Comenzaron las grabaciones de MasterChef Celebrity, el reality culinario que próximamente llegará a la pantalla de Telefe, y Julieta Poggio ya se convirtió en una de las protagonistas, incluso antes del estreno.
Después del revuelo que generó el pedido de un camarín propio, ahora la influencer sufrió un accidente durante las grabaciones: se quemó una mano y tuvo que ser vendada por completo.
"Me quemé un poquito. Yo sabía que me iba a pasar igual. Yo sabía que el día que tocara la cocina. ¿Querés que te muestre la ampolla?", comenzó diciendo durante una charla con Marixa Balli en Corta por Lozano (Telefe).
Al mostrar la lesión, la reacción de Balli fue inmediata y la panelista la presentó como "la primer lesionada". Poggio explicó qué había provocado la quemadura y contó qué sintió al ver cómo había quedado su mano: "Miren esta ampolla enorme. Me bajó un poco la presión de verla. Sí, fue con aceite caliente para freír. De todo se aprende. Tengo que estar un poco más ordenada en la cocina ".
La conversación derivó en los cuidados que deben tener los participantes al momento de cocinar. En ese contexto, Balli recordó una recomendación que suele escucharse entre profesionales de la gastronomía: "Vos sabés que dicen los grandes chefs que es mejor una cortadita con un cuchillo que una quemadura". La respuesta de la participante dejó en claro que el episodio la hizo tomar mayores recaudos: "Y sí, obvio, prefiero cortarme que quemarme, no quiero quemarme nunca más. Me dio mucha impresión. Esto me complica para cocinar también ".
"Igual estoy contenta, estoy feliz, un nuevo desafío para mí. Es muy distinto estar acá que verlo por la tele, vivirlo totalmente... Como que es desesperante, la verdad, no encontrar la vajilla, el tiempo te corre muy rápido, se te pasa volando. Pasa muy rápido, pero nada, estoy feliz. El grupo es muy lindo, la verdad", aseguró que está disfrutando la experiencia y que encontró una dinámica muy diferente a la que imaginaba desde afuera.
Durante la charla también apareció otro de los desafíos que la participante se propuso con su llegada al certamen: mejorar sus habilidades frente a las hornallas. La conductora le preguntó por ese objetivo y mencionó su intención de "conquistarla": "Ojalá que sí, ojalá que sí. Mirá, mi novio me dice que es lo, lo último que me falta, cocinar bien".
La modelo también comenzó a descubrir que algunas preparaciones que siempre consideró difíciles pueden ser más sencillas de lo que parecen. "No, ¿sabés lo que me doy cuenta? Que hay cosas que son, eh, como muy fáciles, que uno ve como muy difícil, por ejemplo, la mayonesa. Uno comprando años y años mayonesa en el súper y lo hace en dos segundos con aceite y huevo, por ejemplo. Hay cosas que digo: 'Wow, ¿era tan simple como esto?'. O sea, me sorprendió para bien algunas cosas", explicó.
Ese aprendizaje también empezó a modificar su relación con la comida y con las propuestas gastronómicas que encuentra fuera del reality. Balli destacó justamente ese aspecto y Poggio contó que comenzó a animarse a probar sabores que antes evitaba: "También, obvio. Estoy yendo también mucho a lugares, a probar cosas nuevas. Picante no me, no me gustaba mucho y ahora pruebo más".