El viernes hubo un encuentro futbolístico de alta tensión: 15 amarillas (la mayor cantidad en un partido de Mundial), insultos, empujones, pelotazos y peleas. Dentro de la cancha, los jugadores estaban enojados con los rivales y con el árbitro. Fuera de la cancha, también.
Momo, que lo vive como un hincha más, se grabó hablando apenas terminó el tiempo reglamentario, cuando el encuentro iba camino al alargue: Acabamos de ver cómo un hijo de mil p... dirige un partido de fútbol: acaba de darle un tiro libre a Holanda cuando era para Argentina. Como si fuera poco, siguió apuntándole a Antonio Miguel Mateu Lahoz: Este delincuente, este ladrón, les está dando el empate.
Durante el tiempo extra, el streamer se peleó con un hincha no argentino que gritaba los goles antes de que la pelota entrara en el arco. Una vez consumado el triunfo, el desahogo: Si no sufrimos no sirve, la re puta madre. Tenemos dos huevos enormes.
Hasta ahí, podía entenderse la euforia e incluso la bronca. Sin embargo, Momo despotricó contra la entidad que lo había contratado: Nos cag... en todos los que nos quieren cag...: nos quiso cag... la FIFA, ahí lo tenés. Chau, Holanda, andate a la con... de tu madre. Aguante Argentina