Las sombras en el primer aniversario de la muerte de Diego Armando Maradona

Hoy se cumple un año de la muerte de El Diez, que está atravesada por una denuncia como la de Mavys Álvarez, quien hace unos días declaró ante la Justicia por presunta trata de personas.

25 Noviembre de 2021 01.28

Este jueves 25 de noviembre se cumple un año de la muerte de Diego Maradona, considerado por muchos como el mejor jugador de todos los tiempos y un hombre adorado a pesar de sus escándalos y denuncias. La última que lo involucra como autor tuvo lugar en las últimas semanas, con la aparición de Mavys Álvarez, quien reveló que fue violada por "El Diez", además de haberla golpeado e inducido al mundo de las drogas.

Los homenajes callejeros al "Diez" son infinitos. Murales de grandes dimensiones, pinturas más chiquitas y dedicatorias afectuosas aparecen por todos los rincones de Buenos Aires, especialmente en el barrio de La Paternal, hogar del club que lo vio nacer profesionalmente, Argentinos Juniors. El campo de Argentinos, rebautizado como "Estadio Diego Armando Maradona", está repleto de referencias artísticas al Pelusa y también cuenta con un altar similar al que está instalado en su casa-museo.

Diego es un ídolo popular. La pasión es motivada por la enorme "empatía" que generó entre las clases populares, a quienes hablaba "de igual a igual", como una persona que nunca perdió de vista sus orígenes.

Esa condición de "santo popular" de Diego Maradona está atravesada por múltiples sombras, que perduran un año después de su muerte. Sin ir más lejos, la semana pasada la cubana Mavys Álvarez declaró ante la Justicia argentina en un caso que involucra al entorno del exfutbolista por presunta trata de personas.

Esta causa, que todavía está pendiente de formalizarse como una investigación judicial, abarca los dos meses que pasó Álvarez en Buenos Aires cuando tan sólo tenía 16 años, entre finales del 2001 y principios del 2002, un tiempo durante el cual no pudo salir libremente a la calle, según su relato.

El último lunes, en una rueda de prensa ante agencias internacionales, Álvarez también enumeró las vejaciones que sufrió durante los cuatro años de relación con el campeón del mundo, entre ellas abusos sexuales, agresiones físicas y presiones para consumir drogas. "Es duro estar en su país, ver que está en todos lados, que es un ídolo y, a la misma vez, se siente feo todo lo que recuerdo de él como persona", lamentó Álvarez, quien no descarta que otras mujeres hayan pasado por una situación similar con el "Diez".

Endiosado, amado, venerado, admirado y respetado, pero también juzgado, criticado y cuestionado: todo eso, y mucho más fue Diego Armando Maradona, el hombre que falleció en 2020, pero que se volvió un mito en vida gracias al fútbol, su personalidad y sus conflictos.

Ídolo popular para muchos, personaje que despierta menos simpatía para tantos otros, lo cierto es que el recuerdo de Maradona se mantendrá intacto en varias generaciones de argentinos, aunque sus más acérrimos seguidores lo consideran eterno. Para muchos, el mayor legado de Maradona es su propia historia personal, la de un chico humilde "que pasó de no tener nada a conquistar el mundo" del fútbol. 

"Te vamos a extrañar por el resto de nuestras vidas", dijo la AFA en homenaje en la víspera del aniversario, con un vídeo sobre la vida, los goles y los numerosos trofeos del hombre apodado "Pibe de Oro".

En los partidos de los clubes argentinos se guardará un minuto de silencio y los jugadores se colocarán en formación de "10" sobre el terreno de juego en honor al famoso número de la camiseta de Maradona, mientras que se celebrarán misas especiales -incluso en la barriada de Buenos Aires donde Maradona creció- para recordar el día de su fallecimiento.

En Nápoles, donde pasó parte de su carrera, se inaugurarán dos estatuas del delantero.

En 2008 asumió como seleccionador de Argentina y renunció dos años después tras la eliminación en cuartos de final del Mundial de Sudáfrica 2010. Sus declaraciones, peleas y litigios judiciales lo pusieron muchas veces en el ojo de la tormenta.

