Pesar en el fútbol

A los 55 años falleció Freddy Rincón, exfutbolista colombiano que luchaba por su vida tras sufrir un accidente

Era parte de las estrellas del fútbol cafetero que brillaron a finales de los años ochentas y principios de los noventa.

14 Abril de 2022 02.52

Alos 55 años, falleció Freddy Rincón, ex futbolista colombiano que formó parte de un grupo de varias estrellas del fútbol cafetero que brillaron a finales de los años ochentas y principios de los noventa. El ex futbolista murió luego de sufrir un accidente de tránsito en las calles de Cali en la madrugada del lunes que le provocó un trauma craneoencefálico severo. Es una pérdida impactante para el pueblo colombiano, que lo despedirá recordando grandes momentos vividos en su selección. En particular, una de sus páginas tiene un brillante rendimiento ante la Argentina, que continúa en el recuerdo de todos, 28 años después.

Volante ofensivo, participó en los mundiales de 1990, 1994 y 1998. Su tanto más importante con la camiseta nacional fue el que le hizo a Alemania en la Copa del Mundo Italia '90 para poner el 1-1 a los 47 minutos de la segunda mitad –un golazo toda la jugada colectiva– y asegurar la clasificación para los octavos de final.

El recuerdo más fuerte que los argentinos tienen de Freddy Rincón es de la noche del 5 de septiembre de 1993 en el Estadio Monumental. El 5 a 0 de la selección de Colombia sobre la Argentina en la eliminatoria para el Mundial Estados Unidos 1994 fue histórico. Y su importancia en el país caribeño, muy fuerte. En el estadio de River, su selección derrotó al bicampeón invicto de la Copa América de 1991 y la de 1993 y de la Rey Fahd 1992. También le cortó una racha de seis años sin derrotas en condición de local.

 

Rincón, en aquel 5 de septiembre de 1993, entre otras estrellas colombianas, como Faustino Asprilla y Carlos Valderrama.
Rincón, en aquel 5 de septiembre de 1993, entre otras estrellas colombianas, como Faustino Asprilla y Carlos Valderrama.

En aquella ocasión Rincón brilló. Volante criterioso, rápido y de vocación muy ofensiva, se lució marcando dos goles y asistiendo. Su velocidad para anotar en el primer tanto dejó impresionados a todos. Recibió un pase de Carlos Valderrama, dejó en el camino a Ricardo Altamirano, eludió a Sergio Goycochea y puso el 1 a 0. También fue partícipe en el segundo tanto: recibió la pelota en la mitad de la cancha, levantó la cabeza y habilitó de manera majestuosa a Faustino Asprilla, que controló y estableció el 2 a 0.

Antes del tercer gol recuperó una pelota cerca del banderín de un córner, en plena defensa. Luego de una gran escapada de Asprilla por la derecha, Rincón llegó hasta el área, remató y fijó el 3 a 0. El número 19 era una de las figuras y el propio público argentino aplaudía a la selección colombiana, que hacía historia. Asprilla, otra vez, y Adolfo “Tren” Valencia completaron la victoria del conjunto dirigido por Francisco Pacho Maturana.

 

“Mientras más goles hiciéramos, mejor”

 

Rincón recordó hace unos años que el clima previo a aquel partido había sido hostil, que él y los suyos recibieron toda suerte de insultos y que eso alimentó la ambición de ganar el partido. “Sabíamos que teníamos que manejarles el balón porque ellos iban a salir con todo. Tuvimos la paciencia. Cuando les hicimos el segundo gol notamos la desesperación de ellos, pero queríamos seguir haciendo goles, y cuando llegó el quinto, el Tino quería hacer una jugadita de aquéllas... Era tanta la bronca que teníamos por lo que nos habían hecho y lo que nos habían dicho, que mientras más goles hiciéramos, mejor”, señaló Rincóns.

Antes de ese triunfo histórico, Colombia había sido un dolor de cabeza para el seleccionado albiceleste: le había cortado un invicto de 31 partidos al equipo dirigido por Alfio Basile. Tres semanas antes de la goleada en el Monumental, el 15 de agosto, el conjunto amarillo había vencido en Barranquilla por 2 a 1, con un tanto de Freddy Rincón.

 

El golazo crucial a Alemania en el Mundial de 1990

 

“El Coloso Rincón” –así lo apodaban en su país– hizo una gran carrera, con pasos por importantes clubes europeos. En 1988 debutó como profesional en Independiente Santa Fe, de Bogotá. Luego fue transferido a América, de Cali. Años más tarde emigró a Brasil para jugar en Palmeiras; en 1994 fue a Napoli, y de allí, a Real Madrid, por recomendación del argentino Jorge Valdano.

Luego de su actuación en Europa regresó a Brasil, donde volvió a vestir la camiseta de Palmeiras y se puso las de Santos y Cruzeiro. Su retiro se dio en Corinthians, equipo en el que ganó el primer Mundial de Clubes, en el año 2000. En un momento sonó fuertemente como futuro futbolista de Boca, pero la operación nunca fue concretada. Su hijo Sebastián es jugador Barracas Central, y tuvo otros desempeños en el fútbol argentino, en Tigre, Aldosivi, Sarmiento y Huracán.