"Alto riesgo": el informe que revela la situación de vulnerabilidad de Lourdes Fernández
La Oficina de Violencia Doméstica concluyó que la ex Bandana atraviesa un contexto de extrema vulnerabilidad y posible manipulación por parte de su expareja, Leandro García Gómez, quien sigue detenido por privación ilegítima de la libertad. La fiscalía se opuso a su excarcelación y el juez definirá el futuro del imputado.

El caso de Lourdes Fernández, exintegrante del grupo pop Bandana, sumó un nuevo y determinante elemento en el expediente judicial: un informe elaborado por la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) determinó que la cantante se encuentra en una situación de "alto riesgo". El documento, elaborado por un equipo interdisciplinario de especialistas en psicología, trabajo social y derecho, advierte sobre un cuadro de vulnerabilidad extrema y la presencia de indicadores de manipulación emocional y control psicológico por parte de su expareja, Leandro García Gómez.

El informe se convirtió en una pieza clave para la investigación judicial que analiza si Fernández fue víctima de privación ilegítima de la libertad. Según el texto, en su testimonio se observan patrones de aislamiento, control y sometimiento emocional, rasgos frecuentes en los vínculos abusivos. Si bien la artista negó haber sido agredida físicamente, los peritos concluyeron que su relato es el de "una mujer manipulada por el violento", en referencia al modo en que la víctima puede reproducir conductas de protección hacia su agresor.

Frente a estos resultados, Yamil Castro Bianchi, abogado de la madre de Lourdes, adelantó que solicitará que la artista vuelva a declarar, esta vez bajo la hipótesis de que podría haber sido víctima de delitos relacionados con la trata de personas, una línea que amplía el alcance de la investigación y podría derivar en nuevas imputaciones.

Mientras tanto, Leandro García Gómez, actualmente detenido, pidió la excarcelación tras haber sido acusado de privación ilegítima de la libertad y lesiones en contexto de violencia de género. Sin embargo, la fiscalía se opuso al pedido y se espera que el juez a cargo defina su situación procesal en las próximas horas.

La declaración de Lourdes Fernández

La semana pasada, Lourdes Fernández volvió a ser noticia tras ser hallada en una situación de vulnerabilidad en el domicilio de su expareja, lo que generó preocupación entre sus familiares y fanáticos. Luego del episodio y de la denuncia presentada por su madre, la artista se presentó ante la Oficina de Violencia Doméstica, donde amplió su testimonio. De acuerdo con fuentes del caso, sus declaraciones mantuvieron una línea similar al comunicado que había publicado previamente en redes sociales: negó haber sido secuestrada o agredida y aseguró haber estado en el lugar por voluntad propia.

Su mensaje a los fans y su regreso al escenario

Horas después de declarar, la cantante reapareció en redes sociales con un video en el que llevó tranquilidad a sus seguidores. "Hola chicos, muchísimas gracias por los mensajes bonitos que me mandaron. Realmente estoy bien, muy bien", comenzó diciendo Lourdes, quien también agradeció al personal médico del Hospital Fernández, donde fue atendida. "Me dieron una medicación que realmente hace posible que mañana ya esté trabajando", agregó, en alusión al show que prepara para el próximo 30 de octubre en el Teatro Gran Rex, junto a ATeens y Germán Tripel.

Sin ofrecer detalles sobre la causa judicial, la artista insinuó que en el futuro podría referirse al tema. "Ya llegará el momento de hablar de ciertas cosas, pero hoy decido concentrarme en un gran sueño: volver al Gran Rex, la casa que me vio nacer", expresó.

El recital, señaló, será la antesala del regreso oficial de Bandana, previsto para el 23 de noviembre en Moscú Costanera. "Espero verlos ahí haciendo pogo, cantando y bailando", concluyó con optimismo.

Mientras el entorno judicial evalúa el impacto del informe de la OVD y la Justicia define la situación procesal de García Gómez, el caso de Lourdes Fernández reaviva el debate sobre la violencia psicológica y la manipulación emocional, formas de abuso que, aunque menos visibles, pueden tener consecuencias devastadoras en las víctimas.