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Brasil: 46 muertos y 21 desaparecidos tras lluvias históricas

Las precipitaciones más intensas registradas en febrero golpearon con fuerza a Juiz de Fora y Ubá. La magnitud del desastre obligó a decretar el estado de calamidad pública y luto oficial en el estado.

25 Febrero de 2026 20.13

La Zona da Mata, en el estado brasileño de Minas Gerais, atraviesa una de las tragedias más graves de los últimos tiempos. Al menos 46 personas murieron y 21 permanecen desaparecidas como consecuencia de las fuertes lluvias que azotan distintos municipios de la región, según confirmaron las autoridades locales este miércoles. El saldo humano y material refleja la intensidad de un fenómeno climático que no solo dejó víctimas fatales, sino que también alteró de manera profunda la vida cotidiana de miles de habitantes.

Un saldo trágico concentrado en Juiz de Fora y Ubá

Del total de fallecidos, 40 se registraron en la ciudad de Juiz de Fora, mientras que en el municipio vecino de Ubá las lluvias dejaron hasta el momento seis víctimas mortales. La cifra de desaparecidos también evidencia la gravedad del escenario: 19 personas en Juiz de Fora y dos en Ubá continúan sin ser localizadas.

La concentración de víctimas en Juiz de Fora responde, en parte, a la configuración geográfica del municipio. Ubicado en una región de relieve accidentado, con numerosos cerros y laderas, el territorio se volvió especialmente vulnerable frente a los deslizamientos de tierra y al colapso de viviendas que comenzaron a registrarse desde la tarde del lunes, cuando las precipitaciones se intensificaron.

Miles de afectados y evacuaciones masivas

El impacto social de la emergencia se refleja en la cantidad de personas desplazadas. En Juiz de Fora:

Unas 3.000 personas quedaron sin hogar.

Otras 400 fueron desalojadas por riesgo de derrumbes e inundaciones.

En Ubá, la situación también obligó a medidas preventivas:

26 personas quedaron sin hogar.

178 fueron evacuadas de forma preventiva.

Estas cifras dan cuenta de una crisis que excede el número de víctimas fatales y que compromete la infraestructura urbana, la seguridad habitacional y la capacidad de respuesta de las autoridades locales.

Lluvias históricas y colapso urbano

Según la alcaldía de Juiz de Fora, febrero ya es el mes más lluvioso de la historia del municipio, con registros que duplican lo esperado para el período. Esta acumulación excepcional de precipitaciones explica la sucesión de inundaciones, deslizamientos y derrumbes que afectaron diversos barrios de la ciudad.

El desborde del río Paraibuna y de otros arroyos agravó el panorama. Las autoridades se vieron obligadas a cerrar puentes y un paso subterráneo que conecta barrios con el centro urbano, interrumpiendo la circulación y complicando las tareas de rescate. Además, la caída de árboles y el bloqueo de vías contribuyeron al aislamiento de sectores enteros, dificultando el acceso de equipos de emergencia.

La combinación de factores —precipitaciones extraordinarias, relieve escarpado y expansión urbana en zonas vulnerables— configuró un escenario de alto riesgo que derivó en el colapso de viviendas y en la necesidad de evacuaciones masivas.

Estado de calamidad y suspensión de clases

Ante la magnitud de los daños, la alcaldía de Juiz de Fora decretó el estado de calamidad pública, una medida que permite agilizar recursos y coordinar acciones extraordinarias para atender la emergencia. Asimismo, se dispuso la suspensión de clases en toda la red municipal, en un intento por resguardar a la población y facilitar las tareas operativas.

El vecino municipio de Matias Barbosa adoptó la misma decisión administrativa, con el objetivo de facilitar el acceso a recursos federales y acelerar las acciones de emergencia. Estas medidas reflejan la dimensión regional del desastre y la necesidad de una respuesta articulada entre distintos niveles de gobierno.

Solidaridad presidencial y luto oficial

La tragedia generó reacciones en las máximas autoridades del país. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva expresó su solidaridad con las víctimas y con las autoridades que participan en las labores de rescate, subrayando el acompañamiento del Gobierno federal en un momento crítico.

Por su parte, el gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, decretó luto oficial de tres días en todo el estado, en señal de duelo por las víctimas fatales y como reconocimiento a la gravedad de los hechos.

Una emergencia en desarrollo

Con 46 muertos, 21 desaparecidos y miles de desplazados, la Zona da Mata enfrenta una crisis humanitaria que aún está en evolución. Las tareas de rescate continúan mientras persiste la preocupación por nuevas precipitaciones y por la estabilidad de las áreas más afectadas.

El carácter histórico de las lluvias, sumado al impacto sobre la infraestructura y la población, convierte este episodio en uno de los más severos registrados en la región. En el centro de la escena quedan las víctimas, los desaparecidos y una comunidad que intenta reconstruirse en medio de la devastación.