El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, salió a respaldar el reciente incremento en los combustibles y lo definió como una medida estrictamente vinculada al comportamiento del mercado internacional. Según explicó, la suba cercana al 8% en las naftas responde al fuerte aumento del precio del petróleo, impulsado por el conflicto en Medio Oriente.
Durante su exposición en el foro Latam IEFA, realizado en el Hotel Four Seasons, el directivo detalló que el valor del barril Brent pasó de 72 a más de 100 dólares en las últimas semanas, en el marco de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Este escenario, indicó, obligó a la petrolera estatal a trasladar parte de ese impacto a los surtidores.
Marín fue enfático al sostener que la política de precios de la compañía no responde a criterios especulativos, sino a una lógica de compensación directa de costos. En ese sentido, subrayó que cualquier modificación en los valores está atada a la evolución del mercado internacional.
"Los consumidores nos tienen que aplaudir"
En una de las definiciones más contundentes de su intervención, el titular de YPF defendió la decisión empresaria con una frase que sintetizó su postura: "Los consumidores nos tienen que aplaudir de parado".
El ejecutivo argumentó que la compañía actúa con criterios de transparencia y equilibrio, evitando generar beneficios extraordinarios cuando no existen condiciones que lo justifiquen. En esa línea, planteó un escenario hipotético vinculado a la estabilidad geopolítica: "Si el estrecho de Ormuz se normaliza, entonces ¿qué gana YPF si sube y después baja cuando no tenemos ese impacto? Si te hago ganar un montón de plata cuando no tengo ese impacto, no soy honesto".
Con esta afirmación, Marín buscó reforzar la idea de que los aumentos son temporales y reversibles, y que están sujetos exclusivamente a variables externas.
Impacto real y estructura del negocio
El CEO también brindó precisiones sobre cómo impacta el contexto internacional en la estructura operativa de la empresa. Según detalló, YPF:
Importa aproximadamente el 30% de los combustibles que comercializa.
Exporta cerca del 10% de su producción.
Registra un impacto neto del 20% derivado de la suba internacional del crudo.
Este esquema explica, según Marín, por qué la empresa debe ajustar precios cuando se producen variaciones significativas en el mercado global. A su vez, remarcó que la compañía monitorea diariamente el valor del barril Brent, lo que permite realizar ajustes puntuales y evitar distorsiones mayores.
"Esto es transitorio. Aumentamos solo si impacta el precio internacional", insistió el directivo, al tiempo que reiteró que no existe una intención de aprovechar el contexto para obtener ventajas adicionales.
Proyectos estratégicos y financiamiento internacional
Más allá del debate coyuntural por los combustibles, Marín también se refirió al horizonte de inversiones y al posicionamiento de la compañía en el escenario energético global.
El titular de YPF destacó el creciente interés internacional en financiar proyectos vinculados al gas natural licuado (GNL). En ese marco, mencionó la existencia de decenas de entidades financieras dispuestas a participar en iniciativas del sector, incluyendo acuerdos con compañías como Eni y la petrolera nacional de Abu Dhabi.
En términos económicos, el directivo precisó que la empresa registró ganancias por unos 5.000 millones de dólares y proyecta inversiones por 6.000 millones durante este año. El foco principal estará puesto en el desarrollo de Vaca Muerta, considerada una pieza clave para consolidar a la Argentina como proveedor energético a nivel global.
Un contexto internacional que abre oportunidades
Finalmente, Marín planteó que el escenario geopolítico actual, lejos de representar un obstáculo, podría convertirse en una oportunidad para el país. Según su análisis, la situación internacional no afecta el acceso al financiamiento y, por el contrario, posiciona a la Argentina como una región estable para la producción y exportación de energía.
En ese sentido, el ejecutivo sugirió que el contexto global podría favorecer el desarrollo de proyectos estratégicos, reforzando el rol de YPF en el mercado energético internacional.
Así, en medio de un contexto de tensión global y volatilidad en los precios, la petrolera estatal defendió su política de ajustes y buscó transmitir un mensaje de previsibilidad: los aumentos, según su conducción, no son permanentes, sino una respuesta directa a las condiciones del mercado internacional.