La situación patrimonial de Tini Stoessel quedó en el centro de una disputa familiar luego de que la cantante realizara una auditoría sobre las ganancias obtenidas durante su extensa carrera artística y, según trascendió en las últimas horas, descubriera que no tendría acceso directo a la fortuna que habría generado.
De acuerdo con la información difundida, la artista habría acumulado ganancias de aproximadamente 70 millones de dólares a través de diferentes actividades vinculadas con su carrera, entre ellas colaboraciones, giras mundiales y su actividad musical.
El conflicto tendría como protagonista también a su padre y exmánager, Alejandro Stoessel, quien habría acompañado la carrera artística de Tini durante al menos 15 años y dejó de representarla hace aproximadamente tres meses, por decisión de la cantante.
La auditoría habría puesto bajo la lupa precisamente la estructura societaria mediante la cual se administraron los ingresos generados por la imagen y la actividad profesional de la artista.
El episodio de la casa en Estados Unidos
Según las versiones que trascendieron, el escándalo habría comenzado a tomar forma cuando faltaban algunos meses para el casamiento de Tini con Rodrigo De Paul. En ese momento, la cantante habría manifestado su intención de comprar una casa en Estados Unidos, con el objetivo de estar cerca de su pareja. Sin embargo, siempre según la información difundida, habría recibido una negativa por parte de su padre, quien era quien administraba su dinero.
La respuesta atribuida a Alejandro Stoessel habría sido que "ella ya tiene su casa en Buenos Aires".
El episodio habría generado interrogantes sobre la forma en que Tini podía disponer de los recursos obtenidos a partir de su carrera, especialmente teniendo en cuenta el volumen de dinero que habría generado a lo largo de los años. Otra de las versiones que circuló en las últimas horas agregó un dato relacionado con el manejo cotidiano de sus finanzas: la cantante habría tenido establecido un límite de 5.000 dólares mensuales en sus tarjetas de crédito.
Ese límite, según trascendió, se habría convertido en un nuevo punto de conflicto cuando Tini habría intentado comprar una cartera valuada en 2.500 euros.
Las sociedades que concentrarían los ingresos
La auditoría solicitada por la cantante habría revelado, además, que Tini no tendría participación accionaria ni control sobre las sociedades y/o compañías que concentran el dinero generado con su imagen. Según la información difundida, quienes figurarían como socios mayoritarios de esas estructuras serían su padre, Alejandro Stoessel, y su hermano, Francisco.
Uno de los nombres que aparece en este esquema es QVT Management, una sociedad con sede en Estados Unidos que estaría a nombre de Alejandro y Francisco.
De acuerdo con las versiones conocidas, esta compañía sería la encargada de facturar toda la publicidad de la artista. Tini, en tanto, no tendría acciones ni autorización para operar las cuentas bancarias vinculadas con esa sociedad.
El caso del tour FUTTTURA
Uno de los datos que mayor impacto generó entre los que trascendieron está relacionado con el tour FUTTTURA, realizado durante el último año. Según esas versiones, Tini habría generado aproximadamente 43 millones de dólares a través de la gira. Sin embargo, habría percibido únicamente 300 mil dólares.
La diferencia entre ambas cifras forma parte de los elementos que habrían sido detectados o puestos bajo análisis a partir de la auditoría realizada por la artista. El dato se suma al cuadro general que habría llevado a revisar la manera en que se administraron los ingresos generados por su carrera, sus presentaciones, sus acuerdos comerciales y las actividades vinculadas con su imagen.
La magnitud de las cifras también aparece vinculada con el cálculo general de una fortuna que rondaría los 70 millones de dólares a lo largo de su trayectoria artística.
Qué pasará con los futuros álbumes
La situación no se limitaría a los ingresos ya generados. Otra de las versiones que circuló sostiene que los futuros acuerdos vinculados con su actividad discográfica habrían sido negociados mediante sociedades sobre las cuales la cantante no tendría control.
De confirmarse esa estructura, las ganancias correspondientes a sus futuros álbumes serían percibidas por esas compañías. El dato adquiere relevancia dentro de la auditoría porque no solamente estaría en discusión el destino de recursos obtenidos durante los años anteriores, sino también la administración de ingresos derivados de actividades que todavía forman parte del futuro profesional de la artista.
De acuerdo con la información difundida, la falta de participación o control sobre determinadas sociedades constituiría uno de los aspectos centrales que habría quedado expuesto a partir de la revisión patrimonial.
Una carrera que comenzó en la adolescencia
La dimensión del patrimonio atribuido a Tini Stoessel está directamente relacionada con la extensión de su carrera. La cantante comenzó su trayectoria artística cuando era menor de edad, a partir de sus primeras apariciones hasta convertirse en parte del fenómeno global de Violetta.
Desde entonces, construyó una extensa carrera musical que incluyó giras y colaboraciones, además de la participación de su imagen en numerosas campañas de marcas alrededor del mundo.
Durante ese recorrido, su actividad profesional generó ingresos a través de diferentes vías, entre ellas su música, sus presentaciones, las colaboraciones y los acuerdos publicitarios.
La administración de esos recursos habría quedado vinculada durante años con su entorno familiar, particularmente con su padre, Alejandro Stoessel, quien la acompañó como representante durante al menos 15 años.