Diego Maradona denunció penalmente a su exesposa, Claudia Villafañe, estuvo años sin reconocer a varios de sus hijos, fue filmado mientras le pegaba a su expareja Rocío Oliva y también fue acusado de abuso sexual por una periodista rusa.

Criticó a la Iglesia católica, a la FIFA, a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y a decenas de entrenadores, jugadores y personajes públicos. Además, tuvo un fuerte compromiso político y partidario, que hizo que fuera amado y odiado. También recibió múltiples reconocimientos, condujo su propio programa de televisión -La Noche del 10- y coqueteó con la muerte varias veces, hasta que esta lo venció.

El regreso a Argentina en 2019 como entrenador de Gimnasia evidenció que, pese a los años, el amor que siente la gran mayoría de los argentinos por el ídolo futbolístico estaba intacto.

El lunes 2 de noviembre de 2020 fue internado en La Plata por estar anémico, deshidratado y con "un bajón anímico", pero el martes debió ser operado por un hematoma subdural. Diego Maradona falleció de un infarto en noviembre de 2020 a los 60 años.

El ex jugador de Boca Juniors, Barcelona y Nápoles había luchado durante años contra la adicción a la cocaína y al alcohol, y sufría trastornos hepáticos, renales y cardiovasculares cuando falleció.

Su muerte conmocionó a los aficionados de todo el mundo, y decenas de miles de personas hicieron cola para pasar ante su féretro, cubierto con la bandera argentina, en el palacio presidencial de Buenos Aires durante tres días de luto nacional.

Puede que esté muerto, pero en Argentina Maradona está en todas partes. Desde los omnipresentes murales que lo representan como una deidad hasta las series de televisión sobre su vida e incluso una religión que lleva su nombre. Sus dos goles en los cuartos de final de la Copa del Mundo de 1986, que dieron el triunfo a Argentina sobre Inglaterra sólo cuatro años después de la Guerra de las Malvinas, convirtieron a Maradona en un héroe instantáneo.

Su historia de éxito, sus logros deportivos estelares, su complicada vida y su dramática muerte lo han convertido en un personaje de referencia. En las ciudades, el nombre de Maradona está conmemorado en innumerables grafitis: "Diego vive", "10 Eterno" y "D10S", un juego de palabras con la palabra Dios y el famoso número de la camiseta de Maradona.

A Maradona se le recuerda tanto por su gol "de la mano de Dios" -que salió ilegalmente de su mano en lo que él atribuyó a una intervención sobrenatural- como por su segundo gol en el mismo partido contra Inglaterra, que luego se conocería como el "Gol del Siglo".

La investigación sobre la muerte del astro se abrió a raíz de una denuncia presentada por tres de los cinco hijos de Diego Maradona -Dalma, Gianinna y Jana- contra el neurocirujano Leopoldo Luque, a quien culpan del deterioro del estado de su padre tras la operación.

La Junta Médica -un panel de 20 expertos médicos convocado por el fiscal argentino- que analizó el historial clínico y los cuidados que se le otorgaron a Diego Maradona durante sus últimas semanas de vida indicó que el exfutbolista fallecido podría haberse salvado si hubiera sido atendido en una institución médica, determinó que el equipo de salud que lo trató en la casa del barrio San Andrés fue “deficiente, inadecuado y temerario” y que lo “abandonaron a su suerte” siendo indiferentes al desenlace fatal que podía presentarse.

Ahora, la Justicia apunta al equipo de Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Daniel "Charly" Díaz, la enfermera del turno día, Dahiana Gisela Madrid y el enfermero del turno noche, Ricardo Omar Almirón; todos imputados ante la Justicia al igual que la médica coordinadora de la internación domiciliaria para Swiss Medical, Nancy Forlini, y el coordinador de los enfermeros Mariano Perroni.

El caso es seguido de cerca por una nación traspasada, compitiendo por el espacio de los titulares con el caso judicial de una disputa de herencia que involucra a los hijos de Maradona, las hermanas del Diez y Matías Morla, abogado de las mujeres y ultimo 

La segunda hija de Diego Maradona, Dalma, de 34 años, ha dicho que no participará en ninguno de los actos de conmemoración del jueves por lo que describió como "el peor día de mi vida".