La legendaria conductora Mirtha Legrand celebró sus 99 años con una fiesta especial en la casa de su hija, Marcela Tinayre, en una noche que combinó intimidad, elegancia y una cuidada organización.
Los invitados fueron citados a partir de las 21. "La Chiqui" llegó minutos más tarde y, fiel a su estilo, posó sonriente para las cámaras apostadas en el lugar. Elegante y de buen ánimo, la conductora disfrutó de cada instante del festejo, que incluyó un detalle distintivo: tras la cena y antes del postre y la torta, estaba previsto un segundo cambio de vestuario, reafirmando su impronta clásica y sofisticada.

Una noche rodeada de afectos
Entre los presentes estuvieron todos los familiares directos de la diva: Ámbar de Benedictis; Juana Viale; Nacho Viale, acompañado por su novia Lucía Pedraza.

La lista de invitados incluyó también a figuras del espectáculo, la cultura y la política. Dijeron presente: Roberto Moldavsky, junto a su novia Micaela; Mauricio D'Alessandro; Mariana Gallego; Valeria Gastaldi; Iliana Calabró; Jairo; Carlos Rottemberg y la senadora Patricia Bullrich.

La presencia de estas personalidades reforzó el carácter destacado del encuentro, que reunió a referentes de distintos ámbitos en torno a una de las figuras más emblemáticas de la televisión argentina.
Guardia de prensa y fanáticas en la puerta
Durante toda la jornada del lunes, la casa de Tinayre fue escenario de una guardia de prensa permanente que buscaba captar cada detalle de los preparativos del megafestejo. Las cámaras registraron el movimiento previo a la celebración, incluyendo la llegada de proveedores y el despliegue logístico.
Tal como se pudo observar en las imágenes difundidas, un gran equipo de catering trabajó en la organización gastronómica de la velada, acorde al nivel del evento.
En la puerta también se congregó un grupo de fanáticas que llevaron carteles y mensajes para la homenajeada. "Feliz cumpleaños. Quiero estar en la mesaza", se leía en algunas de las pancartas preparadas por integrantes del club de fans, que eligieron acompañar desde afuera en un día tan especial.

Los detalles del festejo y el concepto elegido
La organización estuvo a cargo del reconocido decorador Ramiro Arzuaga, quien brindó detalles este lunes al aire de Tempraneros (TN) sobre la planificación de la cena.
Arzuaga explicó que el único requisito que Mirtha impuso a sus 60 invitados fue claro: "Nos hizo poner en la invitación que no quiere recibir regalos", señaló. Sin embargo, también admitió que, pese a esa indicación, "obviamente todo el mundo le lleva", dejando en evidencia el afecto que despierta la conductora entre sus allegados.
Entre los obsequios más destacados mencionó:
Flores.
Bombones.
Anillos.
Pañuelos.
Perfumes.
"Son todas las cosas que le gustan a ella", comentó el organizador.
El jardín de la casa de Tinayre fue uno de los espacios elegidos para el festejo. "Es muy lindo, lo venimos preparando hace bastante tiempo. Vamos a poner carpa porque está pronosticado lluvia", detalló Arzuaga, subrayando la planificación previa y la atención a cada detalle.
En cuanto a la ambientación, el decorador reveló que en cada celebración que organiza para Mirtha elige un concepto distinto. Para esta ocasión, el eje estuvo inspirado en una frase icónica de la conductora: "Porque yo soy una leyenda, y la leyenda continúa".
Así, entre familia, amigos, figuras públicas, fanáticas expectantes y una producción cuidada al detalle, Mirtha Legrand celebró sus 99 años reafirmando su lugar en la cultura argentina. Una noche especial que combinó tradición, glamour y una consigna que resume su trayectoria: la leyenda continúa.