Un consorcio integrado por PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG cerró un financiamiento de US$900 millones para construir el gasoducto que conectará Vaca Muerta con la costa marítima de Río Negro y será una pieza central para el desarrollo de las exportaciones argentinas de gas natural licuado (GNL).
El crédito fue obtenido por San Matías Pipeline (SMP), el consorcio conformado por las mismas compañías que participan de Southern Energy (SESA). El proyecto ingresó en junio de este año al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y apunta a generar la infraestructura necesaria para que la Argentina avance hacia la exportación de GNL a gran escala.
El gasoducto tendrá una extensión aproximada de 478 kilómetros, un diámetro de 36 pulgadas y una capacidad de transporte de 27 millones de metros cúbicos diarios de gas. El tendido unirá la cabecera ubicada en Tratayén, Neuquén, con la costa de Río Negro.
La obra civil comenzó la semana pasada con la apertura de la pista y, de acuerdo con el cronograma previsto, estará terminada en agosto de 2028.
Una inversión de US$1800 millones
El desarrollo completo del gasoducto demandará una inversión estimada en US$1800 millones. Del total, alrededor del 70% será cubierto mediante financiamiento bancario, mientras que los US$400 millones restantes serán aportados por las compañías socias.
La participación accionaria quedó distribuida de la siguiente manera: PAE tendrá el 30%, YPF el 25%, Pampa Energía el 20%, Harbour Energy el 15% y Golar LNG el 10%.
"La financiación permitirá avanzar con una de las principales obras de infraestructura energética y en desarrollo en Argentina", señaló San Matías Pipeline en un comunicado.
El financiamiento fue estructurado con la participación de Citi, J.P. Morgan, Santander e Itaú, mientras que también intervinieron BBVA, Bladex, Barclays, ICBC y Bank of China.
El préstamo tendrá un plazo de siete años, con tres años de gracia, y estará garantizado mediante los contratos de transporte de largo plazo asociados al proyecto.
La tasa de interés será del 4,25% anual más SOFR, la tasa de referencia administrada por la Reserva Federal de Nueva York. Según la información difundida sobre la operación, el costo total se ubica actualmente por debajo del 8%, un nivel inferior al que enfrentaría el Estado argentino si recurriera al mercado para emitir deuda.
El gasoducto será clave para la exportación de GNL
El tendido entre Neuquén y Río Negro tendrá como principal función abastecer las terminales de licuefacción que operará Southern Energy (SESA). El consorcio está integrado por las mismas compañías que participan de San Matías Pipeline.
El proyecto de SESA se diferencia de Argentina LNG, el megaproyecto de mayor escala impulsado por YPF, la italiana Eni y la emiratí XRG, porque será el primero en entrar en funcionamiento.
De acuerdo con el cronograma previsto, el primer buque licuefactor llegará a fines de 2027 y comenzará a despachar GNL hacia finales de ese mismo año.
La Argentina apunta así a iniciar exportaciones de GNL a gran escala una vez finalizado el próximo invierno. El proyecto contempla una producción de alrededor de seis millones de toneladas anuales.
Una parte importante de ese volumen ya tiene como destino previsto el mercado europeo. Un tercio de la producción será enviado a Alemania, donde la estatal Securing Energy for Europe (SEFE) utilizará el GNL para abastecer a la industria local.
El desarrollo de esta infraestructura busca aprovechar el potencial gasífero de Vaca Muerta y convertirlo en una fuente de divisas para el país. En ese sentido, se estima que las exportaciones de GNL de Southern Energy podrían generar alrededor de US$2500 millones anuales.
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