Transferencias en septiembre: cuáles son los montos que pueden activar controles de ARCA
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero fijó parámetros para las operaciones realizadas por personas físicas y jurídicas a través de bancos y billeteras digitales. El organismo busca detectar inconsistencias entre los movimientos financieros y los ingresos declarados.

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) estableció los topes máximos para distintas operaciones realizadas mediante entidades bancarias y billeteras digitales durante septiembre de 2026. El conocimiento de estos parámetros adquiere relevancia para personas físicas y empresas, especialmente ante la posibilidad de que determinados movimientos sean alcanzados por los mecanismos de supervisión del organismo.

El esquema implementado por la entidad que reemplazó a la AFIP apunta a identificar inconsistencias entre las operaciones financieras y los ingresos declarados. Para ello, ARCA realiza un seguimiento de los movimientos monetarios considerados significativos y analiza si existe correspondencia entre los montos que circulan por el sistema financiero y la información fiscal registrada.

El objetivo de este procedimiento es prevenir irregularidades y combatir la evasión fiscal, mediante el análisis de las operaciones realizadas dentro del sistema financiero.

Los límites para las transferencias durante septiembre

Las disposiciones establecidas por ARCA contemplan diferentes parámetros de acuerdo con el tipo de titular de la operación. En el caso de las personas humanas, el valor tope para las transferencias y acreditaciones se ubica en $50 millones acumulados durante el mes.

Para las personas jurídicas, en tanto, la cifra fijada asciende a $30 millones mensuales.

Estos valores forman parte del esquema de supervisión de las operaciones financieras y permiten establecer parámetros diferenciados según se trate de individuos o empresas. El seguimiento contempla tanto las transferencias como las acreditaciones efectuadas dentro del sistema.

Además, la reglamentación contempla restricciones operativas vinculadas con otros movimientos financieros. En ese sentido, los retiros de efectivo cuentan con un tope establecido desde $10 millones, aplicable tanto a individuos como a empresas.

Por otra parte, para las constituciones de plazos fijos e inversiones en el mercado bursátil, la escala parte desde los $100 millones para personas físicas.

Los principales parámetros indicados son:

  • Personas humanas: $50 millones acumulados mensuales para transferencias y acreditaciones.
  • Personas jurídicas: $30 millones mensuales para transferencias y acreditaciones.
  • Retiros de efectivo: desde $10 millones, tanto para individuos como para empresas.
  • Plazos fijos e inversiones en el mercado bursátil: desde $100 millones para personas físicas.

Qué ocurre cuando ARCA recibe información sobre una operación

La detección de una operación que ingresa dentro de los parámetros de supervisión no implica un bloqueo inmediato de los fondos. De acuerdo con el esquema señalado, al recibir los reportes operativos, ARCA procede a realizar un análisis cruzado de la información fiscal.

El organismo coteja distintos registros con el propósito de determinar si existe coherencia entre los movimientos financieros y la situación declarada por el contribuyente. Entre los elementos que se tienen en cuenta aparecen la facturación emitida, el encuadre dentro del Monotributo, la declaración jurada de Ganancias y los ingresos formales registrados.

De esta manera, el análisis no se limita al monto de una determinada transferencia o acreditación, sino que contempla la relación entre las operaciones realizadas y la información fiscal disponible.

El procedimiento busca establecer si los movimientos monetarios guardan correspondencia con los ingresos que fueron declarados ante el organismo recaudador. Cuando esa relación presenta diferencias que pueden ser consideradas eventuales discrepancias, ARCA puede avanzar con un requerimiento de documentación.

La importancia de justificar el origen de los fondos

Ante la presencia de eventuales discrepancias en los registros, la entidad recaudadora requiere la presentación de documentación que permita acreditar el origen de los recursos involucrados en las operaciones.

En este punto, la conservación de los comprobantes adquiere un papel fundamental. Facturas, recibos y documentación vinculada con las operaciones realizadas constituyen elementos necesarios para justificar los movimientos efectuados y respaldar el origen de los fondos ante un eventual requerimiento.

Por esta razón, el esquema de controles de ARCA no se limita a establecer determinados parámetros para las operaciones financieras, sino que también pone el foco en la posibilidad de demostrar documentalmente la procedencia de los recursos cuando existan diferencias entre los movimientos registrados y la información fiscal declarada.

Así, durante septiembre de 2026, los parámetros establecidos contemplan distintos montos según el tipo de operación y el titular. Mientras las transferencias y acreditaciones tienen límites diferenciados para personas humanas y jurídicas, los retiros de efectivo y determinadas operaciones de inversión cuentan con sus propios valores de referencia.

El eje del sistema está puesto en el cruce de información financiera y fiscal, con el propósito de detectar posibles inconsistencias. Frente a un requerimiento, contar con facturas, recibos y comprobantes operativos permite acreditar el origen de los recursos y justificar las transacciones realizadas.