Comenzó la final de MasterChef Celebrity: los platos de Ian Lucas y La Reini
Los finalistas protagonizaron una primera noche cargada de nervios y alto nivel culinario. Con menús de tres pasos que reflejaron su identidad, la definición quedó abierta para el desenlace.

La gran final de MasterChef Celebrity ya está en marcha y su primer capítulo dejó en evidencia la intensidad de una definición que combina emoción, presión y excelencia gastronómica.

Ian Lucas y Sofía Gonet se enfrentaron en la instancia más exigente del certamen, con un desafío que sintetiza todo lo aprendido a lo largo de más de cien programas: la elaboración de un menú completo de tres pasos, con identidad propia y coherencia conceptual.

Desde el inicio, el clima en el estudio fue distinto. La presencia de familiares, excompañeros y figuras que acompañaron a los finalistas aportó una carga emocional adicional a una noche decisiva. Ambos concursantes ingresaron visiblemente movilizados, conscientes no solo de lo que estaba en juego, sino también del recorrido que los llevó hasta esa instancia.

Un entorno cargado de figuras y acompañamiento

El estudio se transformó en un espacio de reencuentro y respaldo para los finalistas. Entre los presentes estuvieron: Maxi López, Claudio Husaín, Emilia Attias, Julia Calvo, Evangelina Anderson, Marixa Balli, Susana Roccasalvo, Sofía Martínez, Eugenia Tobal, Esther Goris, Luis Ventura, Walas, Agustín Sierra, Leandro Leunis, Miguel Ángel Rodríguez, Claudia Villafañe y Andy Chango.

La convocatoria reforzó el carácter especial de la jornada, en la que cada detalle fue observado con atención tanto dentro como fuera del estudio.

La palabra de los finalistas: evolución y vulnerabilidad

Antes de comenzar con el desafío, los participantes compartieron reflexiones personales que evidenciaron su evolución dentro del reality. Ian Lucas destacó el proceso recorrido: "Fue un proceso de mucho sacrificio" y agregó: "aprendí técnicas, maduré". 

El finalista remarcó además cómo su vínculo con la cocina pasó de ser una necesidad a convertirse en una pasión que lo acompañará en el futuro.

Por su parte, La Reini mostró un costado más íntimo al ingresar envuelta en la bandera argentina. Su mensaje reflejó vulnerabilidad y preparación:

"Hoy estoy bastante vulnerable"

"No soy tanto La Reini, soy más Sofi"

"Estudié y me preparé mucho para ganarme este lugar"

Este contraste entre fortaleza y sensibilidad marcó el tono emocional de la noche.

El respaldo del jurado: reconocimiento y exigencia

El jurado también tuvo un momento destacado antes del inicio de la competencia, con palabras de reconocimiento hacia los finalistas.

Germán Martitegui subrayó el mérito de haber llegado a esta instancia: "No están acá por casualidad ni por suerte". Donato de Santis puso el foco en el proceso: "Esto no es solo televisión, es determinación" y añadió: "la cocina es amor pero también diversión"

En tanto, Damián Betular destacó la superación personal: "Es una competencia con uno mismo"

El desafío central: identidad en tres pasos

El reto principal consistió en diseñar y ejecutar un menú completo en 120 minutos, con un hilo conductor que representara la identidad culinaria de cada participante.

Ian Lucas apostó por una propuesta inspirada en su historia personal:

Entrada: fainá casera con provolone, morrones asados y anchoas

Principal: milanesa de tomahawk con fideos caseros

Postre: arroz con leche

Su menú se apoyó en sabores clásicos reinterpretados con técnica, reflejando su evolución en la competencia.

Por su parte, La Reini eligió un concepto basado en la identidad argentina, con un enfoque sofisticado:

Entrada: trucha patagónica curada con mix de verdes y criolla

Principal: vieiras con puré de humita y aceite de chalas

Postre: brûlée de higos con dulce de leche sobre masa sablée

Su propuesta combinó productos locales con una impronta más elaborada, evidenciando una búsqueda estética y conceptual.

Una definición abierta y de alto nivel

A medida que avanzó la preparación, la tensión se hizo evidente en cada estación. Los tiempos ajustados, la precisión técnica y la presión de la final marcaron el ritmo de una noche decisiva.

El intercambio emocional entre los finalistas, impulsado por Wanda Nara, también aportó un momento clave. Ian destacó el esfuerzo compartido, mientras que La Reini combinó humor y admiración hacia su compañero.

La primera parte de la final dejó en claro que la definición será reñida. Ambos participantes presentaron propuestas sólidas, coherentes y cargadas de significado.

Con el trofeo y los 50 millones de pesos en juego, la incógnita queda abierta para la segunda noche, donde se definirá quién logrará consagrarse en una de las finales más intensas del certamen.