con la mediación del gobierno pakistaní, cuando faltaban cerca de 90 minutos para que expirara el ultimátum de Donald Trump al régimen iraní.

El entendimiento incluyó dos puntos centrales:

  • Suspensión de los bombardeos durante dos semanas
  • Continuidad de las negociaciones para un alto al fuego definitivo
  • Reapertura de la navegación en el estrecho de Ormuz

Este último punto resultó decisivo, dado que el estrecho de Ormuz constituye un paso clave para el petróleo de Medio Oriente. La liberación de esa vía marítima descomprimió de inmediato la prima de riesgo que el mercado venía incorporando desde el inicio del conflicto.

La comunicación oficial del pacto quedó primero en manos de Donald Trump y luego del canciller iraní Abbas Araghchi, confirmando así una señal de distensión que los operadores tradujeron en ventas masivas de contratos energéticos.

Derrumbe del Brent, WTI y gas europeo

La reacción de los precios fue casi instantánea. El índice más sensible al nuevo escenario fue, precisamente, el valor del crudo, que desde el inicio del conflicto había mostrado una tendencia sostenida al alza.

Los principales movimientos fueron:

  • Brent: caída de alrededor del 14%, hasta ubicarse en torno a los US$ 95 por barril
  • WTI (Texas): retroceso del 16%, hasta los US$ 96
  • Gas natural en Europa: baja superior al 19%

En el caso del gas, el contrato para entrega a un mes en el mercado TTF de Países Bajos, referencia para Europa, se hundió en la apertura de este miércoles hasta los 42,8 euros por megavatio hora (MWh). Se trató de la mayor caída de los últimos días, después de que Trump aceptara la propuesta de Pakistán de "detener la fuerza destructiva que iba a enviar a Irán esta noche", condicionada a que Teherán liberara el paso por Ormuz antes de las 21, hora de Argentina.

Las señales previas que anticiparon la baja

Incluso antes de la confirmación formal, el mercado ya había comenzado a descontar un posible entendimiento. Durante la tarde del martes se observaron los primeros retrocesos en el WTI, luego de que Trump señalara ante la prensa norteamericana que se encontraba en "negociaciones intensas", unas cuatro horas antes del vencimiento del plazo.

A esto se sumó la declaración de la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien sostuvo que el mandatario estaba estudiando la propuesta pakistaní. Oscilaciones similares se produjeron en el valor del Brent, anticipando la magnitud de la corrección posterior.

Argentina

En medio de este escenario internacional, el mercado argentino observa con atención el comportamiento del precio de los combustibles. Horas antes del entendimiento, el presidente de YPF, Horacio Marín, había disertado en el Palacio Libertad, donde defendió la política de precios aplicada por la petrolera estatal. Allí recordó que la semana pasada la compañía tomó una decisión que luego fue acompañada por el resto de la industria, remarcando que "no hay ningún tipo de regulación".

A comienzos de abril, con el barril tensionado por la guerra en Medio Oriente, YPF comunicó que mantendría sin cambios durante 45 días los precios de los combustibles, medida que luego replicaron otras compañías privadas.

Marín había defendido entonces esa decisión con una definición contundente: "No especulamos con el bolsillo de la gente y cobramos lo que debemos cobrar". Este martes, sin embargo, amplió el concepto y dejó una señal sobre lo que podría ocurrir si la baja internacional se consolida. Según explicó, la petrolera hizo "un seguro" para la gente, que luego lo vamos a cobrar cuando los precios internacionales bajen.

La definición introduce un elemento clave para el mercado local: aunque el petróleo y otros hidrocarburos disminuyan en el escenario internacional, en Argentina podrían no hacerlo al mismo ritmo, dado que la política aplicada buscó amortiguar previamente la volatilidad externa.

Así, mientras el mundo energético celebra una fuerte corrección de precios tras la tregua entre Estados Unidos e Irán, en el plano doméstico la discusión se traslada a cómo y cuándo ese alivio internacional podría reflejarse en los surtidores.