En un contexto donde la industria nacional enfrenta desafíos significativos, el sector productivo de Catamarca ofrece señales de vitalidad y expansión. La fábrica textil Rocotex, un actor clave dentro del Parque Industrial El Pantanillo, ha concretado una inversión de gran escala que redefine su capacidad operativa mediante la incorporación de 80 máquinas nuevas. Este fortalecimiento de la infraestructura tecnológica no representa únicamente un avance técnico para la planta, sino que se traduce de forma directa en un motor de dinamismo social para la provincia. Según palabras del ministro de Desarrollo Productivo, Leonardo Zeballos, este incremento en la capacidad instalada conlleva inevitablemente la generación de más puestos de trabajo, reafirmando que la inversión en bienes de capital es el camino hacia el crecimiento del empleo genuino.
Producción con sello de exportación y arraigo local
La actividad en Rocotex trasciende actualmente las fronteras provinciales y nacionales, posicionándose como un referente del sector. La empresa no solo cumple con las exigencias necesarias para abastecer al mercado nacional, sino que ha logrado insertar sus productos en el exterior, exportando su producción a un total de cinco países. Esta exitosa incursión en mercados internacionales es posible gracias a que los artículos elaborados en la planta de El Pantanillo son de alta calidad, un estándar que permite la competencia en escenarios globales sumamente exigentes y dinámicos.
Un aspecto fundamental destacado por el ministro Zeballos es el perfil profundamente social de esta inversión. Gran parte del personal de la fábrica está compuesto por trabajadores locales, con una marcada presencia de mujeres, lo que subraya el rol de la industria textil en la generación de oportunidades con perspectiva de género y arraigo territorial. El funcionario valoró que, a pesar de atravesar un contexto económico adverso, el sector empresarial continúe apostando por Catamarca como un polo de desarrollo confiable, priorizando la mano de obra de la región para sus procesos de expansión.
Desafíos de competitividad y herramientas de apoyo
No obstante las señales positivas, la realidad industrial no está exenta de presiones externas que condicionan el ritmo de crecimiento. Durante su intervención, el ministro Zeballos advirtió sobre los efectos que la apertura de importaciones ha tenido sobre la industria local, alterando las reglas de juego y obligando a las empresas a buscar nuevas estrategias de supervivencia. En este sentido, indicó que inversiones de la magnitud de la realizada por Rocotex buscan, precisamente, mejorar la competitividad de la manufactura catamarqueña para enfrentar la competencia de productos extranjeros con eficiencia y tecnología de punta.
"Estamos al lado de los industriales en un momento difícil", remarcó el titular de la cartera productiva, enfatizando que el sostenimiento de estas unidades de negocio requiere de un acompañamiento estatal cercano. Para cumplir con este objetivo, el Gobierno provincial impulsa diversos programas de apoyo que incluyen desde aportes económicos por cada empleado incorporado hasta líneas de crédito específicas destinadas a mitigar los costos de logística y energía. Estas herramientas financieras son fundamentales para sostener la producción y el empleo en un sector tan sensible como el textil, garantizando que la llegada de las 80 máquinas nuevas se consolide como un éxito duradero para el desarrollo productivo de Catamarca